Con el aval de la Secretaría de Salud de la Nación, varias
sociedades científicas elaboraron las «directrices de calidad en endoscopía»,
la primera normativa oficial que regula estos procedimientos con el objetivo de
«mejorar el cuidado y la seguridad del paciente», informó este viernes la
Asociación Argentina de Cirugía (AAC).
Con las nuevas directrices se establecieron las bases
«mínimas indispensables requeridas para realizar endoscopías con calidad y
seguridad», informó la AAC en un comunicado.
La AAC comenzó a elaborar el documento en noviembre de 2017
junto con otras ocho sociedades científicas argentinas y con el aval del
Secretaría de Salud de la Nación.
«Uno de los aspectos fundamentales es que se establecieron
ciertos requisitos indispensables en la formación del profesional para poder
ser habilitado a la práctica de este tipo de intervenciones», agregó el
comunicado.
Aunque la endoscopía digestiva se realiza desde hace muchos
años, tanto por gastroenterólogos como por cirujanos, no existía «hasta el
momento ninguna normativa oficial que regule su práctica, ni que establezca
quien la podía hacer, ni cuáles eran los requisitos mínimos necesarios para
poder realizarla, tanto en lo profesional, equipamiento y ediliciamente»,
advirtió la AAC.
«La principal ventaja de tener esta normativa es mejorar el
cuidado y la seguridad del paciente», ya que determina «cuáles son las
especialidades médicas que están en condiciones de realizarlas y considera que
esos profesionales hayan tenido una formación adecuada», agregó. A partir de
ahora, la Asociación Argentina de Cirugía será la institución científica
supervisora de la formación en endoscopía.
En febrero de 2018, la periodista y legisladora Débora Pérez
Volpin, murió tras realizarse una endoscopía en el sanatorio La Trinidad de la
ciudad de Buenos.
Una de las especialistas que trabajó en las nuevas
directrices, la médica Carina Sequeira, dijo que «no se trata de una normativa
que regula el proceso de intervención, sino que se trata de pautas de
regulación y funcionamiento que vinculan la planta física, el recurso humano,
el equipamiento y parte del marco funcional».
«Se involucraron ocho instituciones con el compromiso de
cada una de ellas en cuanto al marco funcional para marcar pautas o inferir
cuales son las instancias de formación que le solicitarán a los médicos que
deseen realizar el procedimiento», señaló. «Acá lo que estamos apuntando es a
garantizar un proceso de calidad, seguridad y calidad con disminución de los
eventos adversos», dijo la profesional, y agregó que con las nuevas pautas
«esperamos mejorar todo el procedimiento».
Fuente: Télam