"Zara" se ha convertido en la primera persona en
Reino Unido que recibe un mandato judicial para protegerla tanto de un
matrimonio forzado como de una mutilación genital.
"Yo tenía 17 años cuando la familia de mi padre en el
sur de Asia comenzó a decirle que yo ya debería estar pensando en
casarme", explica Zara, cuyo nombre hemos cambiado para proteger su
identidad.
"Ese mismo año surgió una propuesta de matrimonio
arreglado. Yo estuve de acuerdo en que el hombre era una pareja adecuada y
comenzamos a hablar en internet".
"Fijamos una fecha para la boda cuando de pronto ésta
fue cancelada".
Zara descubrió posteriormente que la razón había sido que
ella no se había sometido a una ablación del clítoris,más conocida como
mutilación genital femenina (MGF).
Entre las "voces tradicionales" dentro de la
comunidad de su padre, explica Zara, la MGF a menudo es vista como algo
esperado, y por no haberse sometido a ella la joven fue catalogada como
"no respetable, no musulmana".
Su padre comenzó a recibir amenazas, incluso de sus
parientes, que decían que él "no estaba cumpliendo con su trabajo como
padre" al permitirle no someterse a la operación.
Presión
Esta presión aumentó con el paso del tiempo, y otros
matrimonios potenciales fracasaron por la misma razón.
El temor de tener que someterse a una MGF condujo a que Zara
desarrollara problemas de salud mental.
"Llegó un momento en que dejé de comer. No tenía
esperanza en mi futuro. Me desmayaba a menudo", cuenta.
"Mi ansiedad estaba al máximo.No podía estar quieta,
temblaba, me tropezaba".
Para entonces, la continua conversación sobre MGF dentro de
la familia condujo a que Zara considerara a la circuncisión como algo
"normal" y ella pensó que no le quedaba más opción que someterse a
ella si es que deseaba casarse.
Entonces, Zara hizo una cita para discutir la MGF con su
médico familiar a principios de este año y rápidamente se le dijo que ese
proceso era ilegal.
Se le aconsejó que contactara a una sociedad de protección
infantil, la que a su vez la refirió a la policía regional.
Zara les informó que creía que estaba en riesgo inminente de
que su padre la obligara a una matrimonio forzado yque la podían llevar al
exterior para someterla a una MGF.
La policia les asignó el caso de Zara a dos agentes.
Una de ellos, la mujer policía Jody Edwards, solicitó a un
tribunal civil una orden de protección conjunta contra el matrimonio forzado y
contra la MGF, a nombre de Zara, para asegurarse de que estaría a salvo.
Era la primera vez que se hacía algo semejante en Reino
Unido.
El padre de Zara fue interrogado por los alegatos de MGF y
matrimonio forzado, aunque no fue acusado de ningún delito.
Edwards también le ofreció apoyo emocional a Zara.
"Cada día yo la llamaba por teléfono, para ver cómo
iban las cosas y para informarle sobre la situación, ofreciéndole apoyo
constante... diciéndole que podíamos evitar que ocurriera la MGF", explica
la policía.
"Zara pensó que tendría que presentarse ante la corte
(y testificar contra su padre). Pero cuando le expliqué que yo me encargaría de
eso, que yo presentaría toda la información al tribunal n su nombre, eso marcó
una gran diferencia".
Mutilación genital femenina
- Incluye "el retiro parcial o total de los genitales femeninos externos u otras lesiones en los órganos genitales femenino por razones no médicas"
- Se practica en 29 países en África y en algunos países de Asia y Medio Oriente
- Se calcula que tres millones de niñas y mujeres en el mundo están en riesgo cada año
- Se cree que unas 125 millones de víctimas viven con las consecuencias de una MGF
- Comúnmente se lleva a cabo en niñas pequeñas, a menudo entre la infancia y los 15 años
- A menudo está motivada por creencias sobre lo que se considera conducta sexual apropiada, para preparar a la niña o mujer para la adultez y el matrimonio y asegurar "una feminidad pura"
- Los riesgos incluyen hemorragia severa, problemas para orinar, infecciones, infertilidad, mayor riesgo de complicaciones durante el parto y muerte del neonato
Fuente: Organización Mundial de la Salud
Unas dos semanas después de la solicitud se otorgaron las
órdenes de protección.
Esto aseguró que podían tomarse medidas prácticas para
proteger a Zara, como el retiro de su pasaporte para que no pudieran llevarla
al exterior para una MGF.
Zara asegura que se obligó a su padre a cambiar su número de
teléfono y correo electrónico para evitar el contacto con quienes podrían
influir en sus opiniones sobre la ablación genital.
Las órdenes de protección contra la MGF existen en
Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte desde julio pasado. Desde 2015 se han
otorgado 32,según cifras del Ministerio de Justicia.
Ha habido críticas por los números tan bajos, y el Centro
Nacional de MGF está pidiendo a los profesionales que estén en contacto con
niñas y mujeres en riesgo que sean "valientes" y utilicen el recurso
legal.
Las órdenes de protección contra matrimonio forzado han
existido desde 2007 en Reino Unido y el año pasado se otorgaron 217.
"Enorme tensión"
Con el paso del tiempo, y con la aprobación de Zara, la
policía continuó trabajando con su padre para explicarle que en Reino Unido es
ilegal forzar a alguien a un matrimonio o a una MGF.
Zara asegura que el proceso está funcionando y continúa
viviendo en su casa con su padre.
"Ha sido muy extraño pero sé que hice lo
correcto", dice.
"Ha causado una enorme tensión en mi familia, pero
vamos a tratar de seguir adelante. Es una enorme conmoción (para mi
padre)".
"También he estado en terapia. Ahora estoy estudiando,
pero sufro ansiedad severa".
Pero Zara afirma, con una sonrisa en su rostro, que "se
siente segura, como si tuviera una nueva vida".
La joven espera que su historia estimule a otros a ir a la
policía y a incrementar la concientización.
"Quiero que la gente sepa que la MGF no es sólo sobre
África. Está ocurriendo en todas partes y la presión sobre la gente está
presente".
Fuente: BBC Mundo - Ver más sobre Salud Femenina