La obesidad y el sedentarismo está disparando la incidencia
de diabetes en el mundo.
La prevalencia de diabetes en el mundo supone que 360
millones de personas sufren esta enfermedad, según datos de 2011, y de ellas
más del 95% tenía diabetes tipo 2, la vinculada al estilo de vida y los hábitos
nutricionales. Se prevé que esta cifra alcanzará los 552 millones en el año
2030 y que la mitad de las personas desdeconocerá su diagnóstico. Por si esto
no fuera poco, se calcula que otros 300 millones de personas tiene
características que indican riesgo de sufrir este problema en el futuro, según
informa la Sociedad Europea de Cardiología en unas guías sobre diabetes,
prediabetes y enfermedad cardiovascular.
Otro estudio, realizado por investigadores de la Escuela
Bloomberg de Salud Pública en la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EEUU),
analiza cómo ha sido el aumento de este trastorno metabólico en las últimas
décadas en este país y por lo que señalan en su estudio, publicado en la
revista Annals of Internal Medicine, la diabetes aumentó de un 6% a un 10% en
las pasadas dos décadas y la prediabetes -situación en las que los niveles de
azúcar en sangre son elevados aunque no lo suficiente como para establecer un
diagnóstico- pasó de un 12% a un 30%. "Hay una creciente necesidad de
reconocer este grave problema, especialmente porque la mayoría de los casos de
diabetes pueden prevenirse con la pérdida de peso y otros cambios en el estilo
de vida", afirma la principal autora de esta investigación, Elizabeth Selvin,
profesor de esta universidad.
Esta investigadora, junto con su equipo, analizó datos de
más de 43.000 participantes recogidos a lo largo de 20 años a través de la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Un novedoso aspecto de este estudio fue
el confirmar la existencia de casos de diabetes sin diagnosticar, porque se
llevaron a cabo test donde se midieron los niveles de glucosa en sangre. De
esta manera, se estima que el 11% de las personas con este problema en EEUU
está sin diagnosticar, aunque el dato positivo es que esa cifra ha bajado en
los últimos años, lo que indica que se está realizando una mayor evaluación
médica.
En nuestro país, según el Atlas de la Diabetes elaborado por
la Federación Internacional de este trastorno (IDF), entre 2011 y 2013 ha
aumentado el número de casos en un 33,41% y la previsión para 2035 coincide en
que la cifra de diabéticos, como en el conjunto del planeta, se duplicará de
2,8 a 5,1 millones de afectados.
"La prevalencia real de la diabetes tipo 2 en España ya
es del 13,8%, como recoge el Estudio di@bet.es que se realizó en 2011 en 5.800
mayores de 18 años de todo el territorio nacional. La tasa del Atlas se sitúa
en 10,83% porque es una estimación", ha explicado a la agencia SINC Franz
Martín Bermudo, vicepresidente de SED y catedrático de Nutrición y Bromatología
de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.
Por otro lado, el número de españoles que no sabe que sufre
este problema sigue siendo muy elevado: 1.387.000 afectados, el 36,59% del
total, lo que incide tanto en las complicaciones como en los fallecimientos y
en el gasto sanitario. Porque según diferentes estimaciones, el coste que cada
diabético genera al sistema sanitario es de 2.449 euros al año. Si hablamos en
términos mundiales, esa cifra llega a los 571.000 millones de dólares, lo que
supera con creces la previsión que hizo la IDF para 2030 y que lo situaba en
490.000.
La obesidad y los malos hábitos están detrás de este aumento
de casos. En el mundo, 1.000 millones de adultos tienen sobrepeso, y más de 300
millones son obesos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cada año mueren, como mínimo, 2,6 millones de personas a causa del exceso de
peso pues se estima que el 44% de los casos mundiales de diabetes y el 23% de
cardiopatía isquémica son atribuibles al sobrepeso y la obesidad, que también
se vinculan a algunos tipos de cáncer.
Los expertos aconsejan reducir la ingesta total de grasas y
sustituir las saturadas por insaturadas, presentes en el aceite de oliva o
frutos secos, aumentar el consumo de frutas, hortalizas, legumbres, cereales
integrales y frutos secos y reducir la ingesta de azúcar y sal.
Fuente: Diario El Mundo