La Organización Panamericana de Salud advirtió que la costa
pacífica de Colombia está entre las áreas con mayor transmisión de la región.
La Organización Panamericana de Salud (OPS) envió un mensaje
de alerta sobre la malaria, pues después de casi una década de deceso
sostenido, el número de casos aumentó en los países de América entre el 2016 y
el 2017.
Según explica un comunicado emitido a final de enero, en
Venezuela el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario
Internacional notificó a la OPS que entre la semana 1 y 42 de 2017 se
registraron 319.765 casos de malaria, un aumento respecto a los 240.613 casos
reportados en 2016.
Por su parte, Brasil notificó 174.522 casos de malaria entre
enero y noviembre de 2017 en la región Amazónica, lo que representa una alza
con respecto a los 117.832 casos reportados en 2016. En Mesoamérica, el
incremento de casos se registró en Nicaragua, donde los casos notificados
pasaron de 6.209 en 2016 a 10.846 en 2017.
Igualmente advirtió que la costa pacífica de Colombia y la
región amazónica de Perú están entre las áreas con mayor transmisión de malaria
en la región y presentan desafíos para el control de la enfermedad.
Sin embargo, la OPS también llama la atención sobre países
que, si bien están libres de malaria o presentan muy pocos casos, han reportado
transmisión autóctona de malaria el año pasado. Cuba y Costa Rica, por ejemplo,
notificaron en 2017 casos autóctonos y Honduras registró casos en un área donde
no se habían notificado recientemente. De igual forma se hace referencia a
países como Ecuador y México, donde la transmisión se redujo significativamente
en los últimos años, pero tuvieron un aumento de casos en 2017. En Ecuador se
notificaron 1.279 casos el año pasado, y 926 en 2016, y en México se reportaron
704 casos en 2017 y 514 en el período anterior.
“Si bien los Estados
Miembros de la OPS realizaron esfuerzos en respuesta a dicha alerta, el
incremento de casos durante 2017 denota la persistencia de los condicionantes y
brechas en la respuesta”, señala la organización en la actualización
epidemiológica.
La existencia de condiciones de vulnerabilidad y pobreza en
poblaciones que habitan áreas con presencia del vector y transmisión de la
enfermedad, y el predominio de actividades laborales y económicas que aumentan
el riesgo de exposición a los vectores (minería, extracción de productos
naturales, agricultura), así como la ocupación no planificada del espacio son
algunos de los determinantes que explican el incremento de casos. Las
poblaciones móviles y migrantes son grupos particularmente vulnerables por sus
condiciones de vivienda y desprotección social en las que viven.
Fuente: El Espectador - Ver más sobre OMS/OPS