martes, 6 de octubre de 2015

A lavarse las manos, sin olvidar el resto



Se sabe que la importancia de la higiene en el manejo de los alimentos evita enfermedades que pueden desencadenar en problemas mayores. Sin embargo, hay solución y esto significa no eludir nuestras obligaciones en el cuidado cotidiano. Aquí, una guía simple y detallada para recordar y practicar a diario.



A lavarse las manos, sin olvidar el resto
La salud de una persona, entre otros factores, depende del grado de higiene de la comunidad en la que se desarrolla; la familia es su comunidad inmediata y sus costumbres son alguno de esos factores. En las actividades diarias, como el manejo de los alimentos o a la verificación del buen estado y conservación de los mismos al momento de las compras, es fundamental para minimizar los riesgos de enfermedades trasmitidas por los mismos.

La mayoría de los microorganismos pueden ser destruidos parcial o totalmente con una buena cocción. Sin embargo, gran parte de las intoxicaciones alimentarias se producen porque no sabemos manipular los alimentos de manera higiénica.

Las ETA son las enfermedades transmitidas por la ingesta de alimentos que contienen sustancias peligrosas. Pueden ocasionar tanto infecciones como intoxicaciones. Los efectos de las ETA pueden ser graves y a veces mortales, razón suficiente para respetar las reglas de higiene y conservación, ya que la falta de estas, son las principales causas de la contaminación de los alimentos.

Los peligros en los alimentos que no son producidos y manipulados siguiendo las reglas sanitarias correspondientes, pueden ser de orden biológico, físico o químico. Los peligros biológicos pueden ser bacterias, parásitos, virus u hongos. En el caso de los físicos: vidrios, astillas, pelos, uñas, entre otros. Los químicos podrían ser venenos, pesticidas y todo tipo de tóxicos. Todos elementos que circulan en una cocina hogareña.

Los principales factores que contribuyen a que los alimentos no se contaminen

La correcta higiene de las personas que manipulan los alimentos, limpieza de ámbitos donde están los alimentos como lavado de utensilios, trapos y demás herramientas de trabajo.

Higiene personal

Nosotros mismos somos el principal vehículo de contaminación de los alimentos a través de manos, cabello, saliva, sudor, ropa sucia, más aún al toser o estornudar. Los microbios se encuentran en el ambiente, se quedan generalmente en el cabello y en todo el cuerpo, por eso es importante la higiene personal. Mantener perfectamente limpias las manos lavándolas con agua y jabón cuantas veces sea necesario. Las manos son portadoras de microbios, y aunque se vean limpias, las llaves, el dinero y todo lo que tocan las contaminan. Aunque parezca una exageración, sujetarse o cubrirse el pelo al cocinar es una muy buena práctica de higiene.

Limpieza y Mantenimiento


Es necesario realizar periódicamente la limpieza del lugar donde se cocina o donde se guardan o conservan los alimentos. Los utensilios, cada vez que se utilizan deben ser limpiados. Respecto al almacenamiento de alimentos, se debe guardar un orden lógico; por ejemplo, no mezclando los de consumo humano con los de los animales, ni con los productos de limpieza. Es muy importante también verificar antes de utilizar, las fechas de vencimiento de los productos. Esas latas al fondo del estante que compramos hace mucho, puede que hayan vencido.

Trapos

Otra fuente de contaminación son los trapos que se utilizan para limpiar. Es muy importante que después de usar los trapos se enjuaguen y desinfecten.

Manejo de basura

La basura es un foco de contaminación y proliferación de plagas, ya que atrae moscas, cucarachas, ratas, etc., por lo que es necesario manejarla apropiadamente. No se debe permitir que los recipientes se llenen al grado que no se puedan cerrar, o con basura a su alrededor. Se deben vaciar constantemente.

Fuente: Diario Popular - Ver más sobre Alimentación