El organismo informó que 41 millones de chicos menores de 5
años tienen sobrepeso u obesidad en los países en desarrollo. Son un 6,1% del
total. Califican a la situación como una "pesadilla explosiva". Aún
no se conocen cifras sobre Latinoámerica.
La obesidad entre niños de menos de cinco años ha alcanzado
niveles "alarmantes" a nivel mundial, y se ha convertido en una
"pesadilla explosiva" en los países en desarrollo, indicó este lunes
un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En total hay unos 41 millones de niñas y niños con sobrepeso
u obesidad, denuncia el reporte, realizado por la Comisión contra la Obesidad
Infantil. La cifra equivale a un 6,1 por ciento del total de los menores de ese
grupo de edad, frente a los 31 millones (4,8%) que se registraban en 1990.
Dicho trabajo no es un estudio estadístico sino un material
pedagógico para incitar a los Estados miembros de la OMS a actuar y a
implementar políticas públicas para atajar el problema.
Los expertos que elaboraron el informe se basan sobre datos
incompletos en los que no se incluyen cifras de la mayoría de países de Europa
ni de Latinoamérica, según especificaron fuentes de ese organismo.
Los datos globales se están aún compilando y la OMS los
desvelará durante el transcurso del año, unas cifras que incluirán también
números sobre niños mayores de cinco años y sobre adolescentes.
Los autores del informe destacan que, históricamente, el
fenómeno no se ha tratado como un problema de salud pública, al considerarse
muchas veces como la consecuencia del estilo de vida de la familia.
Pero al cabo de dos años de investigación en más de cien
países, los autores destacan que los gobiernos y los organismos de salud son
fundamentales para atajar esta lacra.
Si no se afronta con seriedad el problema, "la epidemia
de obesidad podría revertir muchos de los beneficios para la salud que han
contribuido al aumento de la longevidad observado en el mundo", apuntan
los autores del informe.
"¿Cuál es el mensaje principal? Que no es la culpa de
los niños", dijo a la prensa el copresidente de la comisión redactora del
texto, Peter Gluckman.
Las causas que explican la obesidad infantil son factores
biológicos, un acceso inadecuado a comida sana, una menor actividad física en
las escuelas y la desregulación del mercado de alimentos grasos, apunta el
texto.
Gluckman reconoció que las recomendaciones del informe,
desde promover un estilo de vida más sano hasta aplicar más impuestos a las
bebidas azucaradas, son de sentido común.
"Hasta ahora, los avances en la lucha contra la
obesidad infantil han sido lentos e irregulares", indican los miembros de
la Comisión sobre el fin de la obesidad infantil, a los que la OMS encargó el
informe.
El informe explica que en los países ricos, los niños pobres
tienen más riesgo de volverse obesos, en parte por el bajo precio y la
abundancia de comida rápida rica en grasa y azúcar.
En los países pobres, los hijos de familias ricas tienen a
su vez más posibilidades de ser obesos, en particular en las culturas en las
que "se suele considerar que un niño con sobrepeso es un niño sano".
Según los autores del informe, existen dos procesos
biológicos que exponen a un niño a la obesidad.
El primero, llamado "desfase", resulta de una
malnutrición durante el embarazo y los primeros meses de vida, que puede tener
un impacto en las funciones genéticas y hacer que el niño sea más proclive a
sufrir sobrepeso más adelante.
El segundo proceso, llamado "de desarrollo", puede
ocurrir cuando la madre embarazada es obesa o padece diabetes. Esto
"predispone al niño a un exceso de grasa asociado a problemas de
metabolismo y a la obesidad", reza el informe.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre Obesidad