El estudio realizado en los tres países del Cono Sur revela
que el 41 por ciento de los adultos de entre 35 y 74 años tiene hipertensión,
el 32 por ciento fuma, el 17 por ciento tiene alto el colesterol, el 36 por
ciento padece obesidad, el 57 por ciento hace poca actividad física, el 73 por
ciento come pocas frutas y verduras y el 11 por ciento tiene diabetes.
"Las cifras son preocupantes. En general, la población
conoce muy poco de enfermedades cardiovasculares, desconoce que en gran medida
se pueden prevenir", dijo el doctor Adolfo Rubinstein, investigador
principal del estudio y director general del Instituto de Efectividad Clínica y
Sanitaria (IECS).
El especialista sostuvo que "en muchos casos"
hasta que aparece un infarto o un ACV, "que son condiciones catastróficas,
la gente no actúa".
"A la hipertensión y el colesterol alto, que pueden
provocar problemas de salud serios, se las llama 'enfermedades silenciosas'
porque se presentan y progresan sin que las personas que las sufren se den
cuenta. Por eso muchos se enteran de que su salud cardiovascular no está bien
cuando ya están enfermos", explicó Rubinstein.
El estudio CESCAS 1, del cual deriva la información,
constituye el primer estudio científico con seguimiento a largo plazo que
permite conocer el estado de salud cardiovascular de los tres países.
La investigación fue coordinada por el IECS de Buenos Aires
a través del Centro de Excelencia en Salud Cardiovascular para el Cono Sur
(CESCAS) y es financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre
(NHLBI) de los Estados Unidos.
"La investigación implicó que 7.580 hombres y mujeres
de los tres países se hicieran distintos estudios médicos gratuitos. Todos se
realizaron mediciones de presión arterial, peso, talla y perímetro abdominal;
un electrocardiograma; un estudio de función respiratoria y un examen de
sangre", explicó Rubinstein.
Además, los participantes del estudio respondieron una
encuesta sobre hábitos alimentarios e historia clínica personal y familiar.
El especialista señaló que, si bien algunas de las
condiciones y comportamientos que aumentan las chances de sufrir una enfermedad
del corazón son silenciosas, otras están vinculadas con conductas y hábitos no
saludables que es posible detectar fácilmente, como fumar, ser obeso, hacer
poca actividad física y comer pocas frutas y verduras.
"Ante esos factores de riesgo, se puede hacer un
cambio. Es cierto que la genética importa, ya que la hipertensión y el
colesterol alto tienen un alto componente hereditario, pero el 80 por ciento
del riesgo cardiovascular lo representa lo que se llama factores de riesgo
modificables. Significa que el sedentarismo, el tabaquismo y el sobrepeso se
pueden combatir y, si se revierten esas condiciones, las chances de padecer una
enfermedad del corazón disminuyen en un 80 por ciento", afirmó.
Entre las medidas para prevenir la hipertensión se cuentan:
mantener un peso adecuado, hacer actividad física varias veces por semana,
reducir la ingesta de sal, comer alimentos saludables, frutas y verduras
diariamente y consumir alcohol con moderación, entre otras.
Fuente: Yahoo Noticias Chile