Aunque los varones siguen bebiendo más, las mujeres
triplicaron su nivel de ingesta. La práctica se inicia antes de los 13 años, e
incide en hechos de tránsito, contagios de enfermedades de transmisión sexual y
embarazos no deseados.
"Se ve cotidianamente en los consultorios. Empezó a
bajar la edad de consumo de alcohol esporádico, lo cual no condiciona una
enfermedad, a menos que a la larga sea habitual. Pero lo que hoy nos preocupa
es que el alcohol haga que los adolescentes no puedan discernir y eso los lleve
a situaciones de vulnerabilidad frente a las relaciones sexuales, al consumo de
otras sustancias o al riesgo de ser atropellados", advierte el doctor
Enrique Berner, especialista en pediatría y adolescencia, jefe del servicio de
Adolescencia del Hospital Argerich, y director adjunto de Casa FUSA. Esta
organización sin fines de lucro ofrece consejería gratuita, al igual que los
hospitales públicos porteños y los 239 centros de prevención o de atención de
adicciones de la provincia de Buenos Aires. Para ejemplificar los riesgos,
Berner relata: "Hay chicas que vienen a buscar anticoncepción de
emergencia porque, al tomar mucho alcohol, no recuerdan si tuvieron sexo o
no."
Uno de los nudos centrales del problema es que los
adolescentes que comenzaron a consumir a edad temprana no lo ven como un
inconveniente. "En el marco de las entrevistas médicas personalizadas que
realizan los jóvenes con nuestro staff médico, surge que en la adolescencia, la
salud no es una de sus principales preocupaciones: tienen una percepción sana
sobre sí mismos", asegura la doctora Sandra Vázquez, directora ejecutiva
de Casa FUSA.
El año pasado se conoció la tercera Encuesta Nacional de
Factores de Riesgo, a cargo del Instituto Nacional de Estadística y Censos
(Indec) y del Ministerio de Salud de la Nación, que indaga cada cuatro años
sobre enfermedades crónicas no transmisibles, aquellas que explican el 60% de
las muertes en la Argentina. Ese informe reveló que el 10,4% de la población
transitó alguna vez un consumo de alcohol episódico excesivo, mientras que la
cifra cuatro años atrás era del 8,9 por ciento. El consumo de alcohol regular
de riesgo se mantuvo en torno al 10%, sin variaciones notables desde 2005.
Ese trabajo confirmó la tendencia de la 5ª encuesta de la
Sedronar, que afirma que entre 2001 y 2011 se incrementó un 113% el abuso de
alcohol entre los estudiantes secundarios, aunque el mayor salto estadístico se
dio entre 2001 y 2005, con un 67 por ciento. Ese trabajo indicaba que la edad
promedio en la que se inicia la ingesta de alcohol es de 13 años, y que no hay
diferencias entre varones y mujeres ya que ambos beben por igual.
Viviana Baranchuk es directora médica de la Fundación DAAT,
que también difundió un relevamiento al respecto. "Hablar de consumo de
alcohol se convirtió en algo habitual, como si fuese un consumo mas, equiparado
a una bebida común. Hay cierto permiso de los padres, que buscan conectarse con
los hijos de manera horizontal. Creen que les hacen un favor al permitirles
este consumo. Y hay también una presión social, donde el que no consume queda
excluido", sostiene la especialista, que considera que la mayoría de edad
es un buen punto de corte hasta el cual no conviene comenzar a beber alcohol.
Baranchuk explica que el "límite normal", que puede ser metabolizado
por el hígado, es de una copa diaria para la mujer y dos en el hombre.
"Porque la mujer no metaboliza bien el alcohol, y sin embargo está
aumentando su consumo a la par que el hombre, con lo cual a futuro habrá más
problemas", argumenta.
Otra preocupación central es la famosa "previa",
el espacio de reunión antes de la salida de los chicos hacia el boliche, cuando
aprovechan para tomar alcohol porque en las discotecas los menores no tienen permiso
y a los mayores les cuesta muy caro. Berner alerta: "En la mayoría de los
consultorios atienden a chicos que traen mucho alcohol encima desde antes de
entrar al boliche. Debemos ver cómo ponerles freno a determinadas cosas. Los
padres no deben permitir la previa: cuando los chicos salen a la calle
alcoholizados, están en altísimo riesgo."
Un informe de la Subsecretaría de Adicciones del Ministerio
de Salud bonaerense aseguró, a mediados de 2014, que el 65% de los jóvenes con
problemas de adicción comenzó a tomar alcohol antes de los 18 años. En ese
caso, los relevados fueron 12 mil pacientes que consultaron por adicciones en
centros públicos de la provincia. "Muchos no reconocen el alcohol como una
droga de inicio, pese a que en la totalidad de los casos se rastrea un uso
sistemático en las primeras etapas de consumo. Lamentablemente, la ingesta de
alcohol suele estar naturalizada", consideró el ministro Alejandro Collia.
