martes, 10 de mayo de 2016

Prepaga deberá pagar el colegio de una niña con Síndrome de Down

La Justicia mendocina entendió que es parte de la obligación de atención integral que deben prestar las obras sociales a las personas con alguna discapacidad.

Foto ilustrativa.La Justicia Federal de Mendoza ordenó a una empresa de medicina prepaga cubrir en su totalidad los costos de educación a una niña con Síndrome de Down en el colegio privado San Jorge, de Chacras de Coria.

Por un fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones, OSDE deberá pagar la cuota del colegio a una niña de siete años, porque la Justicia entendió que es parte de la obligación de atención integral que deben prestar las obras sociales a las personas con alguna discapacidad.

Cuando la pequeña mendocina cumplió dos años, sus padres decidieron enviarla al colegio San Jorge. Lo eligieron no sólo porque el establecimiento queda próximo a su casa, sino también porque consideraron que la currícula cumplía con las condiciones necesarias para estimular su crecimiento e integración, explicó María Laura, la madre de la niña.

En diciembre del año pasado, la familia, a través del estudio de abogados Caloiro y González Landa, solicitó a la prepaga OSDE que se hiciera cargo de la cuota de la escuela, teniendo en cuenta que la legislación (Ley 24.901) exige a las obras sociales la cobertura total de las prestaciones básicas que necesitan las personas con discapacidad, entre las que se encuentra la educación. Pero la prestadora se negó a abonar los $5.000 de la cuota mensual, por la escolaridad simple de la pequeña y el caso se judicializó.

El abogado Jorge Caloiro explicó que la familia tenía conocimiento de que otros niños con Síndrome de Down integrados en el colegio sí tenían el beneficio de OSDE y por esta razón buscaban conseguirlo también. "Al parecer los otros padres lo habían conseguido por una gestión particular que habrían realizado, pero lo cierto es que a ellos les denegaron el pedido".

Los padres de la nena no querían cambiarla de colegio porque ya llevaba cinco años allí. Además, los especialistas médicos y psicopedagogos determinaron que no era bueno que la pequeña cambiara de ambiente, compañeros y profesores, según señaló Caloiro.

"Lo primero que hicimos fue presentar un amparo que fue rechazado en primera instancia por la jueza Olga Pura Arrabal, en diciembre del año pasado. Nosotros apelamos y la Cámara Federal, es decir un tribunal superior, revocó la sentencia haciendo lugar a nuestro reclamo. Nuestra satisfacción no es ir en contra de una empresa prepaga, sino a favor de la inclusión", aseguró Caloiro.

Fuente: La Mañana de Córdoba - Ver más sobre Discapacidad