Marc Sprenger está fascinado con Granada, y eso que aún no
ha tenido tiempo de visitar la Alhambra. El director de los Centros Europeos de
Control de las Enfermedades (ECDC) ha visitado España para
participar en el Congreso Eurpeo sobre Efectos en la Salud de la Población
Inmigrante y las Minorías Étnicas que celebra la Escuela Andaluza de Salud
Pública, y desde allí ha atendido a EL MUNDO.
P: Durante su intervención ha puesto de manifiesto que la salud
de los inmigrantes que llegan a Europa no es tan mala como a menudo se
transmite.
R: Es cierto que en general existe la percepción de que los
inmigrantes son personas con mala salud, pero la realidad es que para llegar
hasta aquí tienen que estar sano, y los datos así lo demuestran. En general
tienen mejor salud que la media de la población, pero a menudo tienen problemas
de salud una vez que llegan, sobre todo con enfermedades infectocontagiosas,
como el VIH (por ejemplo, un 50% de lo inmigrantes con VIH en el Reino Unido
llegó sano, pero se infectó al llegar allí). Un tercio de las nuevas
infecciones por VIH en la Unión Europea se da en inmigrantes, por eso es
importante que las campañas de prevención no se centren sólo en otros grupos de
riesgo -como los hombres que tienen sexo con otros hombres-, sino que se
dirijan también a la población inmigrante recién llegada.
P: Además de esta inmigración, la crisis está provocando
también muchos movimientos de ciudadanos dentro de la propia Europa. ¿Cómo
puede afectar esta emigración interna a la salud?
R: La inmigración interna dentro de la propia Europa tiene,
oficialmente, garantizado el acceso a la salud, pero en la realidad vemos que
no es tan fácil, porque existen también otros factores culturales. Por ejemplo,
la atención sanitaria en España es diferente que en Suiza y no siempre es
fácil. Sabemos que es importante un acceso a la salud para evitar la
propagación de infecciones y otras enfermedades.
P: ¿Están los ECDC preocupados por los efectos sanitarios de la
crisis?
R: Sí, estamos preocupados, porque la crisis financiera está
afectando a la atención sanitaria y se está recortando, sobre todo, en
programas de prevención. Fíjese, por ejemplo, la resistencias a los
antibióticos. Si no tienes suficiente dinero para cuidar la higiene de un
hospital o careces del personal suficiente, eso va a acabar afectando a las
resistencias microbianas y a las infecciones hospitalarias.
P: En el caso de España, ¿cómo está afectando la falta de
acceso a la Sanidad por parte de los inmigrantes ilegales?
R: No conozco el caso concreto de España, pero le puedo decir
que sólo la mitad de los países europeos ofrece tratamiento contra el VIH a los
inmigrantes sin papeles. Esto es algo que nos preocupa y estamos aportando toda
la evidencia científica a las autoridades comunitarias. El diagnósitico y tratamiento
precoz de infecciones como el VIH es clave, de lo contrario, y a largo plazo,
la propagación de la enfermedad costará más. Éste es el mensaje que estamos
haciendo llegar a las autoridades y me alegro de que la Escuela Andaluza de
Salud Pública haya abordado esta cuestión.
P: Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud, la OMS
recordaba cómo los recortes en fumigación habían permitido la reaparición de la
malaria autóctona e Grecia. ¿Es éste un buen ejemplo de este binomio?
R: Los casos de malaria en Grecia siguen siendo
mayoritariamente importados por viajeros, éste no es realmente un gran
problema. En cambio estamos preocupados por la reaparición de la polio en
Siria, especialmente en los campamentos de refugiados. Si no vacunamos a todos
los niños, es posible que la enfermedad se extienda incluso hasta Europa, a los
países europeos a los que lleguen estos refugiados. Es algo a lo que tenemos
que estar muy atentos.
P: ¿Y qué hay del Ébola? ¿Hay riesgo de que el actual brote de
África Occidental llegue a Europa?
R: Realmente ese riesgo es muy bajo. El Ébola es una enfermedad
muy preocupante, pero cuyo contagio se produce sobre todo en estrecho contacto
con los afectados. Habitualmente esto no suele ocurrir en turistas, en cambio,
si un trabajador sanitario en contacto con los pacientes regresase a Euroa sí
tendríamos que estar alerta.
P: Antes mencionaba las campañas de vacunación contra la polio
en Siria, ¿cómo ve la situación en Europa? ¿Le preocupan los movimientos
antivacunas?
R: Sí, es algo que nos preocupa. Teníamos el objetivo de tener
una Europa libre de sarampión para el año 2020, pero la realidad es que
seguimos teniendo aún muchos brotes en países como Francia, por ejemplo (no
conozco la situación concreta de España). Gracias a las vacunas hace 20 años que
no vemos algunas enfermedades y la gente se pregunta entonces, ¿para qué
necesitamos vacunar si esa enfermedad no existe?. Pero es que no existe gracias
a las vacunas. Tenemos que tratar de convencer a los padres y los médicos deben
estar alerta. El 20% de los casos de sarampión requiere hospitalización y puede
llegar a ser una enfermedad muy seria, incluso con complicaciones cerebrales.
Tenemos que ser capaces de convencer a los padres.
P: ¿Cuáles son las principales precoupaciones de los ECDC en la
actualidad?
R: Desde luego la primera de ellas es la resistencia a los
antibióticos, éste es un problema también en España, donde estamos viendo un
incremento de bacterias resistentes. Ésta es sin duda nuestra primera
preocupación, pero también las tasas de vacunación, que en algunos países
europeos son muy bajas, o el efecto que puede tener el colpaso del sistema
sanitario sirio en la propagación de la polio. Además, estamos muy atentos al
incremento de la tuberculosis entre las poblaciones más vulnerables de las grandes
ciudades, como Madrid. Es muy importante que los gobiernos presten atención a
la prevención porque a la larga eso ahorra dinero y salva vidas.
Fuente: Diario El Mundo