La enfermedad ya está en 10 países y los afectados han
subido un 183% este año. Irak y Guinea Ecuatorial registran casos en 2014 tras años
de ausencia. La OMS teme una propagación internacional de la polio.
| En algunas zonas de Pakistán los sanitarios tienen que ir escoltados para vacunar a los niños contra la polio. / FAYAZ AZIZ (REUTERS) |
La polio está ya en 2014 en 10 países, dos más que en todo
2013. Y eso pese a que los primeros meses del año se consideran temporada poco
proclive para este virus. Ante el aumento de la infección y el riesgo de que se
propague, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reunido a un comité de
expertos, y la conclusión es la declaración de una “emergencia de salud pública
de interés internacional”, una especie de aviso de que hay que actuar si no se
quiere perder todo lo ganado en los últimos años, que hicieron de esta
enfermedad gravemente discapacitante (o incluso mortal) la siguiente candidata
a desaparecer del planeta, tras la viruela (erradicada en 1980). Los dos nuevos
países que han registrado casos son Guinea Ecuatorial e Irak. En total, la
Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio ha registrado ya 68 casos
de la enfermedad este año, cuando en el mismo periodo de 2013 fueron 24 (un
aumento del 183%). España se declaró oficialmente libre de la enfermedad en
2002.
El seguimiento internacional del virus de la polio es tan
intensivo que se sabe perfectamente de dónde vienen y por dónde circulan. Uno
de los motivos que más preocupa a los expertos de la OMS es que en estos
primeros meses de 2014 ya ha habido varias exportaciones de polio (de Siria a
Irak, de Camerún a Guinea Ecuatorial y de Pakistán a Afganistán).
En su comunicado, los expertos de la OMS dividen a los
países afectados en dos grupos: los que tienen esta capacidad exportadora
(Siria, Camerún y Pakistán) y el resto (Nigeria, Afganistán, Guinea Ecuatorial,
Etiopía, Irak, Israel —incluidos los territorios palestinos— y Somalia). Por el
contrario, en Kenia, donde hubo casos el año pasado, aún no se ha registrado
ninguno.
Fuente: OMS. / EL PAÍS
En general, la polio está actualmente confinada a tres
áreas: Oriente Próximo, el Cuerno de África y el golfo de Guinea. Son los
viajes los que, por ejemplo, mantienen vivo el segundo de estos focos, ya que
en él no hay ningún país en el que el virus sea endémico.
Para evitar la propagación del virus, la OMS emite una
recomendación, sobre todo: asegurarse de que todos los residentes o quienes
vayan a residir en el país una dosis de vacuna oral o intravenosa contra la
polio al menos cuatro semanas antes del viaje. Si no se puede planificar con
tanto tiempo, que se reciba al menos una dosis en el momento de la salida. La
idea es evitar que los viajeros se conviertan en transmisores del virus.
Otra condición sería que se pudieran hacer campañas masivas
de vacunación en los países afectados. Pero, como se puede ver por la lista de
estos, muchos son territorios conflictivos, con guerras civiles activas. Y la
guerra juega en contra de los intentos de desplazar personal sanitario. También
ha habido resistencias religiosas. Si en Occidente hay grupos antivacunas que
se niegan a inmunizar a sus hijos alegando que no quieren exponerlos
artificialmente a un virus, aunque sea uno atenuado o destruido, en algunos
países musulmanes son los integristas los que se niegan, en parte por
principios y en parte porque no quieren permitir la entrada a los grupos
internacionales, generalmente ONG pero también de agencias gubernamentales, que
son indispensables para llevar a cabo las campañas de vacunación.
La polio, al contrario que otros virus, solo se transmite de
humano a humano. No hay reservorios como las aves o los cerdos en el caso de
las gripes, los camellos en el coronavirus que afecta a la península Arábiga
(todos los casos que ha habido fuera, incluido uno en EE UU, se deben a
viajeros procedentes de esta región) o los murciélagos y los simios y roedores
del Ébola que en estos momentos sigue expandiéndose por Guinea y Liberia.
La vacunación es la herramienta clave para conseguir el
objetivo, fijado hace 20 años, de erradicar la polio del planeta. En principio,
esta meta estaba prevista para el año 2000, pero, como se ve por los datos, no
se ha conseguido.
Ello es posible gracias a una formulación sencilla, que
permite que se dé por vía oral a los niños —son famosas las imágenes de médicos
metiendo una jeringuilla en la boca de bebés o dándoles azucarillos bañados en
el fármaco para hacerlos más atractivos—, o inyectada (un sistema más adecuado
para adultos).
Juan Carlos Galán, de la Sociedad española de Enfermedades
Infecciosas y Microbiología (Seimc) considera que la alerta está justificada.
“Vivimos en una aldea global, y tenemos la obligación de estar alerta”, dice.
Sin embargo, eso no quiere decir que los países occidentales vayan a estar en
peligro. “Las altas tasas de vacunación y los sistemas sanitarios son muy
buenos. Además, no es como con el Ébola u otras enfermedades que puede traer un
misionero u otro viajero. Esta afecta sobre todo a niños de menos de cinco
años, que no suelen viajar”, dice.
Fuente: Diario El País