martes, 11 de febrero de 2014

La medicina paliativa busca brindar la mejor calidad de vida

Se trata de un modelo de asistencia cada vez más necesario en el mundo para aliviar el dolor y el sufrimiento tanto de quienes padecen una enfermedad como de sus familiares. Sin embargo, aún existen obstáculos que dificultan el acceso a esta alternativa de la medicina.

Sólo una de cada 10 personas que necesita en la actualidad cuidado paliativo -es decir, cuidado médico para aliviar el dolor, los síntomas y el estrés vinculados con enfermedades serias- lo recibe. El dato se desprende del primer "Atlas Global de Cuidado Paliativo", un informe publicado la semana pasada de manera conjunta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Alianza Mundial de Cuidado Paliativo.

El documento, que identifica las necesidades no satisfechas en materia de cuidado paliativo, precisa que más de 20 millones de personas en el mundo requieren esta clase de atención cada año, la mayoría de ellas (el 69%) son adultos de más de 60 años y el 6% son niños.

Asimismo, indica que las enfermedades no transmisibles representan el 90% de los casos en los que son necesarios los cuidados paliativos, siendo las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) las principales, junto con la diabetes.

En tanto, la publicación señala que entre los niños que requieren cuidados paliativos, las anomalías congénitas, seguidas por las enfermedades neonatales y la malnutrición constituyen las causas más importantes.

Según vaticinan los autores del Atlas, el número de pacientes y cuidadores que necesitarán cuidados paliativos en algún punto de su vida probablemente se duplique o triplique en los próximos años y, por lo tanto, consideran prioritario que esta clase de cuidados formen parte de las políticas de salud pública con el objeto de derribar los obstáculos que hoy se presentan en materia de: educación, acceso a los medicamentos e implementación de modelos de medicina paliativa eficaces.

Situación local

El "Atlas Global de Cuidado Paliativo" incluye un capítulo en el que se describe el modelo que desde 1983 lleva adelante en la Argentina la Fundación Femeba, una organización no gubernamental, sin fines de lucro, que promueve los cuidados paliativos a nivel nacional a través del "Programa Argentino de Medicina Paliativa".

Si bien en la actualidad los cuidados paliativos aún no están contemplados en las políticas públicas de salud, "se está progresando mucho y el país está avanzando en ese sentido", afirmó en una entrevista con La Prensa, el médico Roberto Wenk, director del "Programa Argentino de Medicina Paliativa" de la Fundación Femeba y ex presidente de la Alianza Mundial de Cuidado Paliativo.

Entre las iniciativas que así los demuestran, el experto mencionó el trabajo que se realiza en las dos unidades de cuidados paliativos más importantes del país -la del Hospital General de Agudos Dr. E. Tornú y la del Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer- y la campaña de expansión de cuidados paliativos impulsada desde el Instituto Nacional del Cáncer (INC).

Por otra parte, el profesional detalló en qué consiste este tipo de atención y explicó por qué los cuidados paliativos deben ser considerados como un sinónimo de vida y no de muerte.

- ¿Qué es el cuidado paliativo?

- Es un modelo asistencial que se basa en la identificación, prevención y tratamiento del sufrimiento causado -tanto a pacientes como a sus familiares- por enfermedades que ponen en riesgo la vida o que son potencialmente letales. Esto incluye un gran grupo de afecciones. Por ejemplo, una persona con una sepsis o con un politraumatismo probablemente en algún momento necesite del cuidado paliativo. También hay enfermedades que son limitantes de la vida, como algunos cánceres avanzados, la falla hepática, la falla renal, la insuficiencia cardíaca grave o la insuficiencia pulmonar grave, que también requieren esta clase de atención.

- ¿Cuáles son los creencias erróneas que suelen asociarse con este tipo de modelo asistencial?

- El concepto erróneo es creer que se trata de medicina de segundo nivel o pensar que al paciente que recibe cuidado paliativo la medicina lo abandonó. No es así; el cuidado paliativo es un modelo de medicina que utiliza todos los recursos de la medicina moderna y es una opción diferente a la opción de intento curativo. No significa que es medicina descalificada o que se da cuando ya no hay nada más que hacer.

- ¿Se pueden combinar los modelos de cuidado paliativo con aquellos que buscan la curación?

- Absolutamente. Lo ideal es que cuando se diagnostica alguna de las enfermedades que mencioné, junto con el tratamiento curativo se inicie el tratamiento paliativo. Luego, las proporciones de un tratamiento y otro van variando, según la evolución de la enfermedad. Hay momentos en los que el intento curativo tendrá mayor intensidad e importancia y hay momentos en los que el tratamiento paliativo cobrará mayor relevancia.

