La técnica sólo sirve para pacientes con retinosis
pigmentaria completamente ciegos. En todo el mundo sólo se han realizado 120 intervenciones de
este tipo. El coste inicial de la intervención es de 200.000 euros.
Este hito oftalmológico lo ha llevado a cabo el equipo
médico del hospital cordobés La Arruzafa capitaneado por el doctor Manuel
Laborda. En España, solo se ha realizado en Barcelona el pasado año y en el
todo el mundo, en 120 ocasiones. No obstante, en Andalucía es el primer caso.
La paciente, Josefa Jiménez Rodríguez, nació con retinosis
pigmentaria, una enfermedad hereditaria que la dejó completamente ciega hace 30
años. Tras ponerse en contacto con esta clínica, animada por su hermana, los
profesionales comprobaron que era apta para ser sometida a esta intervención,
que posteriormente, requiere de un proceso de entrenamiento para recuperar la
memoria visual hasta llegar a distinguir formas, luces y sombras.
El doctor Laborda reconoce que será muy difícil que Josefa
pueda reconocer caras, aunque sí letras grandes. "No se puede hablar de
porcentaje de capacidad visual que recuperará la paciente, pero por poco que
sea, ella ya parte de una situación en la que no ve nada", explica.
Estimulación visual
La intervención, en la que participaron hasta 11
profesionales, se llevó a cabo con el máximo secretismo el pasado 27 de abril y
ha consistido en el implante, mediante acceso al globo ocular, de un
dispositivo capacitado con nanotecnología y dotado de 60 electrodos que tienen
como misión estimular la conexión que llega desde la retina hasta el cerebro
con el objetivo de que éste reciba señales visuales que permitan subsanar la
pérdida degenerativa del campo visual.
En concreto, según ha explicado el doctor Laborda, la
cirugía que se le ha practicado a la paciente ha consistido en "implantar
un chip con electrodos en la mácula, en el centro de la retina, para que estos
sean estimulados con un sistema que va por fuera del ojo a través de una
videocámara".
Josefa ve, por tanto, a través de este aparato, por lo que
la recuperación del campo visual no se produciría sin sus gafas.
La operación, que duró casi cinco horas, ha sido muy
compleja. En ella se han usado hasta cinco tipos de vías de entrada intraocular
y un instrumental específico y exclusivo para este tipo de cirugía. La
intervención se interrumpió hasta en seis ocasiones, según marca el protocolo
para realizar procesos de chequeo del implante.
Proceso de entrenamiento
La optometrista Alicia Navarro ha explicado que, tras la
operación, es necesario un proceso de entrenamiento que ya ha comenzado la
paciente. Los profesionales de La Arruzafa acompañan a Josefa a casa y a sus
paseos por su barrio para enseñarla a desenvolverse en su vida cotidiana.
"Se trata de que aprenda a ver y de que le saque el máximo partido a todo
esto", ha apuntado Navarro.
Josefa Rodríguez, visiblemente emocionada, ha explicado que
el equipo médico esta clínica la convenció desde el primer momento.
"Estaba segura, me atreví porque no tenía nada que perder. No iba con
miedo al quirófano", ha manifestado. La mujer asegura que la fase más
emocionante fue cuando salió por primera vez al jardín del centro hospitalario.
"Vi iluminarse los obstáculos al salir con las gafas. Me puse muy nerviosa
porque no sabía qué me esperaba", explica.
El pasado día 15, Josefa celebró su 62 cumpleaños y lo hizo
con mucho entusiasmo porque por primera vez en tres décadas ha podido soplar
las velas viéndolas. "Es indescriptible cómo ha cambiado mi vida",
sostiene la mujer.
La intervención ha costado 200.000 euros, que han sido
sufragados íntegramente por el centro hospitalario, aunque las siguientes
operaciones no sobrepasarán los 120.000 euros. En la actualidad, en España hay
20.000 personas que padecen retinosis pigmentaria, pero solo unas 800 serían
susceptibles de ser intervenidas mediante esta técnica al estar completamente
ciegas.
Esta operación está restringida por Europa a personas que
tengan esta enfermedad, pero que estén ciegas. En concreto, el equipo del
doctor Laborda tiene ya a otros siete candidatos para ser sometidos a esta
misma intervención y que están pendientes de encontrar financiación. No
obstante, en la actualidad se está ensayando en personas que padecen
degeneración macular, que sí tienen campo de visión periférica.
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Salud Ocular