La ley no prohíbe ni castiga esta práctica que involucra a
clínicas. El negocio puede alentar el tráfico de menores.
El niño le fue entregado a la pareja y luego inscrito con
documentos falsos. Semanas después, los tres volaban de regreso a Madrid. Del
pequeño no sabe nada, y de aquellos 15 mil dólares no queda ahora más que el
recuerdo. “Trato de no pensar en él [bebe], ni sentir culpa. Yo ayudé a esa
pareja y ellos me ayudaron a mí”, confiesa.
En nuestra normativa, el vientre de alquiler o la maternidad
subrogada no está prohibida expresamente. La Ley General de Salud establece que
toda persona tiene derecho a recurrir a un tratamiento de fertilidad, pero solo
si la condición de madre genética y de madre gestante recae sobre la misma
mujer. Es decir, se entiende que una tercera persona no podrá participar en la
fecundación (donando su óvulo, por ejemplo) o gestar el embrión de una pareja.
Sin embargo, el Código Penal no sanciona este tipo de prácticas.
Según varios especialistas, estos vacíos legales permitirían
que en estos casos se cometan delitos como la falsificación de documentos, la
estafa, el tráfico de menores o las extorsiones.
Pese a ello, decenas de peruanas ofrecen su vientre en alquiler
en Internet por montos que van desde S/.40 mil hasta S/.70 mil. Además del
pago, la pareja contratante acuerda correr con todos los gastos de la madre
subrogada durante su gestación (exámenes, ecografías, vitaminas, parto, etc.) y
pagarle una pensión durante el embarazo, que usualmente bordea los S/.1.200 al
mes.
María estableció contacto con la pareja de españoles por
intermedio de su hermana, quien por esos años vivía en Madrid. “Ellos no tenían
impedimento para concebir a un bebe, pero la mujer tenía miedo de pasar por el
proceso del embarazo. Mi hermana trabajó para ellos por un tiempo y les propuso
que yo les prestara el vientre. Vinieron a Lima y se quedaron aquí como si
estuvieran de vacaciones”, revela a El Comercio. Dice que no hubo
intermediarios y que los extranjeros hicieron los trámites por su cuenta.
Sin embargo, existen organizaciones dedicadas a esta
actividad, que reclutan a las candidatas a alquilar su vientre, contactan a las
clínicas y a los médicos que vigilarán la gestación y, finalmente, falsifican
los documentos del recién nacido. Hace algunos años una de estas mafias, que
suelen captar a parejas extranjeras, fue descubierta en un informe de la
televisión española. La banda cobraba US$30 mil por cada trabajo.
Para el doctor Julio Dueñas, del Centro de Fertilidad
Procrear, “este fue uno de los tantos casos que se presentan en el país”. “Pero
no todos salen a la luz. Algunas clínicas no cumplen irregularidades en la inscripción
de los bebes”, denuncia a este Diario.
El Comercio se comunicó con tres de las mujeres que ofrecían
en Internet su vientre en alquiler. Según dijeron, todas ya habían tenido al
menos una vez un embarazo por encargo.
Además, afirmaron estar dispuestas a someterse a exámenes
previos para descartar enfermedades genéticas. Eso sí: exigieron el 50% del
pago al salir embarazadas, y la otra mitad del dinero un mes antes del parto.
Todas se comprometían a renunciar al bebe inmediatamente después del nacimiento.
Aunque algunos anuncios fueron subidos en el 2010, las
mujeres mantenían vigentes sus ofertas. Ninguna reveló la forma en que el niño
sería inscrito por los contratantes.
“En el Perú la maternidad se determina con el parto. Quien
da a luz es la madre, aunque los padres genéticamente sean otros”, explica
Violeta Bermúdez, profesora de derecho de familia de la Pontificia Universidad
Católica del Perú. La especialista subraya que tampoco hay garantía de que la
madre de alquiler entregue al bebe a quienes la contratan. “Pueden darse casos
de chantajes en los que se solicita más dinero del acordado en un comienzo”.
Los anuncios
Anuncio 1
En la página web enfemenino.com, una pareja gay escribió un
mensaje. Una mujer que se identificó como Rommy de Lima lo responde. Dejó su
teléfono y nos comunicamos con ella. Dijo que tenía 34 años, una hija y que
hace 10 años fue vientre de alquiler. Pidió S/.40 mil más una pensión de
embarazo.
Anuncio 2
En el mismo foro aparece otro anuncio del Perú. En este una
mujer se identifica como Jazmín y dice ser una psicóloga, que ofrece su vientre
en alquiler por un tema económico. Dice tener 22 años y un hijo. A través del
correo la joven se describe y cuenta que estuvo negociando con una familia
semanas antes. El precio: S/.70 mil.
Anuncio 3
Katherine es otra mujer contactada. Comenta que ya se
sometió a estos tratamientos en dos oportunidades. Además, tiene dos hijos y
dice que su esposo está de acuerdo con esto. El precio: S/.50 mil.
Datos
Al menos 80 millones de mujeres en el mundo tienen problemas de
fertilidad, según reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cerca de 1,2 mlls. de parejas peruanas en edad reproductiva
tienen problemas para tener hijos, según un estudio de la clínica de fertilidad
Procrear. En promedio, en el 40% de casos el problema es de las mujeres.
Cada año se realizan en promedio 4.500 procedimientos de
fertilización asistida, según datos proporcionados por la Sociedad Peruana de
Fertilidad.
En su mayoría, son las mujeres mayores de 40 años las que
acceden a estos tratamientos.
Fuente: Diario El Comercio (Perú) - Ver más noticias sobre Latinoamérica