Además hay que controlar la fecha de envasado y vencimiento
de los productos. Las frutas y verduras son ideales para llevar a la playa,
porque no necesitan refrigeración y aportan vitaminas, minerales y una
importante cantidad de agua.
La cartera sanitaria a cargo de Juan Manzur subrayó que en
el verano suele incrementarse el riesgo de contraer enfermedades transmitidas
por alimentos, debido a que por las altas temperaturas y la humedad ambiente
aumenta la posibilidad de desarrollo de bacterias si se corta la cadena de
frío.
Las ETA se desarrollan luego de consumir alimentos o beber
agua que contienen contaminantes peligrosos para la salud, manifestándose en diarreas, vómitos o dolores
semejantes a los de una gripe, unas horas o inclusive días después de la
ingesta de los mismos.
Por este motivo, la
Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT),
que depende de la cartera sanitaria nacional, recomienda tomar ciertas
precauciones, como una correcta higiene de los productos frescos y envasados,
controlar la buena conservación de los mismos vigilando la fecha de envasado y
vencimiento, así como la temperatura a la que deben ser mantenidos.
El traslado de alimentos a la playa o a un picnic debe
hacerse en una heladera portátil y protegidos del sol, colocándolos debajo de
una carpa o sombrilla. Si esto no fuera
posible, es conveniente optar por aquellos alimentos que soportan mejor las
condiciones de temperatura ambiente como los enlatados, frutas o desecados en
vez de lácteos, quesos o sándwiches.
Pero los productos que estén listos para consumir no deben
permanecer fuera de la heladera por más de una hora antes de ingerirlos,
recalentarlos, refrigerarlos o congelarlos, por lo cual se recomienda desechar
sobrantes de comida que hayan permanecido sin refrigeración por un tiempo mayor
al señalado.
Las frutas y verduras, además deben lavarse cuidadosamente
antes de ser ingeridas, para evitar tanto la contaminación microbiana como la
presencia de productos químicos.
Consejos para una alimentación saludable
Durante los días de calor, "el cuerpo debe evitar
sobrecargar el trabajo digestivo con platos calientes, pesados e hipercalóricos
típicos de la época invernal", subrayó Sebastián Laspiur, titular de la
Dirección de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles
de la cartera nacional y "reemplazarlos por frutas y verduras de estación,
que se caracterizan por ser frescas y ligeras, y se las puede combinar en
preparaciones fáciles y rápidas", detalló el funcionario.
Con una ingesta distribuida en varias comidas al día,
además, se pueden aprovechar las frutas y vegetales que se encuentran en el
mercado durante esta época, ya que tienen mayor volumen de agua en su
composición, así como antioxidantes, vitaminas A, C y E y betacarotenos. Entre ellas se incluyen:
duraznos, pelones, ciruelas, paltas, sandía, melones, tomate, calabaza,
zapallito, berenjena, pimiento, pepino, frutillas, cerezas y peras.
Diariamente está recomendado ingerir un mínimo de 400 gramos
entre frutas y verduras, lo que equivale a dos porciones de frutas y tres de hortalizas.
Al menos dos raciones, deben consumirse crudas, preferentemente con su cáscara.
Respecto a los líquidos, es recomendable tomar no menos de 2
litros a lo largo del día en sus
variantes de agua con o sin gas, jugos y licuados naturales de frutas o
verduras. "Hay que tener en cuenta que la sed se presenta cuando ya existe
cierto grado de deshidratación, por lo cual es indispensable anticiparse a la
sensación de sed", recordó Laspiur.
Ante las altas temperaturas conviene reducir el consumo de
bebidas alcohólicas y cafeína e infusiones y comidas muy calientes, debido a
que suelen poseer alto contenido en sodio.
Fuente: Ministerio de Salud de la Nación - Ver más recomendaciones de verano