El último informe sostiene que no hay evidencia científica
para que representen más del 15% de los partos. Sin embargo, en la Argentina
superan el 30% y en el sector privado alcanzan el 67%.
“Epidemia de cesáreas” advierte en su último informe sobre
epidemiología la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y coloca a nuestro
país entre los que tienen una de las mayores tasas de cesáreas. Aquí, el
porcentaje de cirugías duplica lo indicado por la OMS. Mientras que el
organismo sostiene que no existe ninguna evidencia científica para que las
cesáreas representen más del 15 por ciento de los partos, en Argentina esa tasa
es del 30,9%, un porcentaje que en el sector privado puede alcanzar hasta 67%.
La tendencia se mantiene en aumento desde hace cinco años, a pesar de todas las
recomendaciones de la OMS. Es decir que los niños argentinos que llegan al
mundo por parto natural empiezan a ser una minoría.
Pero la OMS llama la atención sobre otro dato: si bien este
solía ser un fenómeno asociado al negocio de las clínicas privadas, hoy el
número de cesáreas innecesarias también se está replicando en los hospitales
públicos. Ariel Karolinski, obstetra en el Hospital Durand y consultor de la
OMS señala que nuestro país se encuentra a la vanguardia en la atención que
reciben las mujeres en el momento del parto, pero “este aspecto no es una
garantía de la calidad de cuidados que se proveen en la atención del embarazo,
parto y puerperio. Las imposiciones del mercado, las modas, la desinformación y
la falta de participación de las usuarias y las familias en la toma de
decisiones vinculadas al cuidado de la salud motivaron que ciertas prácticas
como la atención del parto fuera progresivamente medicalizándose. En otras
palabras, esto implica una participación activa del sector médico en la
realización de prácticas que muchas veces son injustificadas y no están exentas
de riesgos y complicaciones”.
Desde el Ministerio de Salud, también coinciden en el
diagnóstico. “Hay toda una cultura de que el paciente tiene que ser lo más
calladito posible y esto se traslada al momento del parto. Y a esto se suma la
cultura de la inmediatez, queremos todo en el momento”, opina Dora Vilar de
Sarachaga, subsecretaria de Atención Primaria, quien agrega que existen
clínicas en las que el porcentaje de las cesáreas llega al 80%. Desde la
Asociación Obstétrica Argentina, Catalina Gerace, señala que la imposición de
cesáreas constituyen una costado más de violencia contra la mujer: “En las
clínicas privadas existe una cuestión económica y en los públicos el problema
es lo legal. Los médicos no quieren problemas, entonces comienzan a manipular a
la mujer desde el embarazo, en el momento en que está más vulnerable”.
Un estudio presentado con el informe de la OMS muestra que a
pesar de la epidemia de cesáreas el 46% de las mujeres encuestadas por la
consultora Voices señaló que el parto natural sigue siendo la mejor opción. El
estudio, impulsado por la especialista Victoria Seguí, también mostró la otra
cara: la mayoría –el 55%–aseguró que las cesáreas continuarán aumentando y que,
a pesar de los riesgos, el 27% de las mujeres prefiere someterse a esta
cirugía.
La psicóloga Aixa Ezcurra sostiene que las mujeres deberían
prepararse durante el embarazo: “Es importante lo que di en llamar ‘la higiene
del embarazo’: que se alimente adecuadamente, con comidas y bebidas de bajo
contenido en sodio y que tome momentos de descanso cortos durante el día junto
con un trabajo corporal adecuado para el embarazo. Esto ayuda a llegar al final
del embarazo con tejidos flexibles y no edematizados, sin riesgo de hipertensión
arterial, que reduce la posibilidad de la aparición de preeclampsia. Esto
mejora el estado clínico de la mamá y ayuda al médico a poder esperar un
poquito más de la semana 40 para decidir, por ejemplo, inducir el parto. El
estado clínico de la mamá y un buen monitoreo de las últimas semanas son
herramientas importantes para que el médico pueda decidir esperar unos días
más”.
En el mapa mundial, Argentina está en rojo, incluso bastante
más alto que la tasa en promedio de América Latina (23,7%). Para tratar de
revertir esta situación, el año pasado se reglamentó la ley de parto humanizado
que, en entre otras cosas, obliga a las instituciones a darle a la mujer el
tiempo necesario para poder parir a su hijo como quiera.
Fuente: Diario Clarín - Ver más sobre OMS/OPS