Después de la Argentina en este "ranking de
obesidad" siguen, aunque con bastante diferencia, Grecia, México, Kuwait y
Venezuela. Uruguay tampoco está bien y ocupa el puesto número 10, con un 25,7 %
de hombres obesos.
"La obesidad significa un gasto innecesario desde el punto de vista económico"
Se considera obesa una persona con un índice de masa
corporal mayor a 30. La masa corporal se calcula dividiendo el peso de una
persona por el cuadrado de su altura. Si una persona pesa 90 kilos y mide 1,70
metros (el cuadrado de este número da 2,89), tiene una masa corporal de 31,1 y
se lo considera obesa. También se suele medir esta enfermedad por la
circunferencia de la cintura, considerándose obesos los hombres de más de 102 cm
y las mujeres de más de 88 cm. No disponemos de datos comparables para estas
mediciones.
La mujer argentina ocupa el puesto número 17 en el ranking
mundial de obesidad lo que, a primera vista, es un alivio ya que indicaría que
se cuidan mucho más que los hombres.
En realidad no es así, ya que la proporción de mujeres
obesas en nuestro país es de 37,8 % del total de mujeres, similar a dicha
proporción en los hombres que es de 37,4%. Lo que pasa es que hay países con
mucha proporción de obesidad entre las mujeres: Barbados 57,2 % de la población
femenina, Kuwait 55,2 %, Trinidad/Tobago 52,7%, Jamaica 48,3% y el quinto lugar
es para las mujeres americanas con 48,3 % de ellas obesas. Me resulta tremendo
pensar que en el país más adelantado de nuestra época la mitad de las mujeres
son obesas. También hay mucha obesidad entre las mujeres en México, Bolivia,
Chile y Perú.
Además de causar serias enfermedades (cardiovasculares,
diabetes tipo 2 y apnea entre otras), la obesidad significa un gasto
innecesario desde el punto de vista económico, ya que se ingieren alimentos en
mayor medida que lo necesario. Esto no es así en todos los casos, ya que además
de los que comen en exceso por placer, una parte de la población come mal por
desconocimiento, y otra por falta de dinero para una dieta más variada. También
en una vida sedentaria como la actual en las zonas urbanas, puede influir la
falta de ejercicio físico.
"Hay también una gran proporción de desnutrición infantil, también por pobreza o falta de educación de los padres o familiares acerca de qué alimentos necesitan los infantes"
La tendencia de la obesidad se está agravando en nuestro
país: ha subido unos 17 puntos en un quinquenio ya que hacia el 2005 el número
de obesos era de 19,5 % del total de hombres y aún menor en las mujeres. Lo
mismo pasa en EE. UU. con datos para 2008 de 32,2% para los hombres y de 35,5%
para las mujeres. Muchos ya hablan de una epidemia de obesidad en el país del
norte.
El problema opuesto a la obesidad es la desnutrición,
problema que sufre también nuestra población. Las causas son, básicamente, la
pobreza o la indigencia. Hay también una gran proporción de desnutrición
infantil, también por pobreza o falta de educación de los padres o familiares
acerca de qué alimentos necesitan los infantes, situación que atiende el Estado
y también fundaciones extraordinarias como Conin, que dirige el doctor Abel
Albino.
La desnutrición infantil crónica en menores de 5 años es del
8,2 % del total de niños de hasta esa edad. Pero también es muy alta la
obesidad infantil, ya que los niños de hasta 5 años con sobrepeso representan
el 9,9% del total según la FAO. Si el Estado se lo propusiera, se podrían
evitar todos los casos de desnutrición en nuestro país, que es uno de los
primeros en producción y exportación de alimentos.
Debemos tomar conciencia de que ocupamos el segundo lugar
del mundo por problemas de sobrepeso de la población y que la evolución muestra
un agravamiento muy pronunciado de la tendencia a la obesidad. Tenemos que
hacer un programa eficaz para reducir los índices de obesidad drásticamente,
pues esto implica tener una población más sana y evitar el desperdicio
económico que significa comer alimentos en exceso y además reducir el costo
económico de las penosas enfermedades que causa.
Fuente: Diario La Nación