Acelerar la respuesta en prevención combinada, detección
temprana y acceso a tratamiento puede ayudar a terminar con la epidemia como
problema de salud pública.
“Acepta el
reto. Terminemos con el sida” es el slogan de la campaña de este año de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el Día Mundial de la Lucha
contra el Sida (1 de diciembre), que insta a los gobiernos y a toda la sociedad
a intensificar nueve medidas para poner fin a la epidemia para 2030.
Suministrar y promover el uso de preservativos y
lubricantes, ofrecer la prueba de VIH en los espacios que frecuentan las
poblaciones clave, así como ampliar el acceso a las profilaxis pre-exposición
(PrEP) y post-exposición (PEP) son
algunas de las principales medidas que conforman la estrategia de prevención
combinada y que, de reforzarse, podrían terminar con el sida como problema de
salud pública en 15 años.
Las otras medidas incluyen testear y tratar a todas las
embarazadas positivas y sus recién nacidos para eliminar la transmisión del
virus de madre a hijo, brindar tratamiento para todos los que lo necesitan,
poner fin al estigma y la discriminación, ofrecer las pruebas y tratamiento
para otras infecciones de transmisión sexual e incrementar el financiamiento.
“El VIH sigue siendo una amenaza para la salud mundial y
requiere una respuesta regional y global estratégica”, afirmó Carissa F.
Etienne, Directora de la OPS. “Debemos intensificar los esfuerzos en prevención
combinada, detección temprana y acceso a tratamiento, ejes fundamentales para
detener la transmisión del virus en los próximos años”, señaló.
Dos millones de personas viven con VIH en América Latina y
el Caribe. Cada año, 100.000 personas adquieren el virus y 50.000 pierden la
vida por causas relacionadas con el sida. Entre 2000 y 2015, las nuevas
infecciones se redujeron un 25% y las muertes un 23%. Sin embargo, en los
últimos cinco años, se registró un leve incremento de casos (0,7%), en
particular, entre los hombres.
Acelerar la respuesta al VIH/sida en las Américas tiene la
meta ambiciosa de reducir en un 74% los casos nuevos de VIH para 2020 y disminuir
en un 62% las muertes relacionadas con sida en la región, lo que allanaría el
camino para el fin de la epidemia en 2030. La OPS y sus países miembros
acordaron este año un nuevo plan para avanzar en ese camino.
“Hoy, contamos con más herramientas para prevenir las nuevas
infecciones, diagnosticar a todos los que viven con el virus y no lo saben, y
tratar a todos lo más pronto posible para preservar su salud”, sostuvo Marcos
Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Análisis de
la Salud de la OPS. “La acción acelerada de estas y otras medidas puede llevar
a la epidemia al nivel más bajo que se pueda alcanzar”.
La campaña de la OPS está en línea con la Estrategia Mundial
del Sector de la Salud contra el VIH de la OMS, la declaración de la Reunión de
Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas para poner fin al
sida, así como con los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la
campaña del Día Mundial 2016 de ONUSIDA,
que pone el acento en la prevención, una de las medidas para terminar con el
sida en 2030.
Fuente: Organización Panmericana de la Salud - Ver más sobre HIV