Las provincias
de Argentina, así como la Ciudad de Buenos Aires , se comprometieron a avanzar
en la regionalización de la atención perinatal con el fin de mejorar el
funcionamiento y reducir los indicadores de mortalidad materna y neonatal. Así
lo afirmaron durante una reunión realizada en Buenos Aires por el Ministerio de
Salud de la Nación, con el apoyo de la Organización Panamericana de la
Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
La Regionalización de la Atención Perinatal es una política
que coordina los servicios de salud dentro de un área geográfica sobre la base
de acuerdos entre las instituciones y los equipos de salud. Algunas provincias
–como Santa Fe, Misiones y Neuquén- que avanzaron en esta política lograron
reducir los índices de mortalidad neonatal.
“La implementación de esta estrategia de regionalización
implica salvar vidas”, sostuvo el subsecretario de Programas de Promoción,
Prevención y Atención Primaria, Mario Kaler. “El tema es que cada niño nazca y
cada madre se atienda en el nivel de complejidad que se merece. Eso es algo en
lo que todos estamos de acuerdo”, subrayó a su vez la directora nacional de
Maternidad, Infancia y Adolescencia, Diana Fariña. Del encuentro también
participaron los consultores de la OPS/OMS María Victoria Bertolino y Alberto
Schwarcz, del área de Salud de la Familia, Género y Curso de Vida.
La estrategia se propone establecer regiones de atención
perinatal y donde en cada una se mejore la coordinación de los servicios y el
intercambio de información. Así, la iniciativa busca derribar las barreras
geográficas, sociales, de recursos humanos y económicos.
De esta manera, la Regionalización de la Atención Perinatal
busca optimizar los recursos disponibles, utilizar procedimientos costo
efectivos y mejorar la calidad de la atención, basándose en el diagnóstico de
los indicadores de salud de la población, los patrones de utilización de los
servicios de salud, y la disponibilidad y capacidades de los recursos humanos,
de la infraestructura y de las tecnologías en los servicios existentes.
Esta política reorganiza y coordina las instituciones de los
distintos niveles a través de un proceso de categorización, establecimiento de
procedimientos de referencia y contra-referencia y redistribución de los
recursos humanos.
Los programas de regionalización de la atención
materno-perinatal se diseñaron con el fin de organizar los servicios para que
las mujeres y los recién nacidos de alto riesgo tengan su atención en
hospitales provistos con la experiencia y la tecnología requerida para
asegurarles cuidados óptimos. Así, las maternidades fueron clasificadas en tres
niveles de atención (II; IIIA; IIIB), se organizaron los sistemas de transporte
y se construyeron vínculos entre las estructuras de salud con el fin de
mantener la capacitación adecuada en los niveles de menor complejidad para una
oportuna referencia de los casos de alto riesgo.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud - Ver más sobre OPS/OMS