El organismo de Naciones Unidas hizo recomendaciones a los
gobiernos.
Casi al mismo tiempo, el Centro del Control y Prevención de
EE.UU. advirtió a los ciudadanos estadounidenses que extremen sus cuidados
cuando viajan a Brasil por cuenta del brote epidémico: no sugirió la suspensión
de los viajes, pero sí recomendó vacunarse.
La OMS reveló que las fronteras de Brasil con Argentina
(como también con Paraguay y Venezuela) son “áreas que merecen más cuidados”.
La razón, indicó la entidad mundial, es porque “son áreas con el mismo
ecosistema, lo que representa un riesgo mayor de circulación del virus”.
Subrayó que en esas regiones ya se detectaron casos de la fiebre. Precisamente,
son en los estados brasileños vecinos de nuestro país como Paraná y Mato Grosso
del Sur los que ya informaron de primates muertos por la enfermedad. Además, se
encontraron animales muertos en San Pablo, Bahía, Minas Gerais e inclusive
Brasilia.
El origen de esta peste es silvestre. Los monos sufrieron la
inoculación del virus a través de dos mosquitos selváticos. Eso extendió la
plaga y contaminó a personas de áreas rurales , que luego fueron a las ciudades
y allí el mal se convirtió en urbano. El vector es el mosquito Aedes aegypti,
el mismo del dengue. A los gobiernos sudamericanos, la OMS les insta a realizar
un esfuerzo para la detección, confirmación y tratamiento adecuados de la
dolencia. Aconseja mantener actualizados a los epidemiólogos para concluir que
“la medida más importante de prevención de la fiebre amarilla es la
vacunación”. En Argentina, el Ministerio de Salud recomienda vacunarse, pero no
a quienes vayan a los destinos turísticos más frecuentes para los argentinos,
como Florianópolis.
Fuente: Diario Clarín