Las mujeres siguen luchando para acceder a este derecho 10
años después de su despenalización.
Su historia todavía se recuerda en el país. La pequeña tuvo
que entrar ocultándose de las cámaras de televisión al hospital en donde le
harían el procedimiento y después de salir tuvo que enfrentarse a la condena de
la Iglesia que, a través de la Conferencia Episcopal de Colombia, decía que
practicar el aborto a una niña de 11 años era casi como someterla a una nueva
violación. Hoy, abortar bajo las tres causales legales, sigue siendo difícil.
Las voces en contra y el desconocimiento de quienes prestan los servicios
médicos ha sido el mayor obstáculo.
Mónica Roa, la abogada que lideró el proceso que terminó en
la histórica sentencia, de la que se cumplen hoy 10 años, asegura que después
de la despenalización del aborto, el país aún no ha entendido quiénes tienen
derecho a interrumpir su embarazo y por eso muchas optan por la clandestinidad.
“No existen cifras de aborto seguro en Colombia, no hay una certeza sobre cómo
las registra el sistema de salud”, asegura. Según un informe del Instituto
Guttmacher de Nueva York publicado en 2011, solo el 0.08 % de las más de
400.000 mujeres que abortan anualmente en Colombia acuden a la red
hospitalaria.
“El país ha olvidado que el riesgo para la salud (una de las
causales) incluye la salud mental, como la misma Organización Mundial de la
Salud y la Corte Constitucional lo han reconocido”, advierte Roa. El mayor
avance desde que se avaló el aborto ha sido el tratamiento que se la da a los
casos de las mujeres abusadas y que deben abortar. “Ya no se les somete a
exámenes ni a largas esperas, como era hace algunos años”, apunta. Dice además
que la despenalización del aborto en Colombia permitió que hace en una década
en otros países de la región empezaran a hacer valer lo que habían logrado con
la ley. “Se abrió un camino sólido para que el aborto terapéutico puedan ser
exigible en toda América Latina”, asegura.
Después de varios años de trabajo por la defensa del aborto,
Roa dice que es momento de ampliar el debate. “Se debe mirar con seriedad cómo
está la educación sexual, se tiene que garantizar la maternidad digna y segura,
la posibilidad de dar y recibir en adopción y el acceso a los tratamientos de
reproducción asistida”. La conmemoración de los diez años de la sentencia,
señala Roa, debe servir para escuchar los testimonios de personas que han
luchado para que se garantice el aborto seguro en Colombia y se estudie la
propuesta del exfiscal Eduardo Montealegre para la despenalización total.
El camino no es fácil. El conservador procurador Alejandro
Ordóñez ha dicho que el aborto es un debate que debe conducir a un referendo y
una de las voces más fuertes del Congreso, la senadora Vivian Morales, promueve
la objeción de conciencia para que los médicos, por cuestiones religiosas, se
nieguen a practicar un aborto. “Todavía hay mucho trabajo. Hemos avanzado, pero
nos sigue faltando mucho”, apunta Roa.
Fuente: Diario El País