Mohammed Ahmed, quien está a punto de cumplir cinco años,
fue de los primeros tres niños en el mundo que probó este nuevo tratamiento. El
niño tiene un síndrome severo de inmunodeficiencia combinado y había esperado
por años por un donante adecuado.
Mohammed fue aceptado como paciente del Great Ormond Street
cuando apenas tenía un año. Su enfermedad, que consiste en una debilidad del
sistema inmune, lo hace más susceptible a infecciones que la mayoría de las
personas. El trasplante de médula es el único tratamiento conocido.
Mientras Mohammed estaba en la lista de espera para el
trasplante, se enfermó gravemente de gripe porcina. Fue en ese momento que sus
médicos decidieron que la única esperanza realista de vida era recibir un
trasplante de médula ósea no coincidente, con su padre como donante.
El padre de Mohammed, Jamil, aceptó proceder con la terapia
experimental. Antes de la donación, a Jamil lo vacunaron contra la gripe
porcina para que las células de su médula supieran cómo combatir la infección.
El paso siguiente fue modificar en laboratorio estas células
inmunes donadas -llamadas linfocitos T- para diseñar un interruptor de
seguridad, un mensaje autodestructivo que podría activarse si el cuerpo de
Mohammed lo empezaba a rechazar una vez trasplantado.
Red de seguridad
El rechazo, o la llamada enfermedad de injerto contra
huésped, es una complicación grave en los trasplantes de médula ósea,
particularmente cuando el tejido coincidente entre el donante y el receptor no
es perfecto. Se trata de uno de los retos más difíciles que enfrentan los
pacientes y sus médicos.
Cuando ocurre una incompatibilidad de trasplante en niños,
se eliminan los linfocitos T para evitar la enfermedad de injerto contra
huésped, pero esto causa problemas en términos de infecciones por virus y una
recaída de leucemia.
El interruptor de seguridad soluciona esto, pues hay muchos
linfocitos T para transfusiones y se pueden matar si surge algún problema.
Afortunadamente, el trasplante que se realizó en 2011 fue un éxito. Los
doctores de Mohammed no necesitaron utilizar el interruptor de seguridad.
Si bien Mohammed todavía debe tomar una buena cantidad de
fármacos para evitar infecciones futuras, su sistema inmune ahora está mucho
mejor.
"Esperamos a que llegara un donante con compatibilidad
completa pero no sucedió. Gracias a Dios tomamos la decisión de aceptar este
tratamiento", comenta Jamil. "Ahora está bien. Algunas veces nos
olvidamos por lo que ha pasado, sencillamente estamos muy agradecidos".
Por su parte, el doctor Waseem Qasim, asesor en inmunología
pediátrica del hospital Great Ormond Street y principal autor del estudio, dijo
que este nuevo enfoque podría significar que los niños que reciban un
trasplante incompatible podrán tener las mismas posibilidades de éxito que
aquellos que reciben un trasplante 100% compatible. "Creemos que Mohammed
está curado de su trastorno. Ahora, él debería vivir una vida bastante
normal", agregó.
El informe completo de la terapia de Mohammed y la
investigación realizada por el hospital de Londres, el King's College de
Londres y el Instituto de Salud Infantil fue publicado esta semana en la
revista PLoS One, de la Academia de Ciencias de Estados Unidos.
Actualmente existen unos 37.000 pacientes en todo el mundo a
la espera de un trasplante de médula ósea. De acuerdo con las estadísticas,
sólo el 30% encontrará un donante perfecto en su familia. Las donaciones
incluyen recoger muestras de sangre de una vena o hacer una aspiración de
médula ósea de la pelvis utilizando una aguja y una jeringa.
Fuente: Diario La Nación