martes, 20 de agosto de 2013

Alertan sobre el crecimiento de la obesidad infantil

El crecimiento de la obesidad infantil es producto de múltiples factores, entre ellos, el aumento del consumo de alimentos y bebidas industrializados de bajo costo.

La obesidad infantil es un problema creciente en la Argentina, por lo que especialistas médicos destacaron las importancia de promover la alimentación saludable en las escuelas para frenar la epidemia y proteger los derechos en la infancia.

En ese sentido, la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) Argentina, organización sin fines de lucro que promueve políticas para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles, alertó sobre el crecimiento de la obesidad y el rol de las escuelas para mejorar los hábitos alimentarios desde la niñez.

La Base de Datos Global sobre Crecimiento Infantil y Malnutrición de la Organización Mundial de la Salud señaló en 2010 que Argentina presenta el mayor porcentaje de obesidad infantil en niños y niñas menores de cinco años en América Latina: un 7,3%.

El crecimiento de la obesidad infantil es producto de múltiples factores, entre ellos, el aumento del consumo de alimentos y bebidas industrializados de bajo costo, altos en grasa, azúcares y sal, y pobres en fibra y otros nutrientes junto a la disminución de la actividad física debido a los estilos de vida cada vez más sedentarios.

Esto está acompañado por un aumento de las acciones de marketing y publicidad de las empresas alimenticias dirigidas especialmente al público infantil.


De acuerdo a un estudio publicado recientemente, los niños de entre tres y cinco años con sobrepeso tienen cinco veces más posibilidades de ser obesos en la edad adulta.

Según datos del Ministerio de Salud, en los últimos años se observó un incremento significativo de la obesidad en la población: del 14,6% en 2005 pasó al 18% en 2009.  A largo plazo, el aumento de obesidad se acompaña de mayor riesgo de enfermedades crónicas, como las cardio y cerebrovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias.

"La obesidad infantil es ya una epidemia mundial y los cambios individuales en los hábitos son necesarios pero no suficientes. Es fundamental que se tomen medidas desde el Estado para promover hábitos saludables en todos los entornos, sobre todo el escolar: acceso a agua potable, alimentos saludables y actividad física. Este problema debe ser una prioridad en las agendas de salud pública para proteger los derechos de los más chicos", señaló Lorena Allemandi, investigadora de FIC Argentina.

Los colegios juegan un rol sumamente importante en la educación para la salud y la mejora de las conductas alimentarias y los patrones de consumo.  A través de los kioscos, los niños acceden a alimentos y bebidas no saludables como snacks, galletitas, gaseosas y jugos sin la supervisión de sus padres.

Es necesario avanzar en una regulación efectiva que determine una oferta de agua potable y alimentos y bebidas de alta calidad nutricional como frutas, verduras y cereales dentro de las escuelas.


Es importante crear un entorno saludable desde la infancia que genere hábitos alimenticios sanos para proteger la calidad de vida y el derecho a la salud de las niñas y niños.

La OMS pide normas publicitarias estrictas contra la obesidad infantil

El marketing de alimentos poco saludables destinado a los niños ha demostrado ser "desastrosamente eficaz", incrementando la obesidad con el uso de canales como las redes sociales que promueven alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, según la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud.

El organismo pidió controles más estrictos contra ese marketing, diciendo que era crucial una normativa más estricta para combatir la obesidad infantil.

"Los niños se ven rodeados de anuncios que les piden consumir alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, incluso cuando están en sitios en los que deberían estar protegidos, como instalaciones deportivas o en los colegios", dijo Zsuzsanna Jakab, directora de la unidad regional de la OMS para Europa.

En un informe sobre mercadotecnia alimentaria, la OMS Europa dijo que la industria usa cada vez canales de marketing nuevos y baratos, como las redes sociales y las aplicaciones de teléfono, para llegar a los niños.

La televisión sigue siendo la forma dominante de publicidad y una gran mayoría de niños y adolescentes ven televisión de media más de dos horas al día, dijo.

Las principales categorías anunciadas son los refrescos, los cereales azucarados del desayuno, las galletas, las dulces, los snacks, las comidas preparadas y la comida rápida, según la OMS.

"Desgraciadamente, el marketing de alimentos poco saludables para los niños ha demostrado ser desastrosamente efectivo", dijo el informe. "Mientras que los adultos se dan cuenta de cuándo son el objetivo (de la publicidad) ... los niños no tienen capacidad de distinguir, por ejemplo, entre anuncios y dibujos. Eso les hace particularmente receptivos y vulnerables a los mensajes que llevan a tomar opciones poco saludables".

Fuentes: Diario Uno / Organización Mundial de la Salud