Como parte del protocolo para probar su efectividad y tras
obtener resultados positivos, este tratamiento se aplicó en más de 40 pacientes
graves por COVID-19 en la provincia de Buenos Aires. Algunos estaban en terapia
intensiva y, tras recibirlo, mejoraron muy rápido y hasta fueron dados de alta.
Cinco historias esperanzadoras en primera persona.
Más de 40 pacientes bonaerenses con coronavirus evolucionan
favorablemente gracias al plasma de otras personas que se recuperaron de la
infección y que donaron este componente de la sangre, rico en anticuerpos
contra el virus pandémico. Hasta ahora, el protocolo arrojó resultados
prometedores: más de 30 pacientes con buena evolución, 10 de alta y tan sólo 4
fallecidos cuya condición era muy crítica.
Por eso, desde el Ministerio de Salud bonaerense insisten en
que quienes se recuperaron se comuniquen con la línea gratuita para donar
sangre. Se calcula que por cada donación es posible salvar la vida de hasta
cuatro personas con COVID-19.
Para la donación de sangre, los pacientes de la provincia de
Buenos Aires que se hayan recuperado de coronavirus deben comunicarse a la
línea gratuita del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante Provincia de
Buenos Aires - CUCAIBA: 0800-222-0101. Las personas de La Plata pueden
dirigirse al Instituto Provincial de Hemoterapia (calle 15 esquina 66) y
aquellas que vivan en otros municipios pueden llamar a esa línea gratuita que
se encuentra activa las 24 horas para solicitar que personal de ese Centro,
dependiente del ministerio de Salud bonaerense, realice el traslado necesario
para concretar la donación de plasma, un procedimiento breve, indoloro y cien
por ciento seguro.
Los casos constituyen un motivo de optimismo para las
autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires, quienes a partir de la
evidencia insisten especialmente en la necesidad de que quienes superaron la
enfermedad donen sangre para obtener plasma, el hemocomponente que podría
convertirse en la primera “cura” para la infección que acecha al mundo.
Esquema de procedimiento
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En las últimas semanas, en la Provincia se corroboró la
recuperación completa en dos hombres adultos y notables mejorías en el estado
de salud de una niña y de un bebé que aún permanecen internados. De estos
cuatro casos, dos son varones de 43 y 40 años de edad que estuvieron internados
en la terapia intensiva del hospital de Trauma Federico Abete de Malvinas
Argentinas y ya fueron dados de alta. En tanto, los dos pacientes pediátricos
tratados con resultados favorables son una niña de 12 años y un bebé recién
nacido, ambos internados en el hospital provincial Sor María Ludovica de La
Plata.
El director provincial de Hospitales, Juan Riera, detalló que
“todos los casos forman parte del Protocolo Provincial de Investigación sobre
plasma de convalenciente de COVID-19”, dirigido a pacientes COVID-19 positivos
graves.
“Hasta ahora se aplicó en más de 40 casos, de los cuales 30
mejoraron notablemente, 10 incluso fueron dados de alta y lamentablemente
cuatro fallecieron. Se presume que las personas que murieron, quienes tenían
otras enfermedades de base, ya estaban en una fase muy avanzada de la
infección”, explicó Lorena Regairaz, inmunóloga y asesora técnica del programa
de plasma convaleciente de la provincia de Buenos Aires. Y aclaró que el plasma
no reduce el daño que el virus ya provocó en el organismo “pero sí frena la
viremia, es decir, la replicación del virus”.
En diálogo con Infobae, Riera, contó: “la provincia de
Buenos Aires inició ya hace unos 15 días el protocolo y registro de donantes de
plasma de pacientes convalecientes en pacientes COVID de la provincia de Buenos
Aires. El programa lo está llevando el Instituto de Hemoterapia de la provincia
de Buenos Aires, la dirección provincial de Hospitales y el CUCAIBA”.
“Los donantes son personas recuperadas, que ya tienen
inmunoglobulinas contra el COVID, la sangre se centrifuga y se aprovecha el
plasma, que actúa contra la enfermedad”, agregó, al mismo tiempo que precisó
que “se necesita para el proceso una máquina de aféresis y que se puedan hacer
los estudios de serología”.
Riera especificó: “El programa está centralizado en el
Instituto de Hemoterapia de Buenos Aires pero hemos ido descentralizando y
ahora está disponible en Bahía Blanca, Mar del Plata, General Rodríguez y
próximamente en Tres de Febrero”.
En diálogo con Infobae, Regairaz, explicó: “El circuito
empieza con la donación de plasma de personas que tuvieron COVID-19, y a los 14
días de haber negativizado la PCR, y a los 28 días del inicio de los síntomas.
