jueves, 5 de junio de 2014

Una ley a la que le cuesta caminar

A un año de la sanción de la ley N° 26.862 de Reproducción Médicamente Asistida, esta es la situación actual:

por: Romina Cartocetti (Sumate a Dar Vida)

El 5 de junio de 2013 se aprobó en diputados la ley N° 26.862 de Fertilización Asistida. Una ley que nacía haciendo justicia con un profundo y prolongado vacío legal de más de 30 años. A partir de su reglamentación, el 14 de julio, miles de personas estaban en condiciones de acceder y exigir el cumplimiento de sus derechos reproductivos. “Una ley que se ganaron las asociaciones civiles", dijo la presidenta de la Nación. Una ley que – casi un año después – todavía no logra caminar con firmeza.





El incumplimiento y las trabas

Como sucede con toda ley nacional de salud, todos los sectores del sistema de salud público, las obras sociales nacionales y las empresas de medicina prepagas tienen la obligación de brindar las prestaciones determinadas por dicha ley. Sin embargo, esto no se cumplió completamente en el caso de esta ley. Algunas entidades, amparándose en ciertos aspectos confusos de la reglamentación, comenzaron a negar la cobertura – tanto de estudios y tratamientos – en ciertos casos, como a retacear la cobertura de la medicación. Esto ocasionó que la Superintendencia de Servicios de Salud recibiera un gran número de denuncias de usuarios que ven sus derechos violados.

Las denuncias principalmente giran en torno a la falta de cobertura integral de la medicación (OSDE, para poner un ejemplo, sólo está cubriendo el 40% de la medicación necesaria para un tratamiento); negativa ante el pedido de cobertura de tratamientos con donación de gametos, mala – por no decir tendenciosa – interpretación en la cantidad de tratamientos a cubrir y tipos de estudios que deben cubrirse, entre otros. A todo esto, se suma un terrible proceso burocrático que tiene mucho de manoseo y bastante de dilación por parte de los efectores de salud para agotar a los usuarios que ya vienen recorriendo un largo camino en la lucha por ser padres.

Las adecuaciones provinciales

Como es sabido, en lo que concierne a temas de salud, ninguna provincia ha delegado en el Poder Ejecutivo Nacional esta decisión y, por lo tanto, cada provincia tiene también autonomía para sancionar sus propias leyes. En el caso de esta ley se necesita que todas las provincias sancionen la respectiva adhesión o adecuación para que aquellos ciudadanos que están afiliados a las obras sociales provinciales o que carecen de algún tipo de cobertura puedan gozar efectivamente de este derecho. Por otra parte, este gesto fortalece sin lugar a dudas la propia ley.

Al momento, seis provincias han sancionado sus leyes de adhesión: Entre Ríos, Santa Fe, Chubut, La Pampa, San Luis y La Rioja. La provincia de Buenos Aires, que fue pionera en el 2010 sancionando la Ley 14.208 de Fertilización Asistida, cuenta ya con media sanción del senado de un proyecto de adecuación que espera la media sanción de diputados.

Sumate a dar Vida, una asociación que ha luchado por la sanción de la Ley Nacional de Fertilización Asistida, también está ahora velando tanto por la adecuada aplicación de dicha ley como en la información y seguimiento de las adecuaciones provinciales.

Una amenaza latente: la modificación del artículo 19 del código civil

No bien comenzó a dar sus primeros pasos esta ley se vio seriamente amenazada. En breve, el congreso tratará la modificación del Código Civil – que ya cuenta con media sanción del senado – y en ese paquete de artículos se debatirá la modificación del artículo 19. Este artículo preveía en el proyecto original que “la vida de la persona comienza con la concepción en la mujer, o con la implantación en ella en los casos de las técnicas de reproducción humana asistida“. Por primera vez los pacientes sentían que estaban debidamente incluidos; pero lamentablemente hubo un giro inesperado y los derechos de los pacientes fueron nuevamente “borrados” de la redacción. Dicho artículo actualmente considera que “la persona humana comienza desde la concepción”.

Este atropello inexplicable que nuevamente sufren los pacientes atenta directamente contra las técnicas de reproducción asistida y contra el derecho ganado por miles de ciudadanos.

Esta ley sigue tratando de dar sus primeros pasos como tantos hijos que han logrado nacer gracias a las técnicas. Esperamos que quienes ostentan el poder, que fueron los mismos que han votado y sancionado dicha ley, obren con la coherencia y la lucidez necesarias para poderle permitir crecer democráticamente.