Se ligó las trompas porque sufría violencia de género, ahora
con nueva pareja quiere volver a ser madre.
La Defensoría del Pueblo de la Nación recomendó a la Obra
Social de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) que posibilite que
una afiliada, que se había ligado las trompas luego de sufrir violencia de
género, y su actual pareja accedan a las técnicas de reproducción humana
asistida de alta complejidad, anteriormente denegadas.
A través de un comunicado, la Defensoría informó que la
actuación se inició ante el reclamo de los interesados ante la negativa de su
Obra Social a cubrirle un tratamiento de fertilización asistida de alta
complejidad.
Los damnificados informaron a la Defensoría que se
encuentran en pareja desde hace aproximadamente cinco años y en la actualidad
desean formar su propio proyecto de parentalidad, a partir de la búsqueda de un
hijo biológico.
Un pasado violento
La mujer señaló que posee cuatro hijos biológicos con una
anterior pareja, de la cual se separó en el año 2013, luego de 17 años de
matrimonio y convivencia, donde fue sometida a diversos abusos físicos y
psíquicos.
La trabajadora relató que la falta de conocimiento, el temor
y la poca visibilización de la violencia de género que existía en el momento en
el que fuera sometida por su expareja a los abusos, motivó su tolerancia por
años a pesar que su integridad física y emocional estuviera en serio riesgo.
La situación se agravó en el 2010 cuando producto de una
relación sexual no consentida con su expareja, quedó embarazada de su último
hijo, recurriendo al método anticonceptivo la ligadura tubaria bilateral, según
asesoramiento de su médica obstetra.
Tiempo después, separación mediante, conoció a su actual
conviviente coincidiendo en el deseo de tener hijos propios; por tal motivo su
médico indicó la necesidad de acudir a las técnicas de reproducción humana
asistida, como medio para lograr un embarazo pese a tener las Trompas de
Falopio ligadas.
En atención a ello se presentaron en la Obra Social con el
propósito de obtener la autorización correspondiente, pero la respuesta fue
negativa y eso motivó su queja ante la Defensoría del Pueblo.
Ante el pedido de informes, la Obra Social respondió que
"la auditoría médica de esta obra social ha evaluado el requerimiento de
la beneficiaria y ha resuelto no hacer lugar a la cobertura del tratamiento de
fertilización médicamente asistida, toda vez que la afiliada de forma
voluntaria se ha sometido oportunamente a la práctica de ligadura tubaria
bilateral, por lo que optó por perder su capacidad conceptiva".
Advirtiendo criterios restrictivos de interpretación
normativa, que ponen en riesgo los derechos sexuales y reproductivos de la
pareja, la Defensoría consideró que es incorrecto afirmar que el espíritu de la
Ley de Fertilización Asistida y su Decreto Reglamentario haya sido
exclusivamente posibilitar ser padres a aquellas personas con alguna patología
o dificultad para concebir por la vía natural porque en sus artículos se
incluye a todas las personas que por otras causas tampoco pueden procrear, como
por ejemplo, a las familias nacidas a partir del matrimonio igualitario o
personas solas que no tienen un compañero o compañera, pero quieren ser padres.
La Defensoría dictó la recomendación a la Obra Social para
que autorice el citadoprocedimiento de fertilización asistida y se puso en
conocimiento de lo actuado al Instituto Nacional contra la Discriminación, la
Xenofobia y el Racismo (Inadi), para que tome la intervención que considere
pertinente.
Fuente: Diario La Voz - Ver más sobre Género y Salud