Se considera que actualmente hay en el país 750.000
nacimientos por año. El número de parteras que atienden regularmente embarazos
y partos en los hospitales públicos se encontraría en el límite de su capacidad
de atención.
Según lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS),
esta profesional es idónea para atender partos normales. Por lo tanto, las
parteras están preparadas para prestar servicios en centros de salud,
diagnosticar embarazos y controlarlos, especialmente a partir del séptimo mes,
y asistir a la paciente en el parto y durante el puerperio, siempre que no se
presenten anormalidades o emergencias. Corresponde agregar que los estudios de
obstetricia se cursan en seis universidades nacionales y cuatro privadas,
suponen entre cuatro y cinco años de carrera y el tiempo de la residencia.
La presidenta del Colegio de Obstetras, Alicia Cillo, ha
señalado diferencias muy significativas entre las cifras de obstetras
matriculadas dadas por los Ministerios de Salud nacional y provinciales y el
número real de personal de partería. Al respecto, según explicó la misma presidenta
del Colegio, la diferencia reside en que la mayoría de las parteras realizan
una doble matriculación, una en el orden nacional y otra en el provincial. Si
ambas se suman, dan lógicamente una cifra engañosa con respecto al número real
de parteras.
Otra razón de confusión es que faltan datos de siete
provincias; así, también, están pendientes concursos resueltos en 2012, en los
que luego no han sido nombrados los ganadores en sus cargos. En Santiago del
Estero, el ministro de Salud provincial hizo referencia a otro aspecto del
problema que puede dejar sin parteras los hospitales públicos de ese estado, ya
que una resolución del Ministerio de Educación provincial impide cumplir la
residencia hospitalaria mientras no se haya alcanzado el título. En Jujuy, por
otra parte, no se llama a concurso para cubrir los cargos ni se crean puestos
nuevos.
Un proyecto de nueva ley acerca del ejercicio profesional de
las parteras y los problemas observados podría resolver las dificultades que se
han ido señalando. El Congreso ha recibido tres proyectos que se perdieron sin
llegar a tratarse, pero en la actualidad hay uno que logró consenso en la
Cámara de Diputados.
No caben las demoras. De otra manera, las consecuencias
repercutirían sobre la parte más sensible: las futuras madres y el curso de sus
embarazos y nacimientos.
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Maternidad