Un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard asoció
5 factores de bajo riesgo con una mayor esperanza de vida libre de
enfermedades.
La esperanza de vida de hombres y mujeres aumentó
sustancialmente en las últimas décadas; pero el lado B de esa buena noticia es
que el envejecimiento de la población trajo también aparejado la suba en la
prevalencia de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, diabetes y
cáncer. Ahora, un estudio liderado por investigadores de la Escuela de Salud
Pública de la Universidad de Harvard halló que una combinación de múltiples
hábitos saludables se asociaron no sólo con vivir más, sino con hasta casi una
década adicional libre de enfermedad.
Estudios previos ya habían demostrado que fumar, el
sedentarismo, la mala alimentación y el consumo excesivo de alcohol
contribuyen con hasta el 60% de las muertes prematuras y la pérdida de
esperanza de vida de entre 7,5 y casi 18 años, apunta el artículo publicado en
The British Medical Journal. Sin embargo, pocos trabajos habían analizado cómo
una combinación de factores puede relacionarse con la esperanza de vida libre
de las principales enfermedades crónicas.
Para calcular una puntuación de estilo de vida saludable, la
investigación se concentró en el análisis del impacto de cinco factores de
estilo de vida de bajo riesgo: no fumar, tener un índice de masa corporal entre
18,5 y 24,9 (se calcula dividiendo los kilos de peso por el cuadrado de la
estatura en metros), realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada
a vigorosa, un consumo moderado de alcohol (mujeres: 5-15 g/día; hombres 5-30
g/día) y una buena calidad de la dieta.
La suma de esos cinco puntajes dio una puntuación final de
estilo de vida de bajo riesgo que varía de 0 a 5.
¿El resultado? Llevar un estilo de vida que incluya esos
factores de bajo riesgo se asocia con una mayor esperanza de vida a los 50 años
libre de enfermedades, según el trabajo en el que el equipo de investigadores
dirigidos por Frank B. Hu y Yanping Li analizó datos de 73.196 enfermeras
registradas en el Estudio de Salud de Enfermeras de Estados Unidos y 38.366
profesionales de la salud masculinos del Estudio de Seguimiento de
Profesionales de la Salud, que estaban libres de cáncer, enfermedades
cardiovasculares y diabetes al momento de la inscripción. Los participantes
fueron evaluados regularmente por más de 20 años. Durante este tiempo, se
registraron nuevos diagnósticos y muertes por esas causas.
El número de años adicionales libres de enfermedad sería de
alrededor de 7,6 para los hombres y 10 para las mujeres, en comparación con los
participantes sin factores de estilo de vida de bajo riesgo, estimaron los
investigadores. Y precisaron que la esperanza de vida libre de diabetes,
enfermedades cardiovasculares y cáncer a los 50 años fue de 34,4 años en las
mujeres que adoptaron cuatro o cinco factores de bajo riesgo, en contraste con
los 23,7 años que no lo hicieron. En lo hombres, fue de 31,1 contra 23,5.
La expectativa de vida libre de enfermedad más baja se
asoció en los fumadores masculinos actuales que fuman 15 o más cigarrillos por
día, y en mujeres y hombres obesos (índice de masa corporal ≥30).
"Las políticas públicas para mejorar la alimentación y
el entorno físico que conducen a la adopción de una dieta y un estilo de vida
saludables, así como las políticas y regulaciones relevantes (por ejemplo, la
prohibición de fumar en lugares públicos o las restricciones de grasas trans)
son fundamentales para mejorar esperanza de vida, especialmente la esperanza de
vida libre de las principales enfermedades crónicas", concluyeron los
autores.
Fuente: Diario Clarín