Pretende coordinar la respuesta internacional frente al
virus. El objetivo es detener la transmisión en un plazo de 6 a 9
meses. El organismo estima que el número de afectados podría llegar
a 20.000.
El objetivo es detener la transmisión del virus en todo el
mundo en un plazo de 6 a 9 meses y gestionar las consecuencias de su
propagación internacional. La organización también reconoce la necesidad de
abordar, de forma paralela, el impacto socio-económico del brote.
Según sus estimaciones, en los próximos nueve meses podría
haber más de 20.000 infectados. "No se trata de un asunto de África
Occidental, sino de la seguridad sanitaria mundial", ha afirmado el
vicedirector general de la organización, Bruce Aylward. Hace falta una nueva
estrategia porque el brote en Guinea, Liberia, Sierra Leona y Nigeria está
superando todo lo conocido hasta ahora.
Según han señalado, el plan presentado responde a la
necesidad urgente de ampliar considerablemente la respuesta internacional a
esta crisis, en la que casi el 40% del número total de casos reportados han
ocurrido en las últimas tres semanas.
La hoja de ruta ha sido realizada teniendo en cuenta los
comentarios recibidos por los funcionarios de salud en los países afectados, la
Unión Africana, los bancos de desarrollo, otros organismos de las Naciones
Unidas, Médicos Sin Fronteras (MSF), y los países que proporcionan ayuda
financiera directa.
La idea es que sirva como un marco para la actualización de
los planes operativos, dando prioridad a las necesidades de tratamiento y
centros de gestión, la movilización social, y los entierros seguros.
El informe añade un mapa de situación con los puntos de
acceso y las zonas calientes, señalando cómo el brote está evolucionando con el
tiempo, y aportando información sobre lo que se conoce acerca de la ubicación
de las instalaciones de tratamiento y laboratorios.
La hoja de ruta abarca las dimensiones de salud de la
respuesta internacional. Estas dimensiones incluyen posibles "cuellos de
botella" (situaciones especialmente complicadas que requerirían de la
coordinación internacional), como el suministro de equipos de protección, de
desinfectantes, y bolsas para cadáveres.
La hoja de ruta de la OMS se complementará con el desarrollo
de una plataforma operativa de la ONU que incluye las habilidades y capacidades
de otras agencias, incluyendo las áreas de logística y transporte. Dicha
plataforma tiene como objetivo facilitar la prestación de servicios esenciales,
como los alimentos y otras provisiones, abastecimiento de agua y saneamiento, y
atención primaria de la salud. Además, y con apoyo del Banco Mundial, se
realizará un seguimiento de los fondos.
Fuente: Diario El Mundo