Durante el curso del 2020 recorrimos los caminos que signó la incertidumbre de la pandemia. Caminos que nos depararon decepciones y también sorpresas; se trata de un evento infrecuente, pero posible. No solemos pensar en ellos, como si no hacerlo los alejara.
Cuando se determine su finalización, podremos evaluar en
profundidad los efectos y las vías que se adoptarán para la reconstrucción de
los destrozos sociales, sanitarios, educativos y económicos que se produjeron,
rescatando los aciertos que hubieren habido.
Esperamos concluir un año realmente atípico, con la
esperanza de la recuperación que permita a los grupos vulnerables y también a
los demás retomar el curso de sus destinos. Vimos héroes y villanos, como en
las historietas de mi infancia, hemos escuchado promesas incumplidas y
presenciamos acontecimientos que fueron contra la corriente, aún de los
consejos que propiciaban las voces que los difundieron.
Tuvimos la oportunidad de abordar desde este espacio algunos
temas que marcaron hitos, así es que para
darle un cierre apropiado, pensamos con mi colaboradora Andrea, que
consecuentemente deberíamos escribir algo en este sentido.