Abrirán el primer sanatorio con esta tecnología en el país.
Buscan evitar así las infecciones hospitalarias.
Por eso, los organismos públicos están cada vez más alerta
para evitar que las infecciones avancen. Y la tecnología ahora puede acompañar
esos programas de prevención. La semana pasada, se inauguraró en Capital un sanatorio que
es el primero de la región en contar con un sistema que controla que médicos y
enfermeras se laven las manos, una herramienta clave contra las infecciones.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), las
manos son la principal vía de transmisión de gérmenes al atender a un paciente,
por eso esta práctica es tan importante a la hora de mantener a raya a las
infecciones hospitalarias.
Con esa premisa, el Sanatorio Finochietto, propiedad de la
obra social ASE, incorporó un sistema que se llama HandSecure. "La
adhesión al lavado de manos lograda en instituciones de Argentina es del 30%,
40% a lo sumo, y es muy difícil sostener esos valores. En el primer mundo se
llega al 60% o 70%, pero nunca se logra un cumplimiento absoluto", explica
Jorge Kritzer, director médico del centro médico.
El nuevo sistema funciona mediante un dispositivo de
reconocimiento. Al ingresar a una habitación de terapia intensiva, el personal
es identificado y si no se lavó las manos, un aviso luminoso se prende en la
cabecera de la cama y la pone al tanto del olvido. Para Kritzer, ésa es la
principal causa de la omisión: "No es a propósito, sino que en el trajín
del día a día, el personal entra y sale y olvida cumplir con las
recomendaciones".
Al ver la señal luminosa, el profesional médico debe
acercarse a la pileta a lavarse con un jabón bactericida. Cada vez que se lava
las manos, queda registrado que el procedimiento se realizó de acuerdo a lo
establecido en el protocolo.
En la práctica y ante una emergencia, este sistema "no
implica una barrera, si la persona no se lava puede atender al paciente igual
--explica Kritzer--, pero queda registrado que no lo hizo. Está comprobado que
cuando hay vigilancia, que hasta ahora era sólo entre personas, el cumplimiento
aumenta". Además, al enterarse también el paciente del olvido, puede
reclamar que se cumpla la medida.
El correcto lavado de manos es recomendable no sólo para los
médicos, sino para todo el mundo como método para prevenir la transmisión de
enfermedades. Debe realizarse con abundante agua y jabón durante al menos 40
segundos. En cuanto a los profesionales de la salud, la OMS indica once pasos
para que sea efectiva, entre ellos el lavado de las palmas y los dorsos, el
secado con una toalla desechable y el cierre de la canilla con dicha toalla.
Además, recomienda al personal sanitario realizar esta operación en cinco
momentos: antes y después del contacto con un paciente; luego de tocar
cualquier objeto o mueble que se encuentre en el entorno del enfermo; antes de
realizar una tarea aséptica, como colocar una sonda o habilitar un catéter; y
después de tocar o rozar líquidos corporales, aun cuando se hayan utilizado
guantes.
El nuevo Finochietto contará además con otras innovaciones
tecnológicas como quirófanos inteligentes, hugs para la protección del recién
nacido (que activan el bloqueo de los accesos si un bebé es llevado a la zona
de escaleras o ascensores) y un sistema de identificación de pacientes mediante
pulseras de código QR. "Queremos ser el sanatorio que brinde mayor
seguridad al paciente", afirma Manuel Alvarez, su director general.
Fuente: Diario Clarín