La vacuna se ha probado sólo en 21 personas pero ha generado
una protección del 100%
Dado el
reducido tamaño del grupo de participantes, los propios autores de este trabajo
se toman las conclusiones con cautela. No obstante, este hallazgo representa un
gran paso en el desafío científico que supone el desarrollo de una vacuna efectiva
contra los cuatro serotipos que existen de este virus: DENVI 1, DENVI 2, DENVI
3 y DENVI 4. Al ser diferentes los antígenos que recubren al virus, generan
distintas respuestas en el sistema inmunológico. Por esta razón, los
anticuerpos que se producen contra uno de los serotipos resulta ineficaz si
tiene que luchar contra los otros tres.
Precisamente con el objetivo de obtener
una inmunización contra estas cuatro dianas, equipos de investigadores del
Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los
Institutos Nacionales de Salud (NIH), de la Universidad de Vermont y de la
Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health llevan trabajando desde el año
2008 y los resultados más prometedores los acaba de publicar la revista Science
Translational Medicine.
Un total de 41 voluntarios fueron infectados con el
virus dengue, 21 de ellos habían recibido seis meses antes la vacuna
experimental (TV003) diseñada por Stephen Whitehead y la Agencia Americana del
Medicamento (FDA), científico y virólogo en el laboratorio de enfermedades
infecciosas en NIAID. El resto, una inyección placebo. Así como el 100% de las
personas del grupo de la vacuna quedaban totalmente protegidas, los otros 20
desarrollaron la infección (con síntomas leves: erupciones cutáneas o menor
recuento de glóbulos blancos).
Un modelo seguro del virus
Si buenos son los
resultados de esta inmunización, mejor es aún haber "desarrollado un
modelo de evaluación para la vacuna del dengue", enfatiza al comentar este
artículo Joaquim Gascon, investigador de Isglobal y jefe del servicio de salud
internacional del Hospital Clínic de Barcelona. La alta prevalencia de
infecciones por dengue en zonas endémicas (más de 100 países de África,
América, Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y Pacífico Occidental)
significa que muchas personas han experimentado la infección en algún momento y
por lo tanto, puede tener inmunidad contra el serotipo infectante. "Un
alto grado de inmunidad parcial en una población puede hacer que sea difícil
evaluar la eficacia de cualquier vacuna candidata del dengue", argumenta
Anna Durbin, una de las autoras del estudio. "Debido a que no existen
terapias específicas para la fiebre del dengue, es deseable disponer de un
virus de exposición que cause síntomas leves".
Los investigadores trazaron
una versión modificada genéticamente de un virus del dengue serotipo 2 aislado
en el Reino de Tonga (Oceanía) en 1974. Dicho virus se caracterizaba por causar
enfermedad leve. Se trata de un "modelo muy atractivo para introducir en
pacientes sanos de forma fiable, sabiendo que los síntomas serán leves",
señala Whitehead. Según el especialista español, "este virus de exposición
podría ser utilizado en futuros ensayos clínicos para probar, en un periodo
relativamente corto de tiempo (seis meses), la eficacia inicial de otras
vacunas candidatas contra el dengue, para determinar así si merece la pena
continuar investigando en ellas o si hay que descartarlas. Modelos de este tipo
se usan en otras enfermedades como la malaria".
Siguiente paso
Resultados
tan prometedores como los obtenidos en este ensayo clínico ponen de relieve lo
eficaz que podría resultar esta inmunización en la prevención de dengue y,
probablemente, sólo con una dosis. Ahora, la vacuna pasará a la siguiente
prueba: ensayos más amplios en países donde el dengue es endémico. "A
finales de este mes, nuestro equipo pondrá a prueba esta vacuna en Dhaka
(Bangaldesh) y ya hemos comenzado un gran ensayo de eficacia en fase III en
Brasil", adelanta Kristen Pierce, profesor asociado de Medicina clínica e
investigador de la Universidad de Vermont.
"Los hallazgos de este estudio
son muy alentadores, sobre todo para nosotros, que llevamos muchos años
trabajando en candidatas a vacunas contra el dengue", afirma Whitehead. Y
también para el resto del mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se
ha referido a la vacuna contra el dengue como una cuestión de alta prioridad,
ya que aproximadamente el 40% de la población mundial -2,5 mil millones de
personas- está en riesgo de contraer la infección, transmitida por mosquitos
hembra de la especie Aedes aegypti y, en menor grado, de A. albopictus. El
objetivo es reducir la mortalidad por dengue en un 50% y la morbilidad en un
25% de aquí a 2020 en los países endémicos.
Aunque se trata de una patología de
tipo gripal que raras veces resulta mortal (fiebre, dolor en las
articulaciones, erupciones cutáneas...), cada año, unas 500.000 personas (niños
en gran proporción) padecen la forma más grave de este virus -la fiebre
hemorrágica- y requieren hospitalización. Aproximadamente un 2,5% fallecen,
según datos de la OMS. El virus, en general, provoca 390 millones de
infecciones anuales.
En diciembre del año pasado, México, uno de los países en
los que la infección por dengue es endémica, dio luz verde a la primera vacuna
tetravalente preventiva, autorizada y comercializada ya contra el dengue, por
el grupo francés Sanofi Pasteur. Hasta la fecha, pocos son los países que han
seguido sus pasos, Filipinas y Brasil. Dos años de estudio con 40.000 individuos
de 15 países diferentes demostraron que las personas tratadas tuvieron un 80%
menos de riesgo de hospitalización por dengue y un 93% menos de probabilidades
de evolucionar hacia la forma hemorrágica y más grave de la infección. El
problema de esta inmunización es que no se puede utilizar en los niños menores
de nueve años, que son precisamente las grandes víctimas de esta enfermedad, ni
en turistas que viajen a zonas de riesgo. "Aunque esta inmunización supuso
un avance muy importante, no es lo ideal y por eso distintos grupos de
investigación están trabajando conseguir otras composiciones con mejores
resultados", puntualiza Gascon.
Dado que en la actualidad no existe un
tratamiento específico para esta enfermedad, las expectativas en la vacuna preventiva
son altas, especialmente para proteger a los menores de cinco años. Además de
esta vacuna de Sanofi, existen otras candidatas en distintas fases de
desarrollo (II y III fundamentalmente) que cuentan también con el apoyo de la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
Fuente: Diario El Mundo - Ver más sobre Dengue