Tiene que tener confirmado que tuvo COVID-19. Ya donaron alrededor de 30
personas, cada donante puede salvar a 3 o 4 personas más”.
“Es como una donación de sangre habitual, pero se le
devuelven todos los componentes, menos el plasma al donante. Se toma el plasma
que tiene una cantidad de importante de anticuerpos específicos contra
coronavirus, su función principal es inhibir la replicación viral del virus
SARS-CoV-2. Este plasma recibe todos los controles habituales de una unidad
transfusional y evaluamos que tenga una buena cantidad de anticuerpos. El
médico clínico o terapista piden a los coordinadores el plasma en los casos
graves que lo requieren y se coordina con el Instituto de Hemoterapia de la
provincia de Buenos Aires para su entrega en cualquier hospital de la
provincia, coordinado por CUCAIBA”, agregó.
Los pacientes recuperados por COVID que quieran donar plasma
pueden solicitar ser trasladados a través de CUCAIBA.
¿Cuáles son los criterios para determinar quienes reciben el
plasma convaleciente? Tienen prioridad los enfermos graves, o moderados que tienen
más de 60 años, comorbilidades, que están graves y presentan signos de
empeoramiento.
Según especificó Regairaz, este mecanismo ya fue usado en
China, ampliamente utilizado en Estados Unidos, donde alrededor de 20 mil
personas lo recibieron, y Argentina fue pionera en este tratamiento,
ampliamente utilizado contra la Fiebre Hemorrágica Argentina, también
denominada mal de los rastrojos o mal de Junín.
“Es el único tratamiento basado en anticuerpos y dirigido
contra el virus específicamente, es seguro, y tiene menos de 1% de efectos
adversos, en las primeras 24 horas se observan mejoras considerables en los
pacientes tratados”, detalló. Los anticuerpos empiezan a formarse entre 10 y
los 14 días.
Durante este proceso, que no dura más de dos horas y media,
el plasma se obtiene a partir de una donación de sangre de un paciente
recuperado de coronavirus. La extracción y procesamiento está a cargo del
Instituto Provincial de Hemoterapia, con sede en La Plata. A la sangre se le
realiza un procedimiento llamado “aféresis”, que separa el plasma del resto de
los componentes de la sangre. Allí mismo se prepara la unidad requerida y se la
envía a los hospitales bonaerenses que lo necesitan.
“Para ser aplicado, el paciente con coronavirus o su
familiar más cercano debe firmar un consentimiento informado donde se le
explica que es parte de un protocolo, y se les dan precisiones del alcance de
esta terapia que aún es novedosa y se está investigando pero que,
afortunadamente, comienza a mostrar resultados auspiciosos”, comentó Riera.
Cinco ejemplos, cinco esperanzas
José Iturbe (43) y Carlos Arapa (40), ambos de Grand Bourg y
trabajadores de la construcción estuvieron, hasta hace unos días, internados en
la terapia intensiva del hospital de Trauma Federico Abete de Malvinas
Argentinas. No se conocían pero ahora saben que los une una historia muy
parecida, incluso, los dos confiesan haber creído que “de ésta no salían”. Al parecer,
el plasma logró que puedan contarlo.
“Entré al hospital con 40 grados de fiebre y dificultad para
respirar, me hicieron los estudios y dio positivo para coronavirus”, contó
Iturbe. “Como estaba cada vez peor entré a terapia intensiva y me pusieron oxígeno
pero no mejoraba, entonces me dijeron de ponerme plasma de una persona que se
había recuperado del coronavirus”, agregó Iturbe y manifestó que enseguida
aceptó y agradece haber tomado esa decisión porque “al otro día me sacaron la
cánula y la mascarilla de oxígeno”. Asegura: “me salvé gracias al plasma, por
eso les pido a todos los que tuvieron coronavirus que donen su plasma”. José
fue dado de alta el 24 de mayo, tras 16 días de internación.
Carlos Arapa empezó con síntomas leves el 2 de mayo, pero el
11 ya estaba grave: no podía respirar. Ese día lo internaron en terapia
intensiva: “Es espantoso, estaba sin fuerza, casi entregado, hasta que un
médico me pidió autorización para hacerme el tratamiento con plasma. Obvio que
le dije que sí, la recuperación fue rapidísima, al otro día ya estaba con
fuerzas”. Pasaron unos días, lo trasladaron a una habitación común y el 22 de
mayo le dieron el alta.
El tercer caso esperanzador por su respuesta positiva al
tratamiento con plasma corresponde a una niña 12 años de San Bernardo que
primero estuvo internada en el hospital de Mar de Ajó.
