El temor a ser positivo en
COVID-19 generó una abrupta disminución en los chequeos médicos, en especial,
en estas dos especialidades. Infobae entrevistó a la Dra. Patricia Carrascosa,
Directora Médica de un importante centro de diagnóstico, para dialogar sobre esta situación y
advirtió: “Es importante que no se discontinúen los estudios extremadamente
necesarios”.
Pasaron un poco más de tres meses desde que la Argentina
entró en el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio a raíz de
la propagación del COVID-19, una enfermedad altamente contagiosa que llegó para
“patear” el tablero del orden mundial y obligar a los Estados y sociedades a
adaptarse de manera diligente a la nueva coyuntura.
Esta “nueva normalidad”, de la que tanto se habla, acaparó
todos los aspectos de la vida -desde un simple saludo hasta el cierre de
fronteras-. Y pareciera que llegó para quedarse.
Pero como una moneda de dos caras, la pandemia trajo sus
cosas positivas como así también las negativas. Por un lado, la constante
concientización acerca de la higiene y el lavado de manos trae consigo
auténticos efectos para la salud de las personas pero, del otro lado, el miedo
a contagiarse o el “pánico colectivo” como lo llamó el filósofo Giorgio
Agamben, deriva en que, un gran número de personas no salga a la calle ni
siquiera para cumplir con una actividad esencial como es la visita al médico.
Sobre este tema alertó la Dra Patricia Carrascosa, Directora
Médica de importante centro de diagnóstico: “Muchos de los pacientes que nosotros atendemos
son pacientes oncológicos o con problemas cardiovasculares y, venimos notando
con preocupación, que hay una clara tendencia a concurrir significativamente
menos a los chequeos médicos por miedo a contagiarse del COVID-19”
Esta conclusión se presenta a raíz de la drástica
disminución en los pacientes que tendrían que haber repetido estudios o hacerse
chequeos y no lo hicieron. Entre los más importantes se encuentran las tomografías
computadas oncológicas, cardíacas, los estudios PET CT, mamografías,
ergometrías, estudios de medicina nuclear cardíaca, eco doppler, eco estrés,
resonancia cardíaca, entre otros.
Según los datos brindados por el centro de diagnóstico, desde el 20
de marzo con el comienzo de la cuarentena hasta fin de ese mismo mes, un total
de 15 pacientes se realizaron los estudios PET -TC- cuando en el mismo período
y mes pero del 2019 fueron 48 pacientes. Esto significa que casi el 70% de las
personas que tenía que repetir el estudio, no lo hizo. Si este mismo análisis
lo hacemos en el mes de mayo, podemos percibir que concurrió un mayor número de
pacientes, siendo un 34% el porcentaje de quienes no concurrieron a realizarse
dicho estudio.
Pero por más que la curva es ascendente si uno compara el
mes en el que comenzó la cuarentena con el actual, la Dra. Carrascosa alerta
que el número sigue siendo bajo: “A principios de junio están concurriendo un
35%-40% menos de los pacientes que tendrían que realizarse los estudios,
situación que debería cambiar ya que son pacientes con enfermedades en
seguimiento grave o con lesiones altamente sospechosas”.
A la hora de analizar las conductas en las mamografías, de
los pacientes que se efectuaron dicho estudio en el último
trimestre del 2019 -que requiere control a los 6 meses, por ende, deberían
haber regresado durante el segundo semestre de este año para cumplir con el
control indicado-, sólo lo realizó el 20%.
“Este dato es aún más alarmante en el contexto de pacientes
con mamografías con sospecha de malignidad e indicación precisa de biopsia
mamaria para determinar diagnóstico anatomopatológico y así indicar la conducta
terapéutica a seguir. En este grupo de pacientes su concurrencia fue del 80%,
aunque aún sigue siendo insuficiente debido a la posible gravedad del cuadro”,
destacó la Dra. Carrascosa.
