Falta de protección del derecho de las mujeres trabajadoras a la lactancia. La OMS recomienda facilitar a las madres el trabajo a tiempo parcial.
Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado a los gobiernos
garantizar una licencia de maternidad remunerada de al menos 4 meses para
fomentar y facilitar la lactancia natural, que, según diversos estudios, es el
mejor modo de alimentar a los recién nacidos.
La OMS ha mostrado su preocupación por la falta de
protección del derecho de las mujeres trabajadoras a la lactancia materna, a
través de la cual se recomienda alimentar exclusivamente a los bebés durante
los primeros seis meses.
Por ello, ha propuesto el establecimiento de una baja
maternal de al menos 4 meses, exigir a las empresas que proporcionen un sitio
protegido y tiempo suficiente para que las madres puedan sacarse la leche en el
trabajo, y más programas para prevenir la discriminación contra las mujeres y
las madres trabajadoras. Otras de las iniciativas recomendadas es facilitar a
las madres el trabajo a tiempo parcial o instalar guarderías en las propias
empresas.
Aunque solo un tercio de los bebés reciben lactancia
exclusivamente materna durante los primeros 6 meses, diversos estudios han
demostrado que la leche materna aporta toda la energía y nutrientes que
necesita el niño y le protege de enfermedades infecciosas y crónicas a través
de los anticuerpos. Para obtener todos los beneficios de la lactancia, es
recomendable que se inicie en la primera hora de vida y se haga a demanda del
niño, además de no utilizar biberones, ni tetinas, ni chupetes.
La leche materna aporta la mitad o más de los nutrientes que
necesita el bebé durante el segundo semestre de vida, y hasta un tercio durante
el segundo año. También se ha demostrado que fomenta el desarrollo sensorial y
cognitivo y reduce la mortalidad del lactante por diarrea o neumonía, las dos
causas principales de mortalidad en la niñez en todo el mundo, y facilita la
recuperación. A largo plazo, los niños amamantados también tienen menos
probabilidades de sufrir sobrepeso y diabetes de tipo 2.
La madre también se ve beneficiada por la lactancia, ya que
funciona como un método natural de control de la natalidad que asegura el 98
por ciento de protección durante los primeros seis meses de vida del bebé.
Además, reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario en el futuro, ayuda a
perder el peso ganado durante el embarazo y reduce las tasas de obesidad.
La OMS ha alertado de que dar leche artificial a los bebés
en vez de leche natural de la lactancia puede poner en riesgo su salud. La
leche artificial no contiene los anticuerpos de la natural, por lo que el niño
se ve menos protegido, y si se realiza con agua insalubre o material no
esterilizado, es posible que en la preparación del polvo exista la presencia de
bacterias.
Además, si el producto se diluye demasiado para ahorrar, puede
producirse un problema de malnutrición. Por otro lado, cuando se inicia la
alimentación con leche artificial es muy difícil volver a la lactancia, debido
a la disminución de la producción materna.
Para evitar la confusión, la OMS ha puesto en práctica desde
1981 un código internacional para regular la comercialización de sucedáneos de
la leche materna, en el que se establece que la información de estos productos
debe dejar claro los beneficios de la lactancia materna y los riesgos para la
salud de los sucedáneos y que no se promocionen o repartan gratuitamente
sucedáneos de la leche materna a las madres, familias o en los centros
sanitarios.
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Lactancia