Desde ese establecimiento fue derivada el pasado 20 de mayo
al Ludovica de La Plata con diagnóstico de “abdomen agudo quirúrgico, con
antecedentes de cardiopatía congénita cianótica”. No obstante, al día siguiente
de su ingreso comienza con fiebre, por lo que se le realiza hisopado y da
positivo para COVID-19.
Dado que presentaba una cardiopatía, se consultó con el
servicio de Inmunología para que evalúe la viabilidad del tratamiento con
plasma. Una vez que se autorizó y la familia estuvo de acuerdo se aplicó y, en
pocas horas, la niña presentó “mejoría en el estado general con disminución de
la dificultad ventilatoria”. “La niña, en estos momentos, está con
oxigenoterapia en descenso, con óxido nítrico en descenso, comiendo y en franca
mejoría”, dijo el director ejecutivo del hospital Ludovica, Eduardo Pucci.
El médico también confirmó que se comprobó la eficacia del
plasma en un recién nacido, también asistido en ese hospital pediátrico. “El
bebé ingresó con cinco días de vida derivado desde el hospital Fiorito de
Avellaneda con diagnóstico de COVID-19, presuntamente adquirido por vía
vertical, porque su mamá también tiene la enfermedad pero es asintomática”,
detalló Pucci.
En este momento, se ilusiona Pucci, “está sin asistencia
respiratoria mecánica, con oxigenoterapia en descenso y en franca mejoría”.
El quinto caso relacionó casualmente a dos profesionales de
la salud: a la enfermera Nancy Andrea Maldonado (52) y al médico Fernando
Fernández (31). Nancy, enfermera del hospital Avete contó a Infobae: “Yo me
sentía mal, iba a trabajar, me dolían mucho las piernas, dormí un rato, tenía
39 grados de fiebre, fui a la guardia del hospital Avete de Malvinas
Argentinas, me hicieron placas y quedé internada. Me hicieron el hisopado que
al día siguiente dio positivo, estuve 15 días internada. El día 18 me pusieron
plasma, al día siguiente me sentía mucho mejor. Ya tengo el alta definitiva,
los enfermeros y médicos en el Avete tenemos todos los equipamientos de
protección”. Nancy tuvo fiebre, tos, dolor muscular y sintió una considerable
pérdida del olfato, denominada anosmia.
Fernando Fernández (31), médico que trabaja en el Hospital
Fiorito de Avellaneda explicó a Infobae: “A fines de febrero me fui de viaje a
Reino Unido, cuando estaba allá se decretó la pandemia y anunciaron que
cerrarían las fronteras en Argentina y ahí intenté volver al país y logré
hacerlo para los primeros días de marzo”.
“Comencé con fiebre, mi primera sospecha fue que tenía
coronavirus, fui a la guardia de un sanatorio Finochietto, me hicieron una
radiografía de tórax, y allí se pudo ver una neumonía y me hicieron la PCR, el
diagnóstico era positivo para COVID-19. Estuve 10 días internado y luego de
ello tuve que hacer 15 días más de aislamiento”, sostuvo.
Para Fernando, “el síntoma cardinal fue la fiebre, y
decidieron hacer tratamiento empírico con Lopinavir, Ritonavir, sumado a la
hidroxicloroquina, y como consecuencia de los afectos adversos tuve un cuadro
de gastroenteritis”.
“Lo más difícil fue estar separado de mi familia. Como soy
médico, sabía que en Italia y en Francia se estaban realizando ensayos clínicos
con el plasma de convalecientes. Al instante que me enteré que lo estaban
haciendo desde la provincia de Buenos Aires me anoté para hacerlo, y en el
Centro de Hemoterapia de La Plata y por un proceso muy fácil, me extrajeron el
plasma, dura entre media hora, cuarenta minutos. Los cuarenta minutos de vida
que estuve con el plasma se convirtieron en años de vida para estas personas”,
manifestó y agregó: “Quiero agradecer a todos los médicos del Finocchiaro, a
los del Fiorito, a mi familia, a todos por cuidarme y acompañarme durante todo
el proceso y todos los que donan su plasma ya que con esa simple acción pueden
ayudar a salvar a muchas personas”.
Si te encontrás dentro de los 6.180 recuperados por
COVID-19, estás en la provincia de Buenos Aires y querés ayudar a quienes están
más graves donando plasma convaleciente, llamá al 0800-222-0101, línea gratuita
del CUCAIBA, las 24 horas; o comunicate con el Instituto de Hemoterapia de La
Plata al 0221 451-0490.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre COVID-19
