Cambiaron los materiales y le dieron mayor flexibilidad.
"A nuestro criterio y el de muchos, es lo más avanzado
en impresión 3D relacionado con prótesis en el mundo. Es innovador porque nadie
hizo una prótesis impresa en 3D casi idéntica a la otra mano", dice Gino
Tubaro, investigador de sólo 19 años.
Desde ese primer experimento, mientras siguieron trabajando
en nuevas versiones, los creadores pudieron apreciar la dimensión real del
impacto de su invento: al menos 500 casos de todo el país se presentaron ante
ellos con el deseo y la ilusión de poder conseguir su propia prótesis a este
precio tan accesible.
El crowdfunding no funcionó: lo intentaron como método para
financiar una mayor cantidad de prótesis, pero con lo juntado pudieron
desarrollar sólo la de un chico, Edu. Mientras, trabajaron caso por caso y
siempre bajando los tiempos de producción: primero a seis meses, luego a tres
semanas.
En octubre pasado, Rodrigo Pérez Weiss gestionó el apoyo del
INTI y el programa Argentina en 3D a través de la Jefatura de Gabinete
nacional. Además, se sumaron tres personas al equipo: Gastón Corti, Francisco
Gerardi y Nicolás Candiano, para llegar a esta nueva versión de prótesis.
Tubaro detalla el proceso. Primero se escanea la mano del
paciente que no está amputada. Entonces, con el calco de la mano en 3D, se
apoya una sobre la otra para procurar que la mano real se parezca lo máximo
posible a la prótesis que hará las veces de un guante sobre el muñón.
"Después la podés mojar, es flexible, sin tornillos. Es única en todas las
características que tiene", agrega.
Estética y funcional. Ésas fueron las dos ideas principales
en las que se focalizaron para llegar a esta versión. La cuestión estética
llegó por la sinceridad de una de las pacientes. Una chica que respecto de la
primera versión que crearon les dijo: "Está buena, los felicito, pero no
me gusta". La respuesta fue el cambio de material: de un derivado del
petróleo de aspecto robótico a uno biodegradable y flexible más similar a la
piel.
En cuanto a lo funcional, lograron que la prótesis tuviera
el efecto pinza, es decir que permitiera sujetar una botella, papeles o lo que
fuera necesario.
Ahora es momento de pruebas en el 3D Fav Lab de Palermo. Ahí
los chicos se familiarizarán con la prótesis. Un invento argentino que tendrá
licencia abierta para beneficio de todos.
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Tecnología y Salud