Por ejemplo, ante el diagnóstico de un cáncer serio, el paciente y la familia necesitan un tiempo para adaptarse a la nueva situación. En esta adaptación, para que sea buena y para que los desórdenes psicológicos sean de baja intensidad, el cuidado paliativo tiene un rol importante porque se ocupa precisamente de la prevención del sufrimiento -en este caso del sufrimiento psicológico-.

Fármacos y más

- ¿Cuáles son las herramientas con las que cuentan los cuidados paliativos?

- Son herramientas muy sencillas y este es un momento ideal porque están el conocimiento, las técnicas y los recursos disponibles como para que se pueda cumplir un lema que usamos en la Fundación: "El cuidado paliativo: la mejor calidad de vida posible. Siempre".

Existen medicamentos, se sabe cómo funcionan y cómo manejarlos. Se sabe que son altamente efectivos, son simples y no son costosos. Es decir que en este siglo, que los pacientes tengamos que sufrir en el momento que tenemos una enfermedad grave no es aceptable.

- Sin embargo hay cierto desconocimiento o miedo en torno a la utilización de los fármacos utilizados para cuidados paliativos.

- El miedo se basa en el desconocimiento y, probablemente, en la información errónea. Lo que sabemos es que los medicamentos que se utilizan en el cuidado paliativo -principalmente los analgésicos opioides, que son los que más han generado en este último tiempo turbulencias por su uso-, usándolos adecuadamente -bajo control médico- no tienen absolutamente ningún riesgo y ofrecen un beneficio extraordinario al bienestar del paciente.

- Entre ellos, del que más se habla es la morfina ¿pero es también el más utilizado por la medicina paliativa?

- La morfina integra el grupo de los analgésicos opioides potentes. Hay equipos de trabajo que usan morfina, hay equipos que usan otros fármacos de la misma familia, como pueden ser metadona u oxicodona. Esta familia de analgésicos tiene efectos secundarios o indeseables conocidos y los podemos evitar.

Es una bendición que nuestro país tenga la disponibilidad que tiene de ese tipo de drogas. En otros países las regulaciones son tan estrictas -por el miedo a la adicción- que los pacientes no tienen acceso a estos fármacos.

La Argentina es el país mejor posicionado en términos de consumo de opioides (medido en miligramos per cápita) en Latinoamérica. Este es un indicador de la calidad en el tratamiento del sufrimiento.

- Mencionó que los cuidados paliativos son tanto para quienes padecen enfermedades potencialmente letales como para quienes sufren una enfermedad que supone un sufrimiento transitorio. ¿En este último grupo también es posible utilizar los analgésicos opioides y luego cesar el tratamiento con estos fármacos?

- Absolutamente. Estamos hablando de indicación médica, no de consumo de opioides para diversión. Por ejemplo, se prescriben a pacientes politraumatizados o que tienen un dolor muy intenso, que tienen una enfermedad potencialmente letal y necesitan controlar el dolor. Una vez que se recuperan del trauma, el analgésico se va retirando progresivamente.

- Además de los fármacos, ¿con qué otras herramientas cuentan los cuidados paliativos para aliviar el sufrimiento?

- Los dos pilares del cuidado paliativo son el control de síntomas (dolor, náuseas, falta de aire, el mal funcionamiento cognitivo) y la asistencia psicosocial, que la llevan adelante las personas que integran los grupos multidisciplinarios de cuidado paliativo.

El concepto moderno de cuidado paliativo, que estamos empezando a aplicar en la Argentina, es que este tipo de cuidado puede brindarlo un médico en el consultorio. El 70% de los pacientes en cuidado paliativo tiene un trastorno de baja intensidad y de baja complejidad, que puede ser atendido por un médico de consultorio de barrio o de hospital con el entrenamiento necesario.

En tanto, hay un 30% de los pacientes cuya situación es tan compleja que precisa los equipos interdisciplinarios para poder ser tratados.

Dolor evitable

- ¿Hay todavía una cierta tendencia en la población a resignarse ante el dolor, a pensar que el dolor es inevitable ante una enfermedad?

- Cada vez menos. Esta situación que describe está asociada con costumbres y con culturas. Por suerte, las personas que piensan que el dolor es algo necesario y que viene acompañado de una enfermedad son cada vez menos y al pedir ayuda se dan cuenta de que se puede controlar.

Fuente: Diario La Prensa