Las nuevas recomendaciones se han adoptado en base a los
datos españoles procedentes del protocolo para la explantación, seguimiento y
sustitución de prótesis mamarias PIP, establecido el 2 de marzo de 2012, y los
datos europeos e internacionales procedentes del dictamen emitido por el Comité
Científico de Riesgos para la Salud Emergentes y Nuevamente Identificados de la
Comisión Europea (SCENIHR).
En concreto, se aconseja que las personas portadoras de
prótesis mamarias comprueben, a través de la tarjeta de implantación o el
informe clínico, si sus prótesis son PIP. En caso de haberla extraviado, o si
tuviesen dudas, deben solicitar una cita en el centro en el que se sometieron a
la intervención para planificar un seguimiento adecuado.
En el caso de ser portador de este tipo de prótesis, se
deberá contactar con su cirujano para someterse a una revisión de sus prótesis
y comprobar el estado de las mismas. El seguimiento debe incluir control
ecográfico y, en caso de no obtenerse una información concluyente, debe
realizarse una resonancia magnética.
En general, se aconseja la retirada de las prótesis pero, al
no ser un asunto urgente, la extracción tiene que ser planificada
tranquilamente junto con el cirujano.
Por otro lado, el Ministerio ha contactado con la Federación
de Clínicas Privadas para que el sector privado ofrezca el tratamiento y
seguimiento adecuados a sus pacientes, de acuerdo a las nuevas recomendaciones.
Las personas que no puedan contactar con el cirujano o
clínica donde fueron operadas podrán acudir a las consultas o servicios de
referencia establecidos por las comunidades autónomas para solicitar valoración
de su caso.
Fuente: Consalud.es