Preocupación en un congreso internacional sobre hígado.Entre
las principales causas de transmisión están las transfusiones de sangre no
controlada y la moda de los tatuajes y los piercings. En la Argentina hay unos
400 mil infectados y el 75 por ciento lo desconoce.
La gran diferencia con respecto a otras
infecciones crónicas es que ahora hay tratamientos que pueden curar la
enfermedad si el acceso está facilitado.La preocupación por la epidemia de la
hepatitis C y su eliminación fue uno de los temas principales del 50° Congreso
Internacional del Hígado, que se realizó entre el 21 y el 26 de abril en Viena,
la capital de Austria. Contó con la participación de 11.000 investigadores, y
médicos de todo el mundo y fue organizado por la Asociación Europea para el
Estudio del hígado. Se trataron los resultados de ensayos clínicos que
demuestran que los pacientes tienen altas chances de curación con los nuevos
“agentes antivirales de acción directa”.
La enfermedad es relativamente nueva.
Se sospechaba de su existencia, pero recién en 1989 se identificó al virus.
Además de las transfusiones con sangre contaminada y los tatuajes o piercings
con materiales no esterilizados, otras personas adquirieron la infección por el
contacto con productos médicos no esterilizados, o el intercambio de
inyecciones por abuso de drogas. En la Argentina, donde se estima que hay
400.000 infectados con hepatitis C, según el programa de hepatitis virales del
Ministerio de Salud de la Nación, las transfusiones no controladas habrían sido
la principal vía de transmisión.“Como no da síntomas, una porción de los
pacientes recién se enteran que tiene la enfermedad más de 35 años después de
que se infectaron, cuando aparecen problemas como la cirrosis y el cáncer de
hígado. Una demora que explica por qué la enfermedad recibe poca atención como
problema de salud pública”, explicó a Clarín Jean-Michel Pawlotsky, director
del Centro Nacional de Referencia para Hepatitis de Francia, y uno de los
disertantes más destacados. Subrayó que es importante el tamizaje en personas
con alto riesgo de haberse infectado: se hace a través de un análisis de sangre
específico para hepatitis C. Ahora, hay varios tests que dan los resultados en
pocas horas en lugar de días (aún no están disponibles en Argentina).
Los
tratamientos para hepatitis C fueron mejorando en eficacia y seguridad desde el
primero que se lanzó en 1991: un tipo de interferón que sólo conseguía la
curación del 6% de los pacientes. Cinco años después se sumó la ribavirina al
tratamiento, con el 41% de casos curados. En 2001, con el desarrollo del
interferón pegilado se alcanzó hasta el 51% de curación global, según contó a
Clarín Fernando Bessone, hepatólogo del Hospital Provincial del Centenario,
profesor de la Universidad Nacional de Rosario y ex presidente de la Sociedad
Argentina de Hepatología. Ahora, se vive con interés la llegada de los nuevos
“agentes antivirales de acción directa”, porque superan el 85% de la tasa de
curación. Fueron desarrollados por empresas farmacéuticas multinacionales y son
más fáciles de ser administrados (por pastillas). Implican menor duración de
tratamiento (hasta 6 meses contra el año que dura el tratamiento convencional)
y tienen menos efectos adversos. Según informó Pawlotsky, hay medicamentos de
acción directa que se recetan en esquemas combinados según el estado de
situación de cada paciente.Los 7 últimos medicamentos en ser aprobados por la
agencia sanitaria de los Estados Unidos son simeprevir, sofosbuvir, daclatasvir
(aprobado por la ANMAT en la Argentina recientemente), ledipasvir, ombitasvir,
dasabuvir y paritaprevir. En algunos casos, se pueden combinar con la ribavirina.
En los laboratorios, hay otros 14 fármacos que están siendo evaluados. Todos
apuntan a inhibir la replicación del virus para curar.“Estamos viviendo una
nueva etapa fantástica hacia el control de la epidemia de hepatitis C –opinó
Rafael Bengoa, médico español y ex director de políticas de sistemas de salud
de la OMS-. Lamentablemente, algunos pacientes han llegado a tomar hospitales
en España para reclamar por los medicamentos porque sus precios son altos. Pero
hay soluciones como las de Australia o Escocia, que organizaron planes y dan la
medicación por etapas. Los precios bajarán por la competencia entre los
laboratorios”. Otra cuestión que se alertó en el congreso es la discriminación.
Una encuesta online a 1.217 infectados de Europa y América, realizada por el
Ministerio de Salud de Brasil y el grupo Optimismo, reveló que el 49,6% sufrió
algún tipo de discriminación. Entre otras situaciones, el 23,8% dejó de ser
invitado a reuniones sociales por amigos y el 21,2% sufrió algún tipo de
expresión de discriminación por un odontólgo.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Hepatitis