La preocupación está a la vista: al no concurrir a hacer las
consultas clínicas o los estudios correspondientes, no se puede determinar cómo
se encuentra el paciente ante una sospecha clínica. Asimismo, no se pueden
establecer medidas terapéuticas adecuadas en los pacientes: “Los pacientes
oncológicos son pacientes que requieren un control para saber si la enfermedad
progresó, si remitió, si se estabilizó, si hay que continuar con el tratamiento
o si hay que modificarlo. Lo mismo sucede con los pacientes cardiovasculares y,
por eso, es necesario generar conciencia y transmitir el mensaje de que hay que
ir al médico a hacerse los chequeos por más que estemos atravesando una
pandemia”, enfatizó la Dra.
Estudios cardiológicos
Otro factor, no menos inquietante, es que las enfermedades
cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Sin embargo, en el
transcurso de las últimas décadas se realizaron medidas de control, prevención,
diagnóstico y tratamiento con el fin de reducir la mortalidad, lo que lleva a
que se alerte sobre estas conductas que podrían revertir la situación lograda.
Según los datos brindados por la institución, en todos los
estudios de imágenes para la evaluación cardiovascular, (eco- doppler, eco
estrés, ergometría, cámara gamma con esfuerzo , resonancia cardíaca, etc) hubo
una franca reducción de los mismos que osciló entre el 75 y el 90% de acuerdo a
la modalidad, comparado con el mismo período del año anterior.
El factor miedo
Según la Dra. Carrascosa, el temor a contagiarse al salir a
la calle y concurrir a centros médicos, es una de las causas por las que las
personas no retoman sus estudios clínicos. Sin embargo, el aumento paulatino de
los pacientes que vuelven a efectuarse los chequeos médicos, demuestra que el
miedo disminuyó a comparación del mes de marzo.
¿A qué se debe esta circunstancia? Sin titubear, la Dra.
afirmó que las medidas sanitarias tomadas en el centro de diagnóstico desde el momento
en que se decretó la cuarentena ayudaron a que las personas se sientan
acompañadas, seguras y protegidas.
Patricia destacó que, entre las medidas más importantes que
se tomaron se encuentran: la medición de temperatura de las personas que
ingresan a la institución, colocación de alcohol en gel en sus manos,
sanitización de las suelas de los calzados, completado del formulario de declaración
jurada al paciente y verificación del uso indicado del barbijo. Una vez
cumplidas estas medidas, el paciente puede ingresar a la sede.
Tanto las recepciones como las salas de espera están
adaptadas de manera que los asientos estén preparados para que las personas no
tengan que tener contacto entre sí. Para ello se han colocado paneles
divisorios que permiten un correcto aislamiento entre los pacientes.
Asimismo , y una vez finalizado el estudio al paciente, se
realiza una minuciosa desinfección tanto del consultorio como del equipo
utilizado. Para ello contamos con personal altamente capacitado que utiliza los
elementos adecuados.
No menos importante, agrega la Dra. Carrascosa, son los
elementos de protección personal entregados a todos los empleados para el
cuidado y protección de ellos y de los pacientes.
Los turnos son otro de los temas que debatió el equipo
médico. Finalmente se decidió que sean más espaciados, no sólo para evitar la
superposición de los pacientes en las salas de espera, sino, además, para que
pueda realizarse el proceso de desinfección entre paciente y paciente antes
mencionado.
Por último, con el objetivo de que los pacientes no tengan
que volver a concurrir a la institución, en algunas medidas se les entrega, en
el momento, el estudio completo. Aquellos que por un tema de complejidad
requieran más procesos, se enviará el informe por mail o se podrán bajar
directamente desde la web.
¿Nueva normalidad?
Sin dudas el nuevo escenario generó que se replanteen muchas
situaciones que, al parecer, llegaron para quedarse. Por más que la
incertidumbre sobre la enfermedad y sobre el final de la cuarentena en la
Argentina son todavía protagonistas, Patricia Carrascosa sostiene que, gran
parte de las medidas que se llevan a cabo actualmente van a mantenerse luego de
que este período finalice.
“Creo que todos hemos aprendido a extremar las medidas de
higiene en función al lavado de manos permanente, no llevarnos las manos a la
cara, etc. En cuanto a las instituciones médicas, se logró darle un mejor
servicio al paciente, ya sea con el cuidado extremo hasta facilitarle los
estudios para que no tenga que volver a la institución. Son cosas beneficiosas
para el paciente y seguramente se van a mantener luego de que todo esto pase”,
finalizó.
Fuente: Diario Infobae - Ver más sobre COVID-19
