| Pacientes oncológicas de FUNDAFEM hacen cumbre en el Aconcagua |
Desde distintos sectores como la OSEP, el Programa de
Prevención y Detección Precoz del Cáncer de cuello uterino y de mama del
Ministerio de Salud, FUNDAFEM (Fundación Femenina), FUESMEN (Fundación Escuela
de Medicina Nuclear), entre otras asociaciones y ONG’s, organizaron durante la semana pasada distintas actividades de concientización.
Noemi Nanfro es integrante de FUNDAFEM, fue paciente
oncológica en algún momento y lo sobrellevó con controles adecuados, a tiempo,
anualmente como corresponde, pudo tratarlo y cambió de estilo de vida.
Incorporó el deporte como actividad. De hecho, hace unos años hizo cumbre en
Plaza Francia a 4200 msnm, en el Parque Provincial Aconcagua junto a otras
pacientes oncológicas. “Al cáncer no hay que esperarlo, sino salir a buscarlo.
El diagnóstico no te tiene que asustar, hay que salir a enfrentarlo”, dice
Noemí, quien hoy acompaña desde FUNDAFEM a otras mujeres que padecen esta
enfermedad crónica, brindando contención y asesoramiento.
Mayor incidencia del cáncer de mama
El mayor número de casos de cáncer de mama aumenta a partir
de los 45 años y se prolonga más allá de los 70. Se recomiendan los controles
mamográficos a partir de los 35 años, pero para las mujeres mayores de 40 debe
ser prácticamente obligatorio hacerse la mamografía, además del Papanicolaou y la Colposcopia, sobre todo si
se tienen antecedentes familiares. Es necesario aclarar que el predominante
genético no es excluyente para que una mujer padezca de este tipo de cáncer.
La Dra. Ernestina Masia, médica ginecóloga especializa en
diagnóstico por imágenes, explica que algunas de las células de nuestro cuerpo
pueden crecer demasiado, siguiendo una secuencia que no corresponde, y de esa
manera se forma un tumor. Se pueden formar en cualquier parte del cuerpo. En la
mujer, los cánceres más frecuentes son los de mama y el de cuello uterino. En
estos casos, no hay síntomas específicos, por eso es preciso hacer hincapié en
los controles médicos, antes de notar algún síntoma. Es conveniente controlar
permanentemente las mamas, buscando detectar un nódulo o dureza, porque esas
formaciones pueden ser indicadoras de un avance notorio de la enfermedad.
No todos los tumores son iguales. Algunos son más agresivos
que otros. Los pronósticos son diferentes dependiendo de las características
biológicas del paciente, todos son tratables, en cualquier fase, pero cuanto
antes se detecte, el tratamiento será menos agresivo.
A nivel estadístico, la Dra. Masia señala que 1 de cada 8
mujeres tendrá un cáncer de mama a lo largo de su vida. Según el Instituto
Nacional del Cáncer, se registran 18000 casos nuevos de cáncer de mama por año
en la Argentina. La especialista agrega que una mujer, por el sólo hecho de ser
mujer, tiene un 90% de posibilidades de sufrir un cáncer de mama.
Se descubren 2 cánceres de mama por día en Mendoza y
alrededor de 720 casos anualmente. Según informan desde el Programa de
Prevención y Detección Precoz del Cáncer de cuello uterino y de mama, son en promedio 260 los decesos que se
producen al año en nuestra provincia por esta enfermedad.
El Dr. Mario Pera, jefe de este Programa explica el proceso
de diagnóstico por imágenes. La mamografía permite visualizar lesiones muy
precoces o en estado inicial en las mamas. No es un estudio doloroso, si bien
puede resultar incómodo. El mamógrafo consiste en una placa donde se apoya la
mama, y otra placa que la cubre, para que la incidencia de los rayos abarque la
totalidad de la glándula mamaria.
FUNDAFEM trabaja con psicooncólogas que acompañan y
contienen a las pacientes oncológicas, pero también es importante destacar el
acompañamiento de la familia. Ernestina
Masia explica que: “Esto repercute en la recepción que las pacientes tienen de
los tratamientos, como en el caso de las quimioterapias, donde la compañía de
la familia y el optimismo influyen muchísimo en la recuperación”.
Para prevenir e incluso detectar antecedentes de cáncer de
mamas los especialistas recomiendan el autoexamen permanente, después de la
menstruación (cuando las mamas están mucho más blandas); y los controles
ginecológicos periódicos (ecografía mamaria, mamografía, papanicolaou y
colposcopia). Por otro lado, la alimentación sana, la disminución del consumo
de tabaco y el ejercicio físico en forma regular, ayudan a prevenir las
patologías tumorales.
Fuente: El Ciudadano (Mendoza)