Dos de cada tres publicidades son de productos ricos en
grasas, azúcar y sodio.
Los autores revisaron 402,3 horas de contenidos infantiles
en canales de cable y TV abierta emitidas en la ciudad de Buenos Aires, de 6 a
22, en la semana y el fin de semana. En los 3711 avisos analizados, el 21%
promovía un alimento, incluidas las bebidas.
Los lácteos, las golosinas, las comida rápidas, las bebidas
azucaradas y las galletitas fueron los de "mayor presencia", según
publica en la revista Archivos Argentinos de Pediatría el equipo a cargo de
María Zapata, de la Facultad de Química de la Universidad del Centro Educativo
Latinoamericano, de Rosario.
"El 46% de los productos era alto en azúcares; el 23%,
en grasas saturadas; el 16%, en grasas totales, y el 15%, en sodio",
informó el equipo, que también incluye a Paula Gómez (Facultad de Ciencias de
la Salud de la Universidad de Belgrano), Alicia Rovirosa (Centro de Estudios
para la Nutrición Infantil), Susana Gotthelf (Centro Nacional de
Investigaciones Nutricionales) y Daniel Ferrante (Ministerio de Salud porteño).
"La publicidad influye en las preferencias
alimentarias, las solicitudes de compra y las pautas de consumo de los chicos
-indicó Zapata a LA NACION-. Ellos conocen más las marcas de alimentos de mayor
presencia publicitaria y prefieren los productos con alguna acción de
marketing."
Opinó que en el país faltan normas "que regulen
específicamente la publicidad de alimentos y bebidas" dirigidas a los
chicos. Reducir la exposición al marketing ayudaría a contrarrestar la epidemia
de obesidad y sobrepeso.
Fuente: Diario La Nación - Ver más sobre Alimentación