Uma Daniela Flores espera hace tres años que
la Obra Social de Empleados Públicos de la provincia de Mendoza (Osep) disponga
la cobertura de implantación.
Se trata de Uma Daniela Flores, quien espera hace tres años
que la Obra Social de Empleados Públicos de la provincia de Mendoza (Osep)
disponga la cobertura de implantación de prótesis mamarias y de silicona para
modelación de glúteos, en virtud de lo dispuesto en la ley 6.743 de Identidad
de Género, pedido que avala un dictamen de la dirección de Derechos Humanos de
Mendoza del 2014.
En el dictamen enviado se informa la obligatoriedad de las prestaciones
quirúrgicas y afirma que “la ley 26.743 establece que todas las personas
mayores de 18 años de edad, a fin de garantizar el goce de su salud integral,
pueden acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o
tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su
genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir
autorización judicial o administrativa”.
Asimismo, el documento aclara que el artículo 11 de esa ley
“garantiza que dichas prestaciones de salud quedan incluidas en el Plan Médico
Obligatorio”.
El pedido de Uma fue hecho ante la anterior gestión
provincial justicialista, que se lo negó, y tras reiterados reclamos, la actual
administración radical comenzó a brindarle la cobertura hormonal.
La Osep informó a Télam que la solicitud de Uma “es una
práctica no convencional, por lo cual se le pidió que presentara tres
presupuestos y, si se considera viable técnica y económicamente, se avanza”.
“Se trata de una intervención que no todos los profesionales
hacen, y tenemos que estar seguros, ya que la anatomía del hombre no es la
misma que la de una mujer”, dijeron fuentes de la actual gestión.
Según argumentan, el tema “es bastante complicado, ya que si
bien la ley dice que la persona es plena con su identidad, clínicamente tenemos
que estar seguros de que esa persona va a aceptarlo”.
Daniela, docente y técnica en Hemodiálisis egresada de la
Universidad Nacional de Cuyo, trabaja y cursa actualmente Abogacía en esa misma
casa de estudios y hace cuatro años es afiliada de Osep, donde solicitó la
intervención sin respuesta favorable, aunque sí logró que le cubrieran el
tratamiento hormonal.
“Con mi DNI femenino pude presentarme con más seguridad a
entrevistas laborales, aunque la realidad es que ese documento no te asegura
las posibilidades de ingreso al mercado laboral, por eso me dedique a estudiar
mucho”, relató a Télam Daniela, agradecida por “la fortaleza adquirida con el
apoyo familiar que siempre tuve por parte de mis padres y toda mi familia”.
La primera respuesta de la obra social fue un argumento
estético, según consta en documentos oficiales: la ley no era justa para las
demás afiliadas mujeres que también tenían el deseo de mejorar su condición de
mujer y realizarse cirugías para embellecerse.
“Mi pedido ya tiene 200 fojas. Pasa por distintas oficinas y
todos emiten distintas opiniones... Ya puse la denuncia ante el Inadi
solicitándole que cumplan con la cobertura, pero la obra social evita cumplir”,
dijo la afiliada.
Desde el área de Asuntos Jurídicos de Osep, la letrada
Patricia Galve manifestó que van a cubrir la cirugía porque “existe voluntad”.
Daniela reconoce que hace tres años "Mendoza no había
adherido a la ley, por lo cual la obra social manifestó que no estaba obligada
a cumplir con las leyes nacionales y se limitó a decir que no figuraba dentro
de sus prestaciones".
“Yo no quiero prensa, solo quiero que se cumplan las leyes”,
reclamó.
Fuente: Télam - Ver más sobre Género