En diálogo con Tiempo, el subsecretario de Atención a las
Adicciones de la cartera sanitaria bonaerense, Carlos Sanguinetti, no confirma
que se haya duplicado el consumo, aunque sí coincide con los especialistas en
la "alta tolerancia de los padres" ante la previa en los hogares.
"Son las prácticas y modos de consumo los que deben ponerse en discusión,
y por qué se presenta como necesario tomar alcohol hasta que el cuerpo no
alcance", propone el funcionario.
Segundos
La Organización Mundial de la Salud sostiene que, detrás de
Chile, la Argentina ocupa el 2º lugar en el ranking de América Latina en cuanto
a consumo de alcohol.
"Las chicas toman más que ellos"
Héctor Budeguer es papá de Yamila. Hoy su hija tiene 22 años
pero, hasta hace poco, Héctor estaba preocupado por seguir de cerca el consumo
de alcohol de Yamila y sus amigos. "El problema más grande lo tenía con
los padres de sus amigas, que eran más permisivos que yo. Permitían previas en
las casas y, generalmente, no eran controladas por nadie, era como un libre
albedrío. Poca comida y mucha bebida", describe Héctor, quien asegura que
todavía está preocupado: "Como auditor de calidad, trabajo los fines de
semana y, cuando salgo los sábados a la noche, vuelvo a mi casa el domingo de
madrugada. En ese tramo veo un montón de accidentes. Hay gente que se lleva un
puente por delante y hay otros que quedan tirados con la moto. Un día de estos
salgo del trabajo y cualquiera de estos chicos sin consciencia me puede llevar
puesto."
Uno de los puntos que lo mantienen alerta en San Miguel,
donde vive y trabaja, es su percepción de que "la alcoholemia la hacen a
la entrada de los boliches: rara vez hay operativos a la salida". Héctor,
miembro de la Fundación Proyecto Padres, dice que pudo corroborar cómo, en los
últimos años, las mujeres superaron a los hombres en el consumo. "No sé
por qué rara moda las chicas empezaron a tomar de una forma desmedida. Están
tomando mucho más que los varones. Tengo mucha confianza con mi hija, que solía
contarme lo que pasaba. Yo traté de enseñarle qué sucede con los excesos y que
es importante saber los límites, pero sabía que algunos tomaban hasta quedar
inconscientes", repasa.
Alcohol cero, asignatura pendiente
El ministro de Interior y Transporte de la Nación, Florencio
Randazzo, volvió a anunciar el próximo envío al Congreso Nacional del proyecto
de Ley de Alcohol 0 en las rutas nacionales, que el año pasado no llegó a ser
tratado.
Sin embargo, la mayoría de las muertes en tránsito no se
producen por hechos que ocurran en las rutas y autopistas sino en las calles y
avenidas de las ciudades.
La Organización Mundial de la Salud estima que los hechos de
tránsito constituyen la octava causa de muerte en el mundo y la primera causa
en el segmento etario de 15 a 29 años.
Durante los controles del verano pasado, se informó el
aumento de la presencia de alcohol entre los conductores, aunque sigue estando
dentro del valor permitido. Así lo informó el ministro Randazzo, que dio los
resultados de los primeros controles de la Agencia Nacional de Seguridad Vial
(ANSV) y aseguró que "en comparación con el año pasado, creció casi un 20%
la presencia de alcohol en valores permitidos", o sea, gente que tenía
entre 0,1 y 0,5 gramos de alcohol en sangre.
Este año, distintas organizaciones insistirán con su
intención de aprobar la modificación del Código Penal y que se incluyan allí
agravantes para hechos de tránsito, como conducir borracho o el abandono de
persona después de un accidente.
Para tener en cuenta
Promedio de consumo diario: el consumo normal promedio
permitido de alcohol por día es de 250 cc en el hombre (dos copas
aproximadamente) y 125 cc en la mujer.
Promedio en la "previa": el promedio de consumo en
una "previa" es de 1650 cc de alcohol en el hombre y de 1150 cc en la
mujer. Por mes, los jóvenes participan de cuatro "previas" en
promedio.
Consecuencias: la ingesta de alcohol requiere
responsabilidad por provocar una disminución de las inhibiciones, sensible deterioro
motriz y estado de confusión.
Riesgos: el alcohol aumenta los riesgos de dependencia, así
como de siniestros viales, genera
comportamientos sexuales arriesgados, insuficiencia hepática e inclusive
impotencia sexual.
Fuente: Infonews - Ver más sobre Alcoholismo