Oftalmólogos afirman que bajó a
la mitad la edad en la que aparecen los síntomas de la enfermedad. Es por el
uso constante de celulares, tabletas y computadoras.
La vida diaria está regida por el uso permanente la
tecnología. Se “vive conectado” para muchas cosas, desde trabajar hasta para
organizar una salida. Pero su uso frecuente no es gratuito: el ojo paga
irremediablemente un peaje. Además de los molestos síntomas que el “ojo seco”
ocasiona -como ardor, ojos enrojecidos, cansancio y dolor de cabeza-, los
oftalmólogos consultados por Clarín señalan que la disminución de las lágrimas
hace que el ojo quede desprotegido, expuesto a virus y bacterias que puede
causar de irritaciones, alergias y conjuntivitis.
Y muchas veces -subrayan los expertos- el ambiente de
trabajo se ve agravado porque la iluminación del lugar no es la adecuada, no
hay ventilación o hay exceso de calefacción o aire acondicionado.
Las causas del “ojo seco” son diversas. En los adultos
mayores, forma parte del deterioro natural de las funciones del cuerpo, sobre
todo después de los 65 años. En las mujeres, que son las más perjudicadas, los
desencadenantes suelen ser los cambios hormonales relacionados con el embarazo,
los anticonceptivos orales y, principalmente, el climaterio. Hay otros factores
que conducen a este síndrome como por ejemplo el uso de lentes de contacto.
Para diagnosticar este mal, que también se conoce como
“síndrome visual informático”, el especialista realiza un cuestionario
estándar. “Pregunta por ejemplo -dice Fabián Lerner, expresidente de la
Sociedad Argentina de Oftalmología- si se le borran las letras en la pantalla
de la computadora mientras trabaja; si lagrimea o siente dolor en los ojos; si
tiene la sensación de un cuerpo extraño como arenilla en el ojo, o si al
levantar la vista le cuesta enfocar a lo lejos”.
“Ante la pantalla, el ojo parpadea menos y se mantiene
abierto durante más tiempo que el normal. Así, se evapora el líquido lacrimal
que nutre la córnea y la protege”, explica Alejandro Aguilar, presidente
honorario de la Sociedad Argentina de Superficie Ocular.
¿Por qué el “ojo seco” se detecta en gente más joven?
“Grandes y chicos recurren más que antes a la consulta con el oftalmólogo
debido al cansancio que produce el uso de las pantallas”, responde María
Angélica Moussalli, del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano. “Es que
el trabajo constante de enfocar, de estar atentos frente a una pantalla horas
enteras, ocasiona varios signos y molestias, incluso pueden aparecer pequeños
astigmatismos o miopías leves que deben corregirse o agravarse otras patologías
oculares ya existentes”.
Un dato alentador es que la consulta temprana con el
especialista ayuda a detectar en forma preventiva los casos de glaucoma, una
enfermedad que daña progresivamente al nervio óptico y produce una gradual
pérdida de la visión. “Esto genera una conciencia de prevención y se evita, en
cierto grado, el aumento de la tasa de ceguera”, destaca Lerner.
¿Qué medidas se deben tomar para tratar el “ojo seco”?
Moussalli explica que se puede recurrir al uso de lágrimas artificiales que
lubrican el ojo, junto a una serie de medidas como modificar el hábito para
lograr un parpadeo frecuente, respirar, relajar y elongar. “El objetivo
-explica- es que el oxígeno circule en el cuerpo y permita descansar breves
minutos, mejorar el rendimiento y disminuir el cansancio”.
Lerner apunta una cuestión básica: la altura de la mesa
donde está ubicada la pantalla: “Debe estar al mismo nivel que la vista de la
persona o ligeramente hacia abajo, nunca hacia arriba, porque el parpadeo es
más eficiente si se mira hacia abajo”, argumenta.
“Además -remarca Aguilar- es apropiado usar lentes de
descanso antireflejo con un tratamiento especial que atenúa la luz y el brillo
de la pantalla. Y si el paciente usa lentes de contacto, es necesario hacer
ajustes para adecuarlos”.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Salud Ocular