Más de 100 organizaciones nacionales, regionales e
internacionales y referentes del ámbito de la salud les están pidiendo a los
gobiernos que implementen el etiquetado de advertencias con información sobre
el contenido de los productos, especialmente los alimenticios. En Argentina,
según la Fundación Interamericana del Corazón, el rotulado de los alimentos que
consumimos “no incluyen una perspectiva de prevención de enfermedades crónicas
no transmisibles”. Según la fundación, la regulación actual “no es suficiente
para promover una alimentación adecuada y, en paralelo, deja un margen importante
para que las empresas alimenticias aprovechen esos vacíos legales y confundan
al consumidor”.
Una iniciativa internacional podría obligar a las empresas
de alimentos asentadas en Latinoamérica a rotular sus productos con información
nutricional que hoy no publican y que incluso podría obligarlas a modificar sus
fórmulas en un negocio que mueve miles de millones.
Chile, Uruguay y Perú ya adoptaron leyes sobre el rotulado
de los productos pero Argentina, México, Brasil y Colombia todavía debaten qué
sistema implementar.
Según la Fundación Latinoamérica del Corazón (FIC),
Organizaciones y referentes del ámbito de la salud firmaron una declaración
donde solicitan a los gobiernos de Latinoamérica la sanción de políticas
efectivas de etiquetado frontal de advertencias para promover el derecho a la
información, a la salud y a la alimentación adecuada.
A su vez, los más de 100 firmantes señalan que los gobiernos
deben priorizar la salud pública por encima de los intereses corporativos de
determinadas empresas alimenticias.
El sobrepeso y la obesidad siguen aumentando de forma
alarmante en todas las regiones, especialmente en niños/as en edad escolar y
adolescentes (5 a 19 años).
En América Latina y el Caribe, según un reciente informe de
FAO/OPS, uno de cada tres niños/as y adolescentes y más de la mitad de la
población adulta padece sobrepeso. El exceso de peso constituye un importante
factor de riesgo de las enfermedades no transmisibles (ENT). La evidencia
científica recomienda un paquete de medidas efectivas para prevenir la
obesidad, entre las que se encuentra el etiquetado frontal en los envases de
alimentos y bebidas. Sin embargo, los rótulos nutricionales vigentes en la
mayoría de los países de la región no brindan la información nutricional
necesaria ni incluyen una perspectiva de prevención de las ENT.
“Mientras la obesidad aumenta, los consumidores somos el
blanco constante de múltiples acciones de marketing de las empresas
alimenticias y de bebidas que promueven el consumo de productos
ultraprocesados. Estas acciones, que tienen a los envases de los productos como
uno de los soportes centrales, esconden información y confunden a los
consumidores sobre el contenido y consecuencias del consumo de sus productos”,
señala Belén Rios, codirectora de FIC Argentina.
La OMS, FAO y OPS han reconocido al sistema frontal de
advertencias como una de las medidas necesarias para desincentivar el consumo
de productos ultraprocesados. Este sistema, en base a distintos estudios
realizados en Latinoamérica, es superior a otros (GDA, Nutriscore y semáforo)
ya que ayuda a los consumidores a identificar con mayor facilidad los productos
menos saludables e influir así en las elecciones de consumo.
Ante la discusión sobre políticas de etiquetado frontal en
la región, las empresas alimenticias y de bebidas azucaradas han intentado
obstaculizar el diseño de medidas efectivas a través de la difusión de
argumentos falsos y promoviendo políticas ineficaces para la salud.
En Argentina, por ejemplo, en base a declaraciones del
Secretario de Salud en la prensa podría adoptarse un “sistema híbrido” con
elementos del GDA, sistema que apoyan las empresas a pesar de que la evidencia
ya demostró que no es efectivo. Este sistema híbrido carece antecedentes, de
soporte científico y no ha sido implementado en ningún país.
“La voluntad política y el accionar de los gobiernos es
fundamental para garantizar el acceso a la información clara y veraz sobre los
productos que se consumen. No es algo que pueda quedar en manos de las
empresas. Los gobiernos deben implementar políticas basadas en evidencia
científica sólida y libres de conflictos de intereses que protejan el derecho a
la información, a la salud y a la alimentación adecuada”, concluye Rios.
Según la FIC, el rotulado de envases de alimentos en
Argentina se regula por el Código Alimentario Argentino (CAA). Sin embargo, las
disposiciones del CAA son de contenido higiénico sanitario, bromatológico y de identificación
comercial y, por lo tanto, no incluyen una perspectiva de prevención de
enfermedades crónicas no transmisibles.
Por ese motivo, la regulación actual del etiquetado de
alimentos no es suficiente para promover una alimentación adecuada y, en paralelo,
deja un margen importante para que las empresas alimenticias aprovechen esos
vacíos legales y confundan al consumidor.
Actualmente, por ejemplo, no es obligatorio reportar en la
tabla nutricional el contenido de azúcar agregada de los productos.
Fuente: Urgente 24 - Ver más sobre Alimentación