De acuerdo a Oliver, las partes grasosas de la carne se
“lavan” con hidróxido de amoníaco y luego se usan en la confección de la
‘torta’ de carne para rellenar la hamburguesa. Antes de este proceso, de
acuerdo con el presentador, ya esa carne no era apta para consumo humano.
Oliver, chef activista radical, quién ha asumido una Guerra
contra la industria de alimentos, dice: estamos hablando de carnes que hubieran
sido vendidas como alimento para perros y después de este proceso se les sirve
a seres humanos. Aparte de la calidad de la carne, el hidróxido de amonio es
dañino para la salud. Oliver le dice a esto: “El Proceso de la Porquería Rosa”.
¿Qué ser humano en su sano juicio pondría un trozo de carne remojada en hidróxido de amonio en la boca de un niño?
En USA, Burger King y Taco Bell ya abandonaron el uso de
amonio en sus productos. La industria de alimentos usa el hidróxido amonio como
un agente anti-microbiano, lo que le ha permitido a McDonald’s usar en sus
hamburguesas carne, de entrada no apta para consumo humano.
Pero aún más molesta es la situación que estas sustancias
basadas en hidróxido amonio sean consideradas ‘componentes legítimos en
procedimientos de producción’ en la industria de alimentos con las bendiciones
de las autoridades de salud en todo el mundo. Así los consumidores nunca se
podrán enterar de qué químicos ponen en nuestra comida.
Fuente: Diario Crónica