El monto que deben reintegrar las obras sociales y prepagas
pasó de $479 a $900. Hay reclamos por incumplimientos y casos de discriminación
frente a la “enfermedad prexistente”.
Un día después del Día Internacional del Celíaco y en un
gesto hacia una población cada vez más numerosa -dada la creciente concientización
y consecuente detección de la enfermedad-, la Secretaría de Gobierno de Salud
anunció, a través del Boletín Oficial, un aumento del 87% en el reintegro que
reciben quienes padecen celiaquía. Esto significa que los 479,26 pesos para que
esas personas puedan comprar alimentos libres gluten (o como dice el
etiquetado, “sin TACC”) subirán a 900,09 pesos por mes.
Se trata de una medida superadora, si se la compara con la
inflación del 67% acumulada desde octubre de 2017, cuando se hizo el último ajuste
en beneficio de las personas con esta patología intestinal. Sin embargo, no
todos los celíacos están contentos.
Por un lado, de este reintegro siguen excluidos los más de
dos millones de afiliados a IOMA. O para ser justos con las cifras, los cerca de
20.000 pacientes celíacos del instituto de Salud bonaerense, según una
estimación basada en la prevalencia a nivel nacional de esta enfermedad (1% de
la población). Ocurre que la provincia de Buenos Aires nunca adhirió a la ley
que regula la cobertura para las personas con esta patología.
Así, a esos pacientes no los abarca la resolución 757/2019
-fechada este lunes-, según la cual “las entidades alcanzadas por el artículo
9° de la Ley Nº 26.588 [esto es, todos los agentes que brinden servicios
médico-asistenciales a sus afiliados] deberán brindar a cada persona con
celiaquía, cobertura en concepto de harinas, premezclas u otros alimentos
industrializados que requieren ser certificados en su condición de libres de
gluten, por un monto mensual de pesos novecientos con nueve centavos ($
900,09)”.
Gabriel González, director bonaerense de Programas
Sanitarios, explicó a Clarín las razones por las que la Provincia se mantuvo
por fuera de esa normativa: “Primero, Buenos Aires tiene una legislación
propia, un poquito vieja, en relación a la celiaquía, que estamos revisando
para su readecuación. En segundo lugar, la provincia no adhirió porque desde 2009,
cuando se votó la ley, fue avanzando otro problema de salud, que es la epidemia
de obesidad. Creemos que hay elementos de esa ley que se contraponen a lo que
aconsejan las guías alimentarias nacionales”.
Es el mismo argumento que, en su momento, cuando se votó la
ley nacional de celiaquía, esgrimieron varios expertos de la salud. Decían que
financiar productos con harinas (habiendo muchos otros ítems sin TACC que no
estaban siendo contemplados) era “un salvavidas de plomo” para las personas con
esta patología.
La enfermedad celíaca
Es la intolerancia total a las proteínas del gluten (en el
trigo, avena, cebada y centeno) que producen daños en el intestino delgado.
“Nosotros en la Provincia hicimos reuniones con expertos y
hay algunos elementos que no deberían promoverse de esa ley. En cambio,
deberían promoverse las frutas, verduras y legumbres, que no tienen TACC”,
subrayó González.
Pero todo es más complejo. Como detalló Mariana Holgado,
secretaria de la Asociación Celíaca Argentina, “la ley no determina la forma en
que las prepagas y obras sociales deben dar el reintegro que ahora subió a 900
pesos. Así, cada prestador lo hace a su modo: algunos lo descuentan de la
cuota; otros depositan el monto; otros exigen los tickets de la compra".
Justamente, el problema es que "la mayoría de los
productos sin TACC no aparecen como tales en los tickets de los supermercados.
No dicen ‘producto sin gluten’ en el comprobante. Entonces la obra social
muchas veces no los reconoce”.
“Algunos celíacos nos piden gestiones con hipermercados para
que, por caso, la lata de tomate aparezca como ‘sin TACC’”, contó Holgado, en
referencia a lo que parece ser una ley tan necesaria como insuficiente.
El tedio de la enfermedad preexistente
Otro problema derivado de la ley nacional de celiaquía atañe
a los derechos más elementales. Una fuente relacionada al sector (que pidió
mantener su anonimato) explicó a Clarín que muchos usuarios reclaman que IOMA
obstaculiza el acceso a los análisis de diagnóstico y seguimiento de esa
patología.
Sin embargo, fuentes de IOMA desmintieron esa situación y
aseguraron que “se cumple con la cobertura para diagnóstico y tratamiento de la
celiaquía, tanto los estudios de diagnóstico como los que soliciten los médicos
para realizar un seguimiento y analizar su evolución. Por ejemplo, los análisis
de laboratorio que solicita un gastroenterólogo”. En esa línea, desde la
dirección bonaerense de Programas Sanitarios, Gabriel González confirmó que,
aunque Buenos Aires no haya adherido a la ley nacional, “la legislación
provincial garantiza los estudios de diagnóstico y seguimiento para los
celíacos”.
Pero, según la Asociación Celíaca Argentina, celíacos de
todo el país tienen problemas para afiliarse a una obra social o prepaga:
“Algunos prestadores les niegan la admisión. Otros, en cambio, los aceptan,
pero les quieren cobrar un plus por ‘enfermedad preexistente’, que en algunos
casos ha llegado a los 5.000 pesos sobre la cuota regular”.
Según Holgado -en base a los testimonios que reciben de
pacientes-, tanto el rechazo para la afiliación como la imposición de un plus
son informadas telefónicamente al usuario, “nunca por escrito”. Ayudarlos sin
pruebas escritas se vuelve complejo. "Por eso los derivamos a la
Superintendencia de Servicios de Salud", explicó.
“El proyecto de la ley nacional se gestó en 2009, hace diez
años, y se reglamentó en 2011. Entonces dijimos que la prestación tenía que
salir del Estado, como pasa en países como Italia. Que lo hayan hecho a través
de las obras sociales trajo problemas”, reflexionó Holgado.
“Hay afiliados que llegan a decirnos ‘prefiero que no me den
el reintegro, pero tener la cobertura para los estudios clínicos, los controles
con el médico, o si me tengo que internar, poder hacerlo’. Cuanto más aumenta
el monto del reintegro, más difícil se pone”, concluyó.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Celiaquía



