martes, 12 de noviembre de 2013

Medicina de avanzada

Siempre llegan buenas noticias desde el hospital Garrahan. Siempre son, además, noticias esperanzadoras, tanto para sus pacientes como para toda la comunidad argentina. Como las que provienen de la actividad desarrollada en sus distintos bancos: por ejemplo, el Público de Sangre de Cordón Umbilical, que funciona en el Centro Regional de Hemoterapia, que posee este hospital infantil y que es el único de su tipo en el país; el otro, el de Día Clínico-Oncológico, una estructura conjunta entre pediatras y hemato-oncólogos, que funciona a su vez articulada con las unidades de internación.

Por supuesto, hablar del Hospital de Pediatría Profesor Doctor Juan P. Garrahan significa referirse al enfoque multidisciplinario con el que son tratados los pacientes, que ha sido el modelo para la atención pediátrica de este nosocomio reconocido en todos los ámbitos científicos. Por esa razón, es tan importante destacar sus avances.

En el caso, por ejemplo, del Banco Público de Sangre de Cordón Umbilical, todos los procedimientos operativos -que implican el trasplante de células madre hematopoyéticas, CPH o stem cells- se realizan dentro de las normas de buenas prácticas de manufactura, porque está habilitado por la máxima autoridad local en materia de trasplantes, el Incucai. La donación es absolutamente altruista, ya que almacenar estas células en forma privada, para uso personal o familiar, no constituye ninguna garantía de terapias futuras. Por ahora, las células madre de sangre de cordón umbilical poseen cualidades terapéuticas similares a las de la médula ósea: sólo pueden ser utilizadas para tratar enfermedades de la sangre. Es decir, se está frente al "milagro" de que, con el cordón que antes se descartaba, hoy se puede salvar la vida de otro ser humano de cualquier parte del mundo.

Con respecto al Hospital de Día Clínico-Oncológico, su actividad es de tal calidad en la recepción y el seguimiento de las enfermedades de los pacientes -provenientes de todo el país y sin cobertura social casi el 50 por ciento de ellos- que las autoridades se han visto en la necesidad de responder adecuadamente a esa demanda, por lo cual, este año se ha puesto en marcha el proyecto del nuevo edificio para la atención integral clínico-hemato-oncológica.

Las cifras llaman realmente la atención: en la actualidad, la inmensa tarea de tratar a los niños enfermos en todas sus etapas se desarrolla en una planta de 750 metros cuadrados, que se fue remodelando según los nuevos requerimientos, pero la obra iniciada ahora contempla la construcción de 4800 metros cuadrados para asistencia, 1600 para atención ambulatoria y otros 1600 para una nueva unidad de trasplante de médula ósea y otra sala de internación de pacientes inmunodeprimidos. En un entrepiso técnico estarán las instalaciones de apoyo. Este remarcable esfuerzo científico cuenta con el aporte de la Fundación Nuria, la Fundación Garrahan y el propio hospital.

Muchas veces, sobre todo en las recientes campañas políticas, hemos oído hablar de equidad. Dar cuenta del trabajo que, silenciosamente, lleva adelante todos los días la comunidad del Hospital Garrahan significa hablar de equidad, pero con mayúsculas: su consigna ha sido, desde siempre y hoy incluso más, entregar al que menos tiene y más necesita, sin importar su lugar de residencia, una respuesta médica de vanguardia, sólo comparable con la que brindan los mejores centros públicos o privados de la Argentina o del extranjero. Es de esperar que los argentinos sean conscientes del enorme patrimonio humano que hemos logrado construir, para cuidarlo, preservarlo y contribuir a su crecimiento.

Fuente: Diario La Nación