Están destinados a prevenir y aliviar el sufrimiento
corporal y espiritual de personas con enfermedades crónicas avanzadas.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), a nivel global unas 40 millones de personas tendrían necesidades
paliativas. Si se lo extrapola a la Argentina, serían unas 600.000 al año,
entre quienes poco más de 50.000 (es decir, 1 de 12) viven con cáncer, de
acuerdo a cálculos del Instituto Nacional del Cáncer, que depende de la
Secretaría de Salud. En el mundo, sólo el 14% de los que la necesitan accede a
atención paliativa. En Argentina, menos.
En el marco del Día Mundial de los Cuidados Paliativos -que
se conmemora el segundo sábado de octubre-, Nicolás Dawidowicz, coordinador del
Programa Nacional de Cuidados Paliativos (PNCP) del INC, enfatizó la
importancia de “facilitar el acceso a estos servicios a partir de empoderar a
la sociedad en solicitar y exigir adecuado tratamiento del dolor, que estamos
obligados a facilitar por ley dentro del Plan Médico Obligatorio y dentro de
los servicios de salud”. Y afirmó que “el dolor no tratado es tortura”.
Minatel, que es jefa del Servicio de Cuidados Paliativos del
Hospital Baldomero Sommer y directora ejecutiva de la Asociación Argentina de
Medicina y Cuidados Paliativos (AAM y CP) explica que la atención paliativa “es
un modelo asistencial que trabaja con pacientes con enfermedades crónicas
avanzadas y sus familias, en los que se evalúa todo lo que tiene que ver con
síntomas físicos, psicológicos, sociales y espirituales, lo que permite definir
el tratamiento más adecuado para mejorar la calidad de vida durante el
transcurso de la enfermedad”.
Si bien en sus orígenes los cuidados paliativos fueron
concebidos para pacientes terminales o personas que estaban transitando sus
últimos días de vida y eran asociados al tratamiento del dolor por cáncer, en
la actualidad ese universo se amplió. “Ahora se habla de enfermedades crónicas
que incluye a muchas otras patologías como neurológicas, reumatológicas,
insuficiencias renales avanzadas y muchas más, así como la fragilidad misma del
anciano”, dice Minatel y añade que “son pacientes que viven más, con una
calidad de vida muy deteriorada”.
En el mundo, la cantidad de personas que requieren este tipo
de cuidados está en constante ascenso por el aumento de la carga de
enfermedades crónicas no transmisibles (cardiovasculares, cáncer, diabetes,
entre otras), de la esperanza de vida y el trauma, afirmó también en el marco
de un taller realizado en el INC sobre temas controversiales en cuidados
paliativos Maureen Birmingham, representante de Organización Panamericana de la
Salud (OPS) en Argentina.
En la misma línea, Javier Uribe, asesor en Sistemas y
Servicios de Salud de la OPS hizo hincapié en el “drama humano” que viven
quienes necesitan este tipo de atención y subrayó que la posibilidad de
requerirla es cada vez mayor. “Argentina es el tercer país de la región con el
índice de envejecimiento más grande. Un argentino que llega a los 80 años tiene
posibilidad de vivir entre 15 a 20 años más. Y en esa última franja es donde el
tema de los cuidados paliativos es sumamente dramático, no sólo por la edad,
sino porque Argentina es uno de los países de la región donde la incidencia de
las enfermedades crónicas, en especial el cáncer, es muy alta.
En el país se producen más de 125.000 casos nuevos de cáncer
por año, cifra que lo posiciona en el conjunto de los que tienen incidencia de
cáncer media-alta. En tanto, según la última Encuesta Nacional de Factores de
Riesgo de 2018, más del 60% de la población está excedida de peso y es
sedentaria, factores de riesgo para muchas enfermedades no transmisibles.
Minatel sostiene que en estos años también se avanzó en la
superación de la dicotomía curativo versus paliativo. “Antes se decía 'no
podemos curar al paciente, tiene que ir a tratamiento paliativo'. En este
momento, la idea es que sea una atención sincrónica, integrada al sistema de
salud primario de ese paciente. Si el oncólogo lo está viendo, puede derivar a
la atención de cuidados paliativos, que vamos a hacer un trabajo integrado”.
En ese sentido, Isabel Pincemin, médica especialista en
bioética y presidenta de la AAM y CP, apunta que es muy frecuente escuchar la
expresión “ya no hay nada para hacer” y señala que "los cuidados
paliativos tienen justamente un rol allí, porque hay mucho para hacer".
"Llega un momento en el que no tiene sentido hacer muchas cosas y sí tiene
sentido hacer otras", dice al referirse al concepto de adecuación
terapéutica.
El abordaje conjunto de profesionales de diferentes
disciplinas ayuda mucho en estas situaciones complejas de sufrimiento. Minatel
destaca la importancia de incorporar estos cuidados como una filosofía de
trabajo que pueda adoptar cualquier equipo o profesional de la salud, a los que
los pacientes puedan acceder desde el primer nivel de atención y que puedan ser
asistidos en sus domicilios.
Tratar el dolor físico
El alivio del dolor físico es uno de los aspectos centrales
de los cuidados paliativos. Para tratarlo, el PNCP del INC trabaja para
garantizar el acceso a la medicación opiácea por medio del sistema de Provisión
de Analgésicos Opioides (PrAO) basado en la producción nacional de metadona y
morfina, dos medicamentos “indispensables y seguros” para el tratamiento del
dolor. “Se está trabajando para que todas las provincias tengan la capacidad de
tener la medicación y en la capacitación de profesionales para que puedan
prescribir, porque la medicación está y la está proveyendo el INC”, afirma.
“El aseguramiento de medicamentos paliativos ayuda a la
persona a continuar sus actividades cotidianas durante el desarrollo de la
enfermedad; le permite descansar con tranquilidad y evita el deseo anticipado
de muerte al atravesar situaciones de dolor intenso”, destacan desde el INC.
“Como médicos paliativistas, muchas veces recibimos el
pedido de eutanasia”, comenta Dawidowicz, sobre la práctica que en Argentina no
está permitida. “Pero cuando se controlan los síntomas y el sufrimiento
mediante prácticas muy sencillas, económicas y accesibles en cualquier nivel
del ámbito de la salud, esa solicitud desaparece”.
Línea de consultas del INC: 0800-333-3586
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Cuidados Paliativos