De este porcentaje, el 2,6% supera los niveles legales
establecidos.
Los 29 países presentaron sus datos centrándose en dos
programas de monitoreo. Uno diseñado por cada nación y otro coordinado por la
Unión Europea, en virtud del cual todas las autoridades de control de alimentos
examinan la misma "cesta" de productos alimenticios. Se analizó un
total de 80.967 muestras de una amplia variedad de comida procesada y no
procesada para determinar la presencia de 685 pesticidas.
Tras la observación de los resultados, los expertos
concluyeron que el 42,8% de las muestras incluía restos de pesticidas por
debajo de los límites legales. El 54,6% estaba libre de residuos de este tipo y
el 2,6% presentaba niveles superiores a los permitidos, lo que
"desencadena sanciones legales o administrativas contra las empresas
alimentarias responsables", sentencia el informe. Haciendo un cómputo, el
97,4% de los alimentos (entre los que no contienen restos y aquellos que sí los
tienen, pero en valores permitidos) está dentro del marco legal.
En el 27,3% de las muestras se encontraron, no sólo restos
de un pesticida, sino varios. "En estos casos, los riesgos que conllevan
no se suman, se multiplican. Nos preocupa mucho el tema de las mezclas",
advierte Miguel Porta, investigador y catedrático del Instituto de
Investigaciones Médicas del Hospital del Mar (IMIM), quien realizó en 2014 un
estudio en Cataluña que demostraba la presencia del DDE, un residuo del
pesticida DDT, en el 100% de la población española.
La mayoría de las muestras (68,2%) eran de alimentos
procedentes de Europa; el 27,7% correspondía a comida importada de otros
países. Entre estos últimos, el porcentaje de alimentos que supera los niveles
legales es de 5,7%, cuatro veces mayor que el 1,4% de los alimentos europeos.
No obstante, en 2012 ese 5,7% estaba casi dos puntos por encima (7,5%).
Concretamente, para el programa coordinado por la Unión
Europea, los estados enviaron los resultados de 11.582 muestras entre manzanas,
repollos, puerros, lechugas, melocotones, centeno, avena, fresas, tomates,
leche de vaca, carne porcina y vino. De esta parte, el 99,1% cumplía con la
legalidad. Casi el 53% estaba libera de residuos.
En comparación con los resultados de 2010, cuando se tomaron
muestras de los mismos productos, sin contar con el vino, el porcentaje de
valores por encima del límite establecido oficialmente se ha reducido.
La pregunta es si estos datos pueden tranquilizarnos. La
EFSA señala que, largo plazo, es poco probable que la presencia de residuos de
pesticida registrada tenga un efecto sobre la salud de los consumidores. Por su
parte, Porta agrega que "los límites legales son más pragmáticos que
científicos [...] Si pienso en ciencia y salud pública, no me tranquiliza saber
que el 45,4% de los alimentos contiene residuos de pesticidas". Aunque la
mayor parte de este porcentaje se encuentre en los baremos permitidos, "no
protege suficientemente nuestra salud".
Según se desprende del informe europeo, uno de los
pesticidas más frecuentes en los alimentos analizados ha sido el glifosato, un
disruptor endocrino. Se ha visto que "los disruptores endocrinos podrían
contribuir a causar infertilidad, malformaciones congénitas, diabetes,
distintos tipos de cáncer, Parkinson y Alzheimer", argumenta el
investigador del IMIM.
"Hay que felicitarse por este tipo de informes. Es muy
importante que se hagan regularmente", puntualiza el especialista español.
"Hay que hacerlos a nivel estatal, autonómico y local. Los ciudadanos lo
tenemos que pedir y los programas políticos lo tendrían que incluir como
obligación, para prevenir la contaminación de alimentos". Es importante la
existencia de controles y vigilancia, continúa el experto. "Los pesticidas
bien usados no son dañinos".
A pesar de lo interesante que resulta este informe europeo,
remarca Porta, "hay muchos otros contaminantes que no son pesticidas y
entran por vía alimentaria, como las dioxinas, los PCB y otros materiales que
entran en contacto con los alimentos, como todo tipo de plásticos, ya que
liberan sustancias químicas que imitan a las hormonas".
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Alimentación