2,6 millones de británicos utilizan cigarrillos electrónicos. Las asociaciones médicas dudan de ese método para dejar de
fumar.
La agencia que regula el uso de medicamentos en el Reino
Unido ha dado su visto bueno para etiquetar un modelo de cigarrillo electrónico
como producto para dejar de fumar, lo que abre la puerta a que los médicos
británicos lo prescriban como medicina.
La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios
británica (MHRA, en inglés) ha otorgado a la compañía British American Tobacco
licencia para vender el cigarrillo e-Voke como una ayuda terapéutica para
superar el tabaquismo. Una decisión que no comparte la principal asociación
médica (el colegio británico de médicos de cabecera), cuyo vicepresidente, Tim
Ballard, ha señalado que todavía no está demostrado que el consumo de esa clase
de cigarrillos sea un método eficaz para dejar de fumar.
"Queremos asegurarnos de que los productos legales que
contienen nicotina -incluidos los cigarrillos electrónicos- que reivindican un
papel medicinal cumplen los estándares adecuados en cuanto a seguridad, calidad
y eficacia para ayudar a reducir los daños que produce fumar", ha señalado
la agencia en un comunicado.
El director del área de Salud y Bienestar del servicio
público de salud inglés (PHE), Kevin Fenton, ha afirmado a la BBC que los cigarrillos
electrónicos se han convertido en el método más popular para dejar de fumar en
el Reino Unido.
Según los datos publicados en abril de 2015 por el PHE, dos
tercios de las personas que utilizaron cigarrillos electrónicos en combinación
con las ayudas que proporciona la sanidad pública lograron abandonar el hábito.
"Potencialmente, quizás se podría prescribir el e-Voke
como parte de un programa para abandonar el tabaquismo, pero los médicos deben
ser muy cautelosos a la hora de recetarlo hasta que existan evidencias claras
sobre su seguridad y su eficacia", afirmó.
Cerca de 2,6 millones de británicos utilizan cigarrillos
electrónicos, 1,1 millones de los cuales son exfumadores que han abandonado el
tabaco convencional y 1,4 millones son fumadores que combinan ambos productos,
según la organización contra el tabaquismo Action on Smoking and Health.
En España, varias sociedades médicas han pedido desde hace
tiempo una regulación para los e-cigarros similar a la que en la actualidad
rige para el tabaco. Desde agosto de 2015, la ley española permite su venta en
farmacias, además de estancos y parafarmacias. La legislación española también
prohíbe expresamente que se anuncien como dispositivos de ayuda para dejar de
fumar.
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Tabaquismo