Lo hicieron investigadores del Fleni y el Conicet. Es el gen
PSEN1, que no había sido reportado hasta ahora.
“Cuando encontramos esta variante fuimos a las bases de
datos y no estaba descripta. Se trata de una variante muy rara”, explicó
Tatiana Itzcovich, primera autora, junto a Patricio Chrem-Méndez, del estudio
dirigido por el investigador Ezequiel I. Surace y publicado en la revista
científica Neurobiology of Aging. Para su investigación, los científicos
estudiaron a los siete miembros de una familia argentina.
Itzcovich forma parte del Laboratorio de Enfermedades
Neurodegenerativas del Departamento de Neuropatología y Biología Molecular de
Fleni. Por su parte, Chrem-Méndez se desempeña en el Centro de Memoria y
Envejecimiento del Departamento de Neurología Cognitiva de Fleni. “Es una
mutación en un gen que ya se sabe que está asociado al Alzheimer”, señaló Itzcovich.
“Lo interesante es que esta mutación no estaba reportada a nivel mundial, ni en
las bases de datos ni en la literatura científica”, apuntó.
Los tres genes más comúnmente mutados en la enfermedad de
Alzheimer son: PSEN1, PSEN2 y APP. La variante reportada por los investigadores
de Fleni se encontró en el gen PSEN1, ubicado en el cromosoma 14. La variante
se denomina T119I por el efecto predicho en la proteína.
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa
irreversible cuya frecuencia aumenta con la edad. Está considerada la demencia
más frecuente en mayores de 65 años y uno de sus principales síntomas es la
pérdida de la memoria.
La enfermedad puede ser de aparición temprana (antes de los
65 años) o tardía (después de los 65 años). A su vez, existen dos formas
principales de la enfermedad: la familiar, poco habitual y determinada
genéticamente –y en la que se basó el estudio de Fleni-, y la no familiar o
esporádica, que es la que afecta a más del 95 por ciento de los pacientes.
Las investigaciones de Fleni comenzaron cuando se presentó a
la consulta en el Centro de Memoria y Envejecimiento, un paciente que había
comenzado con los síntomas de Alzheimer a los 49 años (considerado el “caso
índice”). En general, la enfermedad temprana de Alzheimer se debe a casos
familiares, por lo que los médicos le hicieron una serie de preguntas para
poder conformar su árbol genealógico. “Esto nos indicó que había al menos una
persona afectada en cada generación”, explicó Itzcovich.
En total, fueron analizados el caso índice y otros seis
miembros de la familia. La mutación T119I fue detectada en el caso índice y
otros dos familiares; estos últimos tuvieron edades de comienzo de 54 y 71
años, respectivamente. Estos datos demostraron que si bien las mutaciones en el
gen PSEN1 son por lo general la causa de Alzheimer de comienzo temprano, pueden
serlo también del tardío.
Para el estudio se llevaron a cabo evaluaciones clínicas y
neuropsicológicas y análisis genéticos. El caso índice y uno de los familiares
afectados, que también presentó la mutación, se sometieron además a pruebas
adicionales como la obtención de muestras de líquido cefalorraquídeo (el
líquido que recubre el cerebro) mediante punción lumbar y tomografías por
emisión de positrones para el análisis de biomarcadores.
Los biomarcadores son parámetros que pueden ser evaluados en
la sangre u otros líquidos o tejidos del cuerpo y pueden reflejar la existencia
de una patología. En este caso, se analizaron en la muestra de líquido
cefalorraquídeo biomarcadores como las proteínas amiloide-beta, tau y fosfo-tau
(en los casos de Alzheimer, la primera suele disminuir y las otras dos
aumentar). Por su parte, las tomografías por emisión de positrones utilizando
un compuesto que se une al amiloide-beta permiten identificar en qué parte del
cerebro se encuentran las placas amiloides, otra característica del Alzheimer.
Actualmente, los investigadores de Fleni están trabajando en
un modelo celular para evaluar el efecto de esta mutación. “Esto nos va a
permitir caracterizar mejor la mutación y poder brindar una explicación un poco
más detallada del mecanismo patológico en el que está involucrada”, indicó
Itzcovich.
Pero hay más: la identificación de pacientes con mutaciones
en genes como PSEN1 es especialmente importante debido a que éstos constituyen
un modelo ideal para el estudio de enfermedad de Alzheimer. “Se ha demostrado
que, por lo general, la formación de placa amiloidea en el cerebro se empieza a
generar entre 15 y 20 años antes de la aparición de los síntomas de la
enfermedad”, apuntó Itzcovich. “En el caso de los pacientes en que uno ya sabe
que tienen una predisposición genética a desarrollar Alzheimer, uno podría
empezar a estudiarlos muchos años antes, desde el comienzo de los síntomas”,
añadió.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Salud Mental