Utilizaron células de pluripotencia inducida (iPS) que
pueden convertirse en cualquier tipo de tejido. Las células fueron de un
donante.
La operación se practicó el martes en el Centro Médico
General de Kobe (oeste), según confirmó hoy a EFE un vocero del centro de
investigación estatal Riken, responsable del proyecto junto con las
Universidades de Kioto y Osaka.
El paciente, de unos 60 años y afectado de degeneración
macular de retina -un trastorno ocular intratable que pude causar ceguera-
recibió una inyección de una solución con células retinianas desarrolladas a
partir de otras iPs procedentes de un donante.
Las iPs son un tipo de célula que se convierte en cualquier
tipo de tejido mediante un proceso de reprogramación, y en este caso se
emplearon unas que habían mostrado menor riesgo de rechazo inmune, según los
responsables del proyecto.
La intervención es la primera de este tipo completada en el
mundo y se produce después de que las autoridades japonesas autorizaran los
ensayos clínicos con células iPs en humanos tras la operación pionera realizada
en Japón en 2014, aunque en aquél caso se emplearon células de la propia
paciente.
El procedimiento con células de donantes supone un paso
clave hacia la aplicación práctica de esta técnica pues es más económico y
ahorra tiempo al permitir emplear las iPs en más de un paciente, según los
investigadores.
No obstante, el uso de esta técnica en trasplantes de otros
órganos más complejos que la retina "será un proceso muy difícil"
debido a que implican un número de células mucho más elevado, explicó Hazuki
Hiraga, experto en biología del Riken.
El equipo de investigadores del Riken y de las universidades
de Osaka y Kioto tiene previsto realizar operaciones similares en cinco
pacientes para examinar si se producen casos de rechazo, de desarrollo de
cáncer u otros efectos indeseados, un proceso que durará entre dos o tres años.
El profesor de la Universidad de Kioto Shinya Yamanaka es
considerado el padre de las iPS por desarrollar el método para crear este tipo
de células mediante la reprogramación de células ya maduras, una labor que le
valió en 2012 el Nobel de Medicina.
El descubrimiento resuelve en principio el problema ético de
trabajar con células madre de embriones que, como las iPS, también poseen la
capacidad de transformarse en cualquier tipo de célula.
Fuente: EFE - Ver más sobre